Al final tuvimo algo parecido a longaniza. Mi flatmate Carmen se acercó a la tienda de los Hermanos García y estos le colaron un embutido mucho más cercano a ser un chorizo que una longaniza, pero el detalle es lo que importa.
El menú según Ferrán Adriá habría sido algo así como: Entrantes fríos compuestos por hierbas aromáticas, fromage fresco y frutos del bosque, deposición de gallinacio asalmonada llevada a ebullición, carpaccio especiado de cerdo, confit de pato en base crujiente y cocktail de legumbres aromatizadas, seguido de amalgama de sémola de trigo con selección de verduras y hortalizas. Es decir, que hubo ensalada, huevos con salmón, chorizo, paté, hummus y cuscús. Todo muy bueno por cierto.
Ya se que el título me ha quedado un poco a lo Marina d’Or, pero es totalmente cierto, no creo que haya otra ciudad en el mundo con la oferta de espectáculos, conciertos, musicales y demás que ofrece Londres.
Ayer fuimos a una Burlesque en el East End y, como de costumbre, estaba repleto de gente. No importa qué tipo de espectáculo haya, el precio que tenga o la hora o día de la semana que sea. En Londres, todos los eventos están llenos.
En esta ocasión, la Burlesque fue bastante entretenida. Se trataba de un grupo, The Double R Club, que dicen estar muy influenciados por David Lynch y su obra, por lo que ya podéis imaginar que fue bastante absurda y surrealista. Aunque yo esperaba ver más guiños a Twin Peaks, serie de culto de la historia de la televisión y, sin duda, una de mis favoritas.
En la foto que he puesto, podéis ver una parte del espectáculo, cuando un tipo con una careta de calamar nos deleitó con unas cuantas canciones, hasta que se retiró entre convulsiones del escenario. Si no sabéis exactamente lo que es una Burlesque, me temo que no es fácil explicarlo, lo mejor es que vayáis a ver una. Lo que si os puedo decir, es que siempre se ve algo de “carne”, flesh en inglés (nueva incorporación a mi diccionario) y que la gente que acude a ver este tipo de representaciones, supone en sí misma otro espectáculo paralelo. Muchos se disfrazan de época (años 20) y participan en el evento como si les fuese la vida en ello.
No va a pasar a mi lista de momentos memorables del año, pero sin duda es una experiencia que hay que disfrutar, al menos una vez…
Esta es una de esas nociticias que no cambiará el mundo, pero que creo que merece la pena reseñar. Quién sabe, quizás dentro de unos meses se convierta en un atractivo turístico más de esta ciudad, como el London Eye o el Big Ben.
Al parecer hay un tío que se dedica a pasear con su bici en pelotas por el Oeste de Londres, más concretamente por las calles paralelas al Támesis de la zona de Barnes. Ha sido ya avistado y denunciado varias veces, ya que al nota le gusta mostrar sus “encantos” a las mujeres que hacen footing por la zona, pero la policía no consigue darle caza. Lo único que se sabe es que es un tío blanco de unos 30 años.
La foto no se correponde con el tío, lógicamente, pero es para que os hagáis una idea. Por cierto, los testigos no dejan claro si la bici que utiliza el sospechoso lleva sillín o no…
Esto no va sobre la cuestión de si se pueden llevar animales en el metro o no, que por cierto sí se puede (aunque en teoría debes llevarlo en brazos en las escaleras mecánicas, como tu perro sea un Gran Danés a ver como te las apañas…), esto es algo mucho más estúpido pero a la vez curioso.
La web animal on the underground reune todos los animales “escondidos” en el mapa de metro de Londres, desde que en 1988, un tal Paul Middlewick, aburrido como una ostra y cansado de ver el mapa un día tras otro, descubriese al elefante…
Al elefante le han seguido muchos otros animales, algunos más logrados que otros. Si te sobra el tiempo y estás aburrido igual puedes encontrar uno nuevo…
Tal y como suena, un equipo de reporteros de News of the World ha grabado con cámara oculta al padre de John Terry vendiéndoles coca y “de la buena”. Para los no futboleros hay que acalarar que John Terry es un jugador del Chelsea y además capitán de la selección inglesa, por lo que el escándalo es de los gordos.
En el vídeo se ve perfectamente como trapichean con el buen hombre para que les pase 3 gramos de cocaina y encima aún se queja de que no le inviten a un gramito para él por las molestias. Al final todo arreglado, le invitan a un gramo también a él y todo por el módico precio de 160 libras (a 40 libras el gramo).
Hoy se cumple un año desde que llegué a Londres. Mucho han cambiado las cosas desde aquel día en el que llegué a la gran ciudad sin trabajo, sin casa, sin amigos y sin ganas. Ahora tengo todo eso y algo más. Tendría que agradecer a cierta gente la acogida que me dieron aquí, pero como nunca se lo podré agradecer lo suficiente y no voy borracho para poder activar el modo “exaltación de la amistad”, lo mejor será que me calle y les invite a una pinta el próximo sábado, si mi economía de guerra de fín de mes me lo permite.
Por lo demás (como diría Sabina) ni más
ni menos larga que cualquiera
a mis cuarenta y pocos treinta tacos,
ya ves tú,
igual sigo de flaco
igual de calavera…