Cuando se llega a Londres en busca de vivienda y trabajo o si sólo se viene de turismo, pero eres de los que no se separa del portátil, algo completamente imprescindible es encontrar una conexión a Internet. En el hotel, albergue o residencia donde estés puede que te hayan prometido de todo, pero la realidad es que pocos alojamientos de Londres incluyen una conexión inalámbrica gratuita.
Los incansables amigos de Londonistllevan desde el 2007 recopilando lugares de la ciudad donde podemos acceder a Internet de forma gratuita. Además se molestan en mantenerlo actualizado según los chivatazos que les van dando los vistantes de su web. A día de hoy, su mapa dispone de 319 localizaciones a lo largo y ancho de Londres; distribuidas entre hoteles, cafeterías, bares, restaurantes, tiendas, bibliotecas, museos, aeropuertos,…
Pinchad en las localizaciones para conocer las condiciones exactas de la conexión a Internet, ya que hay veces que hay que pedir un código de acceso al pedir tu consumición o cosas por el estilo.
Después de más de una año por tierras londinenses, puedo decir que no estoy nada satisfecho con mi nivel de inglés. Mucha gente se viene a hacer un curso de 1 o 2 meses, pensando que su inglés va a mejorar ostensiblemente. Pues siento deciros que no es así. Lógicamente si se dan clases todos los días sí que se notará cierta mejoría, pero no esperéis que por ir dos horas cada mañana a la academia durante un mes os vayáis a volver a España con acento de Oxford. Y es que, chapurrear un idioma es una cosa y dominarlo es otra.
Pero que se puede esperar si a veces no nos conseguimos entender ni los que hablamos el mismo idioma… Ayer, mi flatmate Carmen, que trabaja de intérprete, me contaba una curiosa anécdota acerca de una ocasión en la que traducía de inglés a español en una conferencia para un montón de mejicanos. Cuando se daba por concluida la reunión, tuvo que traducir la frase “Now you can take your coats and leave the room” y lo hizo en perfecto castellano “Ahora pueden coger sus chaquetas y abandonar la sala”.
Si eres mejicano no hará falta que te cuente como reaccionaron los presentes, pero si eres español deberías saber que esa frase a un mejicano le sonó así: “Ahora pueden follar sus pajas y abandonar la sala”.
Para que veas Carmen que si que te nombro en mi blog, a pesar de que no te perdono el hecho de que no me trajeras ni un triste calendario el otro día cuando trabajaste en la presentación del calendario Pirelli.
En el blog de Fruco podéis ver uno de mis mayores mitos en Londres, un barrendero rastafari y cara de pocos amigos que se pasea con su carrito por al zona de St. Paul’s todos los días y al que jamás hemos visto utilizar la escoba. Este personaje, junto con otros casos casos como éste, demuestran que en Inglaterra también saben como no dar ni golpe.
Aunque sin duda, en España están mucho más avanzados, como se puede observar en esta foto tomada el mes pasado a las 2 del mediodía en pleno centro de Barcelona.
Hoy se cumple un año desde que llegué a Londres. Mucho han cambiado las cosas desde aquel día en el que llegué a la gran ciudad sin trabajo, sin casa, sin amigos y sin ganas. Ahora tengo todo eso y algo más. Tendría que agradecer a cierta gente la acogida que me dieron aquí, pero como nunca se lo podré agradecer lo suficiente y no voy borracho para poder activar el modo “exaltación de la amistad”, lo mejor será que me calle y les invite a una pinta el próximo sábado, si mi economía de guerra de fín de mes me lo permite.
Por lo demás (como diría Sabina) ni más
ni menos larga que cualquiera
a mis cuarenta y pocos treinta tacos,
ya ves tú,
igual sigo de flaco
igual de calavera…
Llevamos un par de bonitos días soleados aquí en Londres, por lo que ayer en la oficina, a la hora de la comida, me giré hacia el ventanal que tengo detrás mio sopesando la idea de comprar un bocadillo en algún sitio e irme a comer al sol en los jardincillos que rodean la catedral de St. Paul’s. De repente me fijé que en la ventana, por la parte de fuera pero legible para los de dentro, alguien había escrito esto:
Se respira viernes en la oficina. El jefe se ha llevado a los muchachos de ventas a Las Vegas a pasar unos días. Sólo han dejado a las dos chicas de ese departamento en tierra y, lógicamente, no se han quedado muy contentas. Se ve que es una de las medidas para paliar la crisis, irse a pasar 4 días a Las Vegas a costa de la empresa.
De entre los que quedamos por aquí, no se ven más que pantallas de Facebook o similares. La madre del jefe está, como de costumbre, jugando al solitario tapando su pantalla con un archivador. El de recursos humanos se ha ido hace un momento a comprar una botellita de vino blanco, que se ve que le apetecía y ha puesto la música bastante más alta de lo habitual con música muy ochentera. Hoy está muy bailongo.
Luego dicen que en España la productividad es baja. Cuanto tenemos que aprender de los ingleses…
Esta vez a mi no me afecta, porque los que se han puesto en huelga son los trabajadores de National Express, es decir, los de los trenes. Se ven afectados los trenes que entran o salen de Liverpool Street Station, así que ojito con los que tengáis pensado coger el Stansted Express, porque sólo hay un tren rulando de un lado para otro, así que la frecuencia no debe ser como para tirar cohetes.
Hoy es ya el segundo día de huelga y creo que tienen pensado hacer otras tres huelgas más de 48 horas, todos los jueves y viernes siguientes. Parece ser que piden un aumento salarial del 2,5% y una semana laboral de 4 días de trabajo. Nos ha jodido. Yo creo que voy a solicitar que los lunes sean declarados “segundo domingo de la semana” y que los viernes la gente deba acudir en pelotas al trabajo por considerarse “víspera de fín de semana”…
Ayer disfruté de un auténtico día veraniego londinense, es decir, de los que tienen prácticamente las 4 estaciones concentradas en 24 horas.
Por la mañana, antes de salir de casa, me asomo por la ventana y veo un sol radiante. Como siempre voy tarde así que salgo pitando y en manga corta (mal hecho). Voy andando hasta la estación de Notting Hill Gate disfrutando del buen tiempo matutino. Al salir del metro, ya no hace tan buen tiempo, pero el trayecto hasta la oficina es corto.
A media mañana se pone a llover en serio. Cielo gris oscuro y las calles se llenan de paraguas. Llega la hora de comer, justo ha dejado de llover y hasta ha salido el sol. Comemos y al salir cae una llovizna intermitente, con bastante viento y con 5 grados menos de los que había al punto de la mañana. Toca pelarse de frío hasta llegar a la oficina.
Al salir de la oficina por la tarde, está nublado pero aguanta sin llover. De vuelta en metro para casa, pero al salir, el viento y la llovizna han vuelto, llego a casa algo mojado. A las 8:30 salgo de casa para jugar a basket con unos amigos, el tiempo me respeta durante el camino al pabellón, pero nada más llegar se pone a llover en condiciones. Una hora después, salimos y ya no llueve, voy corriendo para casa y a mitad de camino comienza a caer otra buena. El caso, es que a mi este tiempo me gusta…
Hoy, como la mayoría de los viernes, la jornada en la oficina ha sido especialmente dura después de comer. Tanto es así, que el encargado de sistemas, a media tarde, ha enviado el siguiente mail a todo el personal:
Hi All,
I’m having major issues with people streaming media again, while I understand it’s a friday and people want to watch the tennis some people do require the internet connection to connect to servers and manage things outside of the office as well as upload changes to sites that are required.
BBC iPlayer accounts for over 96% of our internet connections usage at current, I kindly ask that you refrain from streaming during office hours as it impacts badly on other users who need to get things done.
If BBC iPlayer continues to be used as it is at current I will have no option but to block access to it.
Resumiendo, que el 96% del tráfico de nuestra red, estaba siendo ocupado por gente viendo la web de la BBC que ofrecía en directo el partido de Murray en Wimbledon, de manera que nos “invita amablemente” a dejar de verlo o se verá obligado a bloquear el acceso a dicha web.
P.D.: Que conste que yo no estaba viendo el partido, más que nada porque el Murray me la trae al fresco. Ah! y además ha perdido.
Sí, ya sé que es un titular algo raro para un blog sobre Londres, pero es que llevamos todo lo que va de semana con un sol radiante y superando los 30 grados de máxima, que en el metro se pueden convertir en 45. Así que el otro día nos unimos a la multitud de trabajadores y turistas que aprovechan los jardines alrededor de la catedral de St. Paul’s para comer al solecito.
Sunny lunch time
Es curioso que aquí, en pleno mes de julio, se aprovecha al máximo las horas de sol para estar en las terrazas o comiendo en el algún parque o en cualquier rincón provisto de cesped, mientras que en España es al revés, en las peores horas de sol ni las lagartijas se atreven a salir a al calle y en cuanto se hace de noche la gente invade las terracitas.