La fiesta del transporte ha comenzado
Como suele pasar en estos casos, ninguna de las dos partes se ha bajado del burro, así que la huelga del metro comenzó ayer a las 7 de la tarde. Yo conseguí volverme para casa en la Central Line sobre las 6, así que sólo tuve que apretujarme en la marabunta que apuraba los últimos momentos previos a la huelga.
Esta mañana la cosa ha sido más complicada. He salido de casa con mi flatmate francesa, a las 7:45. Hemos ido a coger el autobús 23, pero venía ya repleto, a pesar de que estabamos en la tercera parada de la línea. Hemos remontado un poco la ruta y por fín nos hemos conseguido embutir en un autobús. Como cabía esperar, el tráfico por la zona de Paddington era un infierno. Nos hemos pegado cerca de 45 minutos en el bus para que a la altura de Oxford Circus el conductor decidiera dejarnos allí, en lugar de continuar hasta St. Paul’s, que es la ruta natural de esa línea.
Hemos echado a andar, ya que el tráfico estaba imposible en esa zona y se avanzaba más rápido a pata. Pasado Tottenham Court Road, hemos visto un autobús de la línea 8 que milagrosamente había abierto las puertas porque tenía 1 metro cuadrado libre y ahí que nos hemos encajado. Por suerte este autobús lleva directamente hasta la estación de St. Paul’s, así que no hemos tenido que hacer más transbordos.
Total, 2 horas para llegar a la oficina, más o menos lo que me esperaba. Es lo que pasa cuando sacas a flote a 3 millones de usuarios diarios del metro. Veremos esta tarde para volver a casa, a ver si hay más suerte.
Update: Mi vecina anda por Bruselas…
Contrastes
En Londres, como en todas las grandes ciudades, te puedes encontrar con personajes y ambientes totalmente opuestos y, en principio, completamente incompatibles. Hoy de camino a casa de unos amigos para cenar, me he encontrado con los extremos más opuestos de la sociedad. Primero, por la zona de Notting Hill, al salir de casa, se me ha cruzado una de esas limusinas Hammer, de tropecientos metros de largo, con una ventanilla bajada de la que asomaba una rubia sonriente e impresionante.
Luego, al llegar a Marble Arch (en pleno centro de Londres), he tenido que esperar un rato y, mientras tanto, he asistido a la mudanza de un mendigo de un soportal de Oxford Street a otro contiguo, trasladando una cantidad ingente de cartones. No sé como esta gente sobrevive a estas noches de 5 grados bajo cero.
Y luego hemos llegado por fín a casa de estos amigos que viven en pleno Mayfair en una casa sencillamente impresionante, para pegarnos una cena memorable. En fín… supongo que el corolario sería decir que Londres es la ciudad perfecta, pero sólo si tienes dinero.
San Ebrulfo
Como todos sabemos hoy es San Ebrulfo, patrón del “queseyo” y de “nosequien”, pero muy venerado en la capital del Imperio Británico. O al menos eso es lo que parece, porque siendo lunes 29 de diciembre, aquí no trabaja ni Dios.
Para empezar, la Central Line venía con una frecuencia de 7 minutos a las 8 y media de la mañana, lo que no pasa ni los domingos y luego, éramos unos 10 en la oficina y al menos 3 de ellos no han llegado hasta las 11:30. Por supuesto entre estos 3 se encontraba el jefecillo del que tanto he hablado ya, y que a las 2 se ha pirado después de pasar un par de horas sentado con los pies encima de la mesa viendo una peli en el ordenador (totalmente verídico). La mañana ha sido distendida, a las 3 la gente se ha empezado a largar y a eso de las 5 me he encontrado con que estaba totalmente sólo en la oficina, así que he pensado “qué coño hago yo aquí” (What the fuck am I doing here!) y me he pirado de allí.
Luego he ido a comprar algo de ropa por Regent Street y me he quedado muy sorprendido de la cantidad de españoles que había por allí. Familias enteras con el clásico padre resignado a su suerte llevando bolsas y bolsas que sus hijas van acumulando.
Extracto real en una zapatería plagada de españoles:
Padre: Pues estos zapatos son majos, estos son del 42?
Hija: Paaaapa, el 42 aquí es el 8, tienes que pedir el 8.
Padre: Cómo?
Hija: El 8 Paaaapa, tu talla es el 8.
Dependienta: May I help you?
Padre: Si, el 42 de este…Al llegar a casa he aprovechado para salir a correr un ratillo con mi flatmate, pero sólo hemos estado un ratillo, media hora escasa, que hacía mucho frío. Por si quereis alcahuetear el caminillo…
Too late
Hola, acabo de llegar de dar una vuelta por ahí con unos amigos. Cada día que se sale aquí es como una Noche Vieja en España, al menos en cuanto al dinero. Hemos estado en un par de garitos que no vale la pena destacar pero la verdad es que el centro de Londres estaba hasta arriba de gente. Toda la zona de Oxford Street, Baker Street hacia arriba,… En muchos de estos sitios tienen un gorilaco en la puerta que te recibe con mucha educación, pero al entrar te cobran mínimo 5 € por entrada y además te cachean bien cacheado.
Me ha costado un rato encontrar un bus nocturno por Oxford Street que me llevase para King’s Cross pero ahora aquí estoy en el albergue con 4 pintas el en cuerpo, dispuesto a meterme en la habitación con 3 nuevos/as desconocidos/as.
Ale, me voy a sobar, que mañana quiero ir al Consulado a recoger mi pasaporte y cierran a las 14:00. A ver si llego a tiempo…
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