Como suele pasar con estas cosas, me he enterado ya tarde, pero por lo visto Woody Allen está grabando su última película en Londres y más concretamente, en Notting Hill. Además la semana pasada estuvieron grabando en un restaurante/bar/cafetería super pijo que hay a escasos metros de mi casa, el Beach Blanket Babylon, del que ya os hable hace unos cuantos meses cuando me clavaron a 10 libras el Wisky-cola.
En esta última peli sale Freida Pinto, la de Slumdog Millonaire y Josh Brolin, el de No es país para viejos y al parecer, el otro día por Notting Hill incluso se pasó Antonio Banderas a dar mal por el rodaje y ver si podía enganchar algún canapé por la jeta. Aquí podéis ver alguna foto más.
Lo más curioso es que a este director le encantan los días nublados y lluviosos y eso es lo que esperaba encontrar en Londres, pero en cambio le salió un día soleado y con temperaturas cercanas a los 30 grados, así que tuvo que utilizar lluvia artificial. Para que luego digan del clima de Londres…
Ayer fui a ver el preestreno de la nueva peli de Tarantino en el cine Odeon de Covent Garden. Inglourious Basterds o simplemente “Inglourious…” como la llaman en los anuncios de la tele británicos, ya que el palo en el culo les impide decir palabros malsonantes. Perdón, quería decir el palo en el trasero, que culo tampoco se puede decir.
Está inspirada, pero sin llegar a ser un auténtico remake, en la película italiana de 1978 The Inglorious Bastards, de Enzo G. Castellari. Viendo el trailer, parece que se trate de un simple batallón de 8 soldados americanos judíos, liderados por un Brad Pitt con un acentazo yankee indescifrable para mi humilde oido, con la única misión de torturar y masacrar al mayor número de nazis posibles a lo largo y ancho del territorio ocupado francés. Pero en realidad, hay dos e incluso tres historias paralelas, al más puro estilo Tarantino, saltando de una historia a otra, que al final convergen en un mismo lugar, el estreno de una película de propaganda nazi al que va a asistir toda la plana mayor del ejército alemán, lo que lo convierte en un objetivo muy codiciado.
Como cabe esperar, hay una buena dosis de sangre y brutalidad y también hay cantidad de diálogos Tarantinescos, de esos largos y surrealistas que tanto le gustan. Aunque esta vez los hay en inglés, francés, alemán e incluso algo de italiano al final. Es curioso, porque entendía perfectamente los diálogos en francés y alemán gracias a los subtítulos, por lo que cuando hablaban en inglés los echaba mucho de menos, pero claro la mezcla de ingleses con acento americano, británico, alemán y francés no me resulta sencilla todavía.
En definitiva, la película es entretenida aunque no es ningún gran descubrimiento. Le falta algo más de dinamismo y acción para mi gusto y por supuesto no llega al nivel de otras películas de Tarantino como Reservoir Dogs, Pulp Fiction o Kill Bill.
El miércoles por fín aproveché la promoción de Orange Wednesdays que te permite ir a ciertos cines con 2×1 todos los miércoles. Fuí a ver The Hangoveren un cine enorme de Leicester Square. El guión no es nada original, ya que estamos cansados de ver la misma historia una y otra vez. Cuatro amigotes que se van de despedida de soltero a Las Vegas y la lian parda, pero al menos esta vez está contada de una manera diferente, en plan “día después” y de forma más irreverente, lo que la hace muy divertida. Además, a pesar de ser una comedia, es bastante fácil de seguir en inglés, ya que es muy explícita.
En fín, una película muy recomendable para echarse unas risas y en la que cualquiera que se haya cogido una buena borrachera (sobre todo si fue en una despedida de soltero), se sentirá un poco identificado.
En este país, los críticos de cine, teatro o de lo que sea, trabajan a destajo. O al menos eso es lo que se deduce de los carteles promocionales de todas las películas, obras teatrales o musicales que se ven por Londres (que son muchos). Cada uno de estos carteles viene acompañado de una remesa de estrellitas a modo de medallas como si se tratara de un uniforme del ejército de tierra.
Lo más curioso es que el número de estrellas nunca es menor de 4 (sobre un tope de 5), por lo que, sobre el papel, toda peli o show de Londres debería ser o muy bueno o excelente y os aseguro que no es así. El truco está en fijarse en la fuente de cada una de las críticas que viene escrita en letra muy pequeñita debajo de cada retahíla de estrellas.
Stars
Lo mismo te ponen la crítica de una revista de cocina que de un panfleto de jardinería, cualquier cosa vale con tal de que hayan puesto al menos 4 estrellas.
Los titulares son otro tema aparte. Cada semana aparecen al menos 3 “Movies of the year“, o como en este caso, “The scariest movie of the decade” (La peli más aterradora de la década) ahí es nada…
El pasado viernes 15 se estrenó Angels and Demons, película basada en otra novela de Dan Brown, el del código Da Vinci y hoy he ido a verla al Coronet aprovechando la promoción de todos los martes.
Está claro que después de los más de 700 millones de dólares que lleva recaudados la película del Código da Vinci, los señores de Hollywood no iban a dejar pasar esta nueva oportunidad. Y Dan Brown, que tampoco es tonto, ha sacado este año un nuevo título, The Lost Symbol, con el mismo personaje principal, Robert Langdom, para poder seguir chupando de la teta de Tom Hanks. Es más, el escritor ha declarado, que tiene material para escribir hasta 12 libros sobre este personaje. No creo que la teta del Hanks aguante tanto…
La peli no está mal. A pesar de durar dos horas y cuarto no se hace muy pesada, ya que es bastante dinámica, aunque hay ciertas partes un poco “peliculeras” que no me suenan de cuando me leí el libro, pero fue ya hace bastante, así que no se si es que el director se ha emocionado en algunas escenas o es que tengo la memoria de un mero (o ambas dos).
Ésta semana voy a comprar ya los tickets para ver el espectáculo BEN HUR Live, que se estrena a nivel mundial el próximo mes de septiembre, en el O2. Lo anuncian como el mayor espectáculo de la historia, con 400 actores, 100 animalacos, carreras de cuádrigas a lo largo de un coso de 2500 metros cuadrados y 400 toneladas de arena, galeras, barcos piratas y la madre que lo parió.
Coincidiendo con el 50 aniversario de la peli de William Wyler que se llevó tropecientos Oscar, este gran show teatral recreará la leyenda del aristócrata Judah Ben-Hur que es esclavizado a causa de la traición de su amigo romano Messala. Se supone que esta obra pretende ser más fiel a la novela de Lewis Wallace de lo que lo fueron las anteriores adaptaciones cinematográficas.