Ryanair, truco o trato
La reciente noticia de que Ryanair aumentará el coste de cada maleta facturada a 20 euros durante los meses de julio y agosto, me ha servido de motivación para meterles algo más de caña e intentar aclarar un par de cosas a la gente que todavía cree que Ryanair sigue vendiendo vuelos a 1 euro. Lo mejor es que, el portavoz de la aerolinea irlandesa dice que están determinados a “incentivar que los pasajeros viajen ligeros este verano”, en lugar de reconocer su principal motivación: “vamos a sacarles unas perras extras a la gente este verano”. Además está claro que si ven que la gente traga, será cuestión de días que establezcan esos precios ya para siempre (o al menos hasta la siguiente subida).
No voy a volver a entrar a detallar cada uno de los cargos que Ryanair te mete hasta darte el precio final de tu billete, si no que esta vez voy a comentar el dinero que nadie ve pero que va también a los bolsillos de la aerolínea, es decir, el dinero que saca de las subvenciones. Al parecer Ryanair saca al menos 660 millones de euros al año en incentivos financieros de las autoridades regionales europeas, al menos 11 euros por cada pasajero.
Voy a utilizar el ejemplo de la ciudad de Zaragoza. Actualmente el gobierno regional junto con el ayuntamiento tienen un contrato con Ryanair, en concepto de publicidad, por el cual le pagan unos 3 millones de euros al año, que no está mal, pero llevan varios meses negociando para que la ciudad se convierta en una de las “bases” de la aerolínea, por lo que aumentarían considerablemente el número de rutas al mismo tiempo que la subvención se iría hasta los 8 millones de euros anuales. Teniendo en cuenta que Zaragoza es una ciudad de unos 700,000 habitantes, las cuentas están claras, cada zaragozano pagaría algo más de 11 euros al año a Ryanair, viaje o no viaje con dicha compañía.
No voy a entrar a valorar si es dinero bien gastado o no, ya que probablemente sí que lo sea. Pero creo que lo de las subvenciones es, al menos, un dato a tener en cuenta la próxima vez que alguien os diga que voló a Roma por 3 euros. En realidad, ese vuelo lo pagamos todos a “escote”.
Además, una vez que han entrado en el aeropuerto de una ciudad, el señor O’Leary se encarga de apretar las clavijas en las siguiente negociaciones del contrato, ya que es muy sencillo chantajear emocionalemente a los gobiernos regionales a sabiendas de que los votantes se les echarían encima si eliminan de repente los vuelos con los que la gente se va de puente. Ya se lo acaban de hacer al Ayuntamiento de Granada, como no aceptaron su oferta de reducirles las tasas aeroportuarias, les han quitado 4 vuelos.
Reclamar a Ryanair
Me gustaría que los defensores a ultranza de Ryanair en aquel post que escribí hace unos días sobre 20 razones para odiar a Ryanair, me explicasen porqué el viernes pasado esta maravillosa aerolínea decidió cancelar mi vuelo 1 hora y media antes del despegue, cuando ya había incluso pasado el control de pasaportes y el resto del pasaje, por suerte yo no, había facturado ya sus maletas.
Que me expliquen también porqué no había en todo el aeropuerto un sólo responsable de Ryanair, por lo que tuvo que venir un trabajador del aeropuerto con cara de resignación a decirnos que Ryanair había decidido cancelar el vuelo por culpa de la niebla en Estocolmo (cosa completamente falsa, como se demostró luego). Éste trabajador nos tuvo que escoltar por pasillos interiores hasta la terminal de “salidas”, teniendo que atravesar incluso el control de pasaportes británico. Es decir, salí de Gran Bretaña y volvía a entrar, sin salir del aeropuerto.
Que me expliquen si pueden, porqué Ryanair no tiene personal al que reclamar en el aeropuerto y lo único que te ofrece es un número telefónico que está sólo hasta las 6 de la tarde, por lo que ya había cerrado.
Que me expliquen porqué, Ryanair canceló mi vuelo, junto con otros 50 más ese día, debido a la huelga de controladores aereos franceses, mientras que casi todas las demás aerolíneas conseguían mantener sus vuelos aunque fuera con enormes retrasos.
Que me expliquen porqué, a través de la web, el único medio que te ofrecen para reclamar un cambio de vuelo, era imposible seleccionar la opción de “cambio de vuelo”.
Que me expliquen porqué el formulario para solicitar la devolución del dinero del billete, la única opción que conseguí hacer funcionar en su web, es completamente absurdo y enfocado a la búsqueda del error del usuario. Los desplegables de orden caótico ya son un clásico en esta compañía. Resulta de lo más entretenido tener que buscar tu aeropuerto de origen y destino en una lista ordenada de forma aleatoria entre los más de 150 aeropuertos que ofrece Ryanair.
Como cabía esperar, de momento no tengo ninguna noticia sobre la reclamación (la hice el mismo viernes). Veremos si me devuelven el dinero sin poner ningún problema…
20 razones para odiar a Ryanair
Seguro que a estas alturas, prácticamente todo el mundo ha cogido ya un vuelo con una aerolinea de bajo coste y es muy probable que, al menos uno de ellos, haya sido con Ryanair. Si eres de los elegidos que no ha volado aún con ellos y te sientes tentado por alguna de sus ofertas de “vuela por 1 euro”, antes de reservar los billetes debería tener en cuenta ciertos detalles:
1.- Los vuelos por 1 euro nunca salen por 1 euro
Incluso si tienes la suerte de que tu destino sea uno de los elegidos de la promoción, es decir, tu ilusión era volar a algún sitio exótico como Bratislava, Ryanair te va a cobrar por el placer de pagar. Les tienes que pagar 10 libras por cada pasajero y vuelo de ida y vuelta, independientemente de la tarjeta que uses, incluyendo su propia tarjeta Visa Ryanair.
2.- El cargo por el check-in
Ahora te obligan a hacer el check-in online, es decir, en tu propia casa imprimiéndote la tarjeta de embarque con tu propia impresora y tu propia tinta, pero aún así te cobran 5 libras por ello. Si por algún casual se te olvida este procedimiento, los amables empleados de Ryanair del aeropuerto sólo te cobrarán 40 libras por tu descuido.
3.- El cargo por equipaje
Ryanair te cobra 15 libras por llevar una maleta en cada vuelo, lo que supone 30 libras en caso de ser de ida y vuelta. Pero esto es si lo haces por Internet, si lo indicas ya en el aeropuerto te cobrarán 35 libras por cada maleta y vuelo en lugar de 15. Ademá si pensabas que 2+2 era 4 estás muy equivocado, porque llevar dos maletas no es 15+15=30 libras, la segunda maleta cuesta 35 libras por trayecto, 70 si te das cuenta en el aeropuerto.
4.- Si llevas peso de más estás muerto
Los precios por maleta son abusivos, pero lo peor es que sólo puedes llevar 15 kilos en cada una. Por cada kilo de más, te cobran 20 libras, vamos que ni que fuera de trufas ese kilo extra. La gente ya no utiliza las básculas para pesarse. Las tienen en algún rincón muertas de asco esperando el siguiente viaje con Ryanair.
5.- Las maravillosas colas de espera
No importa que todo el mundo tenga el check-in online, porque en los mostradores de Ryanair siempre hay fila y de las largas. Casi siempre con gente acojonada moviendo cosas de una maleta a otra para no pasarse del límite de los 15 kilos.
6.- Suplementos varios
Si tienes que llevar algo raro, como un instrumento, equipamiento deportivo o un simple carrito de bebé, la broma te saldrá por 20 libras en adelante.
7.- La web es una basura, a propósito
No tienes más remedio que reservar los vuelo a través de su web así que hacen todo lo posible por hacer de esa experiencia tu peor pesadilla. La página web está llena de trampas y se te puede bloquear en cualquier momento. Por ejemplo, me parece una obra de arte, que la opción de “No quiero ningún seguro de viaje” esté situada en una lista de países ordenada alfabéticamente, entre Letonia y Lituania.
8.- Línea de atención al cliente
Si tienes algún problema con la página web, sólo tienes que llamar a su número de teléfono de asistencia Premium. En Reino Unido cuesta 1 libra por minuto, pero advierten: las llamadas desde móvil podrían costar más. Apuesto a que no rascas nada interesante por menos de un billete de 5.
9.- Acabas viajando los días que te dicen
Ya no sólo dependes de que tu jefe te conceda esos días de vacaciones, además tiene que coincidir que a Ryanair le de por ponerte un viernes a bajo precio. Jamás se había viajado tanto en un martes…
10.- Tendrás que viajar a horas intempestivas
No me extrañaría en absoluto que la gente volase en pijama con Ryanair, ya que o te tienes que levantar a las 4 de la mañana para coger el dichoso avión y acabas despegando a las 11 de la noche, pero por supuesto de un martes.
11.- Los aeropuertos están en medio de la nada
Llegas a las 12 de la noche al que Ryanair llama “aeropuerto de Frankfurt-Hahn” y descubres que está a 120 km. del centro de Frankfurt. En muchas ocasiones el traslado a la ciudad te costará más tiempo y dinero que el propio vuelo.
12.- La botella de agua a bordo cuesta 3 libras
No olvides llevarte la fiambrera de casa porque cualquier bebida a comida que quieras comprar en el avión sale a precio de oro.
13.- Asientos de plastico resudaos
Hagas lo que hagas, no vistas pantalón corto o te quedarás pegado.
14.- La fanfarria final
¿De verdad es necesaria la músiquilla de fanfarria que suena al final del vuelo si aterriza puntual? Claro que si a eso le unimos lo de que haya gente que aún aplaude al final del aterrizaje…
15.- No puedes reservar un asiento
Por si el ritual de la espera del equipaje y su batalla por recoger la maleta el primero no es suficiente, Ryanair ha revolucionado el arte de volar con un nuevo deporte extremo, la carrera por el asfalto de las pistas del aeropuerto para poder sentarte al lado de tu acompañante. Los que lleven chanclas están en clara desventaja.
16.- Para ellos no existe la palabra reembolso
A menos que tengas un par de días libres para desperdiciar, ni siquiera te molestes. Un simple cambio de nombre del pasajero te costará entre 100 y 150 libras.
17.- Compensaciones cutres
Un informe de 2007 muestra que en ese año las aerolíneas perdieron más de 1 millón de maletas en el mundo. Más de 42 millones de piezas de equipaje fueron maltratadas. A ver si adivináis el nombre de la aerolínea que da una compensación más pobre si tu maleta se pierde o es dañada…
18.- Te acosan con la venta de productos
No queremos ni seguros de viaje, ni alquilar coches ni la puñetera tarjeta Visa de Ryanair. Dejadme en paz!
19.- Las azafatas no son gran cosa
Esto es algo ya más personal, pero las azafatas toda la vida han alegrado la vista a los pasajeros. Con Ryanair esto se acabó.
20.- El propio Michael O’Leary
El dueño de Ryanair es simplemente odioso. Es de esos personajes a los que se les coge manía desde el primer día. Aunque hay que reconocer que las fotos que se hace son la bomba.
Si no me creéis o han pasado más de 2 semanas desde la publicación de este post, consultad las tarifas de Ryanair, porque las cambian dos o tres veces al año como mínimo y me temo que nunca para abaratarlas.
P.D.: Este viernes voy a Estocolmo con Ryanair… Era lo más barato…
Ryanair se pica
La reacción del excéntrico O’Leary al programa de la BBC en el que se destapaban sus vergüenzas no se ha hecho esperar. Han lanzado más de un millón de vuelos gratis en su página web aunque, como suele pasar siempre, no son los vuelos que uno quiere. No esperéis poder aprovecharos de la rabieta para poder ir a casa por Navidad a un precio asequible. Pero si en cambio, no tenéis nada mejor que hacer la semana que viene que iros a Cracovia, esta es vuestra oportunidad…

En un comunicado a través de su página web, responden a la mayoría de los ataques del programa de la BBC. Algunas respuestas son más acertadas que otras, pero el último punto es al más puro estilo O’Leary. Lo traduzco literalmente:
El programa Panorama de la BBC dice que “O’Leary es un abusón” – Respuesta: esto es claramente falso cuando el mundo entero sabe que O’Leary es un ser humano dulce y amable, cariñoso y atento, sensible y santo, querido por los 6,500 trabajadores de Ryanair y sus 66 millones de pasajeros.
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