08.04.10
El fín de semana pasado fue, probablemente, el más intenso y uno de los que más he exprimido desde que estoy en Londres. De hecho aún estoy intentando recuperar horas de sueño.
Uno de los momentos más increíbles fue la cena el sábado por la noche en el Courtyard at 51, en Buckingham Gate. Se trata de un patio espectacular escondido en la parte trasera de un complejo hotelero de lujo, en el que se puede cenar al aire libre (los ingleses han adoptado el término italiano “Al Fresco“, lo que en mi pueblo sería más bien “a la fresca”) rodeado de cuidadísimas flores y plantas junto a una impresionante fuente Victoriana.

La comida y el servicio es también exquisito y dispone de un menú de influencias árabes a cargo del chef Sriram Aylur, poseedor de una estrella Michelin. Además este verano y sólo durante 4 días ofrecen una experiencia única, una sesión de Ópera durante la cena bajo las estrellas, a cargo de dos cantantes y un cuarteto de cuerda.

No tengo palabras para describirlo. Es espectacular poder experimentar algunas de las arias más conocidas en primera persona, no se puede disfrutar todos los días de Carmen flirteando contigo mientras canta la famosa Habanera. Además el grupo sabe alternar los momentos de ópera pura, con otro tipo de música y sobre todo con mucho humor, haciendo participar al público e interactuando con ellos.
No os voy a engañar, no es barato. Pero sin duda es un dinero muy bien empleado. Sólo se puede volver a disfrutar de este matrimonio entre ópera y cena bajo las estrellas durante dos días en Agosto, el 20 y el 21. No creo que haya ahora mismo ningún plan mejor en Londres en cuanto a cena romántica y, si lo hay, me gustaría conocerlo…
07.21.10
Lo sé, es una entrada bastante rara, pero no hay español que se resista a la llamada de la comida gratis. Es como ofrecerles queso a los franceses, cerveza a los británicos o el golpeteo ese del “tac…tactactac…tac…” a un dibu de los de Quién engañó a Roger Rabbit.
Mañana jueves, entre las 5 y las 8 de la tarde, en el FRAE que ha abierto recientemente en Notting Hill Gate, ofrecerán sus deliciosos yogures helados gratis. Según ellos se trata de un yogurt natural, sin aditivos, sin grasas y bajo en calorías al que se le pueden añadir diferentes frutas como “toppings“, al más puro estilo de las pizzerias.

Aprovechad la promoción, porque normalmente valen un ojo de la cara…
07.19.10
A principios del siglo 20 la colocación de anuncios en las calles era considerada de lo más vulgar, incluso estaba prohibida en las fachadas de los edificios, en gran parte como respuesta al caos de los siglos anteriores, cuando la fiebre del anunciante llegó a oscurecer calles enteras abarrotadas de carteles compitiendo entre sí.
Las autoridades tuvieron que frenar esa vorágine de alguna forma, pero algún que otro comercienta dispuesto a anunciarse a toda costa, echó mano del ingenio para saltarse la prohibición. A la orilla sur del Támesis, junto al puente de Blackfriars, se construyó una torre en lo alto de un almacén. La torre muestra un enorme anuncio de carne “Oxo” que se puede ver desde varios kilómetros de distancia y que se saltó la prohibición integrando, de manera muy inteligente, las letras OXO en la estructura del edificio en forma de gigantescas ventanas de cristal rojo.

Hoy en día, la torre alberga un exclusivo restaurante con una de las mejores vistas al Támesis de toda la ciudad.
06.04.10
Los restaurantes japoneses no es algo que escasee precisamente en Londres. Los hay y en gran cantidad. Algunos de ellos son muy buenos, pero el problema siempre es el mismo, el precio.
Para los amantes del sushi con poco presupuesto, una muy buena alternativa es el Atari-Ya, a pocos metros de Oxford Street y cercano también a uno de mis rincones favoritos de esa zona, St. Christopher’s Place. Se trata de un pequeño local principalemente dirigido al take away, es decir, la comida para llevar, aunque también disponen de un par de mesas pequeñas para comer rápidamente y de otras 4 o 5 fuera si el tiempo acompaña.
En Atari-Ya puedes ver a los cocineros hacer el sushi en frente tuyo mientras esperas y, además, utilizan productos frescos, o al menos eso me pareció a mi. El caso es que el sushi de allí está muy bueno y el precio es aún mejor. Ayer compramos sushi para cenar 5 personas por poco más de 30 libras.

05.14.10
El fín de semana pasado comí en un restaurante mexicano en el centro comercial de Whiteleys en Queensway. El sitio se llama Oscars y ofrece el típico menú mexicano de fajitas, burritos y demás pero sirviendo la comida con un estilo de restaurante elegante y alimentos de calidad que lo hace bastante recomendable. Por supuesto ya está añadido a mi mapa de restaurantes de Londres…
En fín, lo que quería comentar es que este restaurante es uno de los muchos en Londres que aseguran servir comida Halal, es decir, comida permitida por las leyes islámicas. Según el Corán, las sustancias prohibidas consideradas nocivas para el hombre (haram) son:
- La carne de cerdo
- La sangre
- Los animales sacrificados en nombre de cualquiera que no sea Alá.
- Los animales que hayan muerto estrangulados, golpeados, víctimas de una caida, una cornada o atacados por un animal de presa (excepto cuando se hayan podido sacrificar antes de morir)
- La carroña
- Alimentos sobre los cuales el nombre de Alá no es pronunciado
- Alcohol y otras sustancias estupefacientes
Además, para sacrificar los animales hay que seguir el proceso ritual (Dhabihah) especificado en las leyes islámicas para todo bicho viviente, exceptuando camellos, langostas, peces y demás animalillos marinos, que consiste en degollar rápidamente al animal con un cuchillo afilado cortando la yugular y la carótida de ambos lados pero dejando la médula espinal intacta.

El mercado de la comida Halal mueve en Reino Unido entre 2 y 4 billones de libras anuales y la mayoría de los alimentos se tienen que importar, por lo que no es de extrañar que ya haya firmas interesadas en montar el primer parque industrial Halal de Europa, en el sur de Gales para ser más exactos.
03.21.10
Strada es un restaurante italiano en el que se come muy bien, aquí podéis ver el menú. La pasta y las pizzas son bastante generosas y no suelen defraudar. Si no optáis por la pizza recomiendo que cojáis como entrante el pan al pesto y pomodoro, a mi me encanta…
El procedimiento es el de siempre, imprimís el voucher y tenéis 2 por 1. Esepero que no os importe que vaya a nombre de Benito Camela. Que se le va a hacer, piden un nombre y yo se lo he dado.
