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Comienza la guerra electoral londinense
Las elecciones a la Alcaldía de Londres no son hasta mayo, pero las hostilidades han comenzado ya. Los dos principales candidatos, el actual Alcalde Boris Johnson y el que se sentó en su silla anteriormente, Ken Livingstone, llevan ya semanas dándose cera.
Ayer, en el Evening Standard, aparecía este ataque directo por parte del equipo de Livingstone (del partido laborista) hacia Boris Johnson (conservador) y su imparable escalada de precios en el transporte público. La campaña utiliza una señal muy común en Londres que advierte de la presencia de carteristas (pickpocketers) en la zona y advierte: “Carterista operando en el transporte público”. El moñaco es fácilmente identificable con el personaje de nuestro alcalde y su peinado de niño travieso.
En la letra pequeña (conocida como “fineprint” por estos lares), Ken Livingstone promete ahorrar al londinense medio nada menos que 1000 libras en transporte durante los próximos 4 años. Este personaje, que tiene ya 66 primaveras, estuvo como alcalde entre 2000 y 2008 y entre sus “hazañas” está la creación del famoso congestion charge que, aunque es cierto que redujo el tráfico en el centro hasta en un 20%, ha fracasado en su propósito de servir como financiación del transporte público, ya que la empresa privada que lo gestiona se queda con casi todo lo recaudado.
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El plante de Reino Unido a Europa
Ya habréis escuchado las noticias. El Reino Unido se queda más solo que la una tras el desplante de Cameron en el nuevo pacto fiscal propuesto por la pareja de moda Sarkozi-Merkel el pasado viernes. Podríamos empezar a discutir sobre las razones que le llevaron a negarse a firmar el pacto; podríamos decir que no se hizo en “interés de los británicos”, sino en el de la City; pero dar vueltas a los números, porcentajes y datos ya me aburre. Todo queda mucho más claro en las viñetas cómicas de la prensa británica.
Sobre la legendaria portada de The Times del sábado, con Cameron convertido en Manneken Pis bruselense, creo que no hace falta comentario o traducción alguna.
The Guardian, por su parte, prefirió vestir a Cameron de Margaret Thatcher, siendo expulsada del Club Euro mientras ella expresa su “regocijo”. Son impagables los complementos que lleva en su mano izquierda: el causante del bolsazo en la cara a Sarkozi y a Merkel y una bolsita con los huevos de Nick Clegg, socio de gobierno y segundo de a bordo.
Al final todo se reduce a la siguiente viñeta que publicó The Guardian hace poco más de una semana y que describe perfectamente la situación actual en UK.
Hay que aclarar que los “peces gordos” de los bancos, aquí son gatos, se les conoce como “Fat cats” y en el regazo de éste podemos ver al gobierno tory con un garrote para los cortes presupuestarios en el sector público y el comentario “prosperidad en el sector privado y miseria en el público, como en los 80″, mientras una familia trabajadora les lleva en volandas.
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¿Qué harías si el Gobierno te diese 500 libras?
Tras una rápida visita mañanera a Facebook, descubro que una compañera de mi oficina ha puesto lo siguiente en su estado, traduzco… “Gracias Gobierno de Hong Kong por esos prácticos $6.000 en mi banco! Te ha llegado a ti?“. El Gobierno de su país de origen tuvo un suculento superávit el año pasado y ha decidido repartirlo entre sus residentes mayores de edad. Al cambio son unas 500 libras o cerca de 600 euros, que no sacarán de pobre a nadie, pero sin duda permitirán disfrutar de unas magníficas navidades a sus ciudadanos.
¿Os imagináis que esto pasase en España o en Reino Unido? Yo tampoco. En Hong Kong los bancos generan negocio para el país, aquí nos cuestan un dineral.
En 2008 el Gobierno Británico decidió rescatar un puñado de bancos que se iban a pique y lo hizo con el dinero de todos. En total gastaron casi 124.000 millones de libras en créditos y compra de acciones. 46.000 de estos millones fueron destinados a la compra del 87% de las acciones del Royal Bank of Scotland (RBS), que cotizaban a 50,53 peniques cada una. Actualmente están a 18 peniques. Otro negocio redondo, como la pérdida de 650 millones de libras en la venta de Northern Rock al señor Richard Branson.
Ya que el Gobierno nos obliga a todos a “colaborar” en la compra de acciones de bancos, ¿por qué no nos dejan al menos tener control sobre ellas? Si consideramos los 46 millones de adultos residentes en Reino Unido, tocamos a 1970 acciones cada uno del RBS, que ahora mismo valen 355 libras. Que cada uno haga con ellas lo que quiera, total es imposible hacerlo peor que el Gobierno…
El último “planazo” que se está tramando en el Parlamento es original como pocos y tiene un tufo ibérico sin igual: la inyección de 50.000 millones de libras en infraestructuras para reactivar la economía. Claro que sí, a la española, metamos más pasta en el ladrillo y hagamos más obras en una red de carretaras en la que no hay dos kilómetros seguidos libres de conos.
Mi economía es la del Monopoly, pero ¿qué pasaría si se inyectasen esos 50.000 millones en los bolsillos de los ciudadanos? Si nos diesen esas más de 1000 libras por adulto en vales para comprar ropa y comida, por ejemplo, ¿no se reactivaría la economía desde el consumo y al mismo tiempo se daría un respiro a todo el mundo de cara a la llegada del invierno?

Fotaza de Toño Viña en la galería Flickr de Guirilandia -
Las casas de apuestas británicas consideran al PP el caballo ganador
Es de sobra conocida la afición británica por jugarse hasta las pestañas en las apuestas deportivas, pero el deporte no lo es todo, aquí se puede apostar a cualquier cosa. Las casas de apuestas pueblan las calles de Londres al igual que las de “Compro Oro” lo hacen en España en estos tiempos de apretados cinturones.
Los pronósticos ofrecidos por estas casas de apuestas (odds) son uno de los más fiables termómetros de la actualidad y, como tal, son utilizados en la prensa escrita y en los propios noticieros a diario. Las próximas elecciones generales en España no iban a ser una excepción y, según los principales corredores de apuestas, el PP tiene todas las de ganar. Utilizando el símil ecuestre, ese caballo que ha perdido todas las carreras desde que fue nombrado semental de su Yeguada Popular, ese viejo percherón que ha sobrevivido a accidentes aéreos con simples daños en una pezuña, se convertirá con casi total seguridad en el caballo ganador. Y lo hará porque sus contrincantes en la carrera del próximo domingo son otro viejo potro al que ni siquiera le abrirán la puerta de salida y tres cabras, que estarán ahí estorbando pero que no compiten por el campeonato.
Las apuestas, según William Hill, están 1 a 25 para el PP, 9 a 1 para el PSOE, 150 a 1 para IU, 200 a 1 para UPyD y 250 a 1 para CiU. Una apuesta de 1 a 25 o 1/25 quiere decir que, en caso de ganar, nos darían 1 euro por cada 25 apostados, más el dinero apostado (el stake). En cambio, en caso de tener dinero de sobra y querer apostar por el 9/1 del PSOE (un binomio bastante contradictorio por cierto), una victoria socialista nos reportaría unas ganancias de 9 euros por cada euro apostado.
Resumiendo para aquellos que tengan intención de tirar dinero a la basura, 100 euros apostados a favor del PP nos darían un retorno de 104 euros (tan solo 4 míseros euros de ganancia), mientras que 100 euros desperdiciados a favor del PSOE nos retornarían 1000 (900 de ganancia). Hagan sus apuestas señores…
Foto de engo89, de la Galería Guirilandia en Flickr
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