Con la libra tan devaluada con respecto al euro y con la cantidad de vuelos a Londres que salen desde cualquier rincón de la geografía española, es el momento perfecto para venir de compras a la capital del Imperio Británico. En otras ocasiones he nombrado establecimientos y zonas más bien destinadas a gente corriente, pero hoy quiero dedicarles tiempo a los frikis.
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Una ruta perfecta para frikis por el centro de Londres podría empezar en el Movieum, un museo dedicado al cine con multitud de reliquias del género, como trajes originales de Batman. Después, cruzando al norte del Támesis, en la zona del Soho, podemos visitar un par de tiendas: el Orcs Nest, una pequeña tienda cargada de figuras de Warhammer y juegos de rol o de cartas y el mítico Forbidden Planet, la tienda más grande de Europa del género.
Si ya habéis hecho hambre, a unos metros hacia el Oeste podéis comer en el Inamo, un restaurante que hará las delicias de los amantes de la tecnología y la ciencia ficción. La comida se elige por medio de un interface táctil instalado en tu mesa y además, no se come nada mal. Si después de comer, aún os quedan fuerzas, al lado del British Museum (que por supuesto, también merece una visita) podremos encontrar otras dos tiendas frikis, especializadas en comics, juegos de rol y de mesa, son Gosh comics y Playing Games.
Frikis de españa, ahorrad lo que podáis, consultad las ofertas de vuelos, reservad un albergue barato y venid a Londres a gastar la extra de Navidad.
Seven Dials es el nombre de un cruce de calles, nada menos que siete, en en el West End, muy cerca de Covent Garden. En el centro del cruce se alza un pilar con, curiosamente, 6 relojes de sol (sundials) en lugar de 7. La tradición popular dice que son sólo 6 porque el propio pilar forma el séptimo reloj de sol proyectando su sombra sobre el suelo.
Pero además de un simple cruce de calles, Seven Dials es también el nombre de la zona comercial formada por estas siete calles. Una zona comercial completamente diferente a la archiconocida Oxford Street o Regent Street y sus grandes almacenes y firmas. Aquí los establecimientos son mucho más pequeños y variados y, sobre todo, mucho menos saturados de gente, por lo que es una zona perfecta para ir de compras. Además, también hay multitud de pubs y restaurantes en los que hacer un merecido descanso. Podéis ver todos los detalles en su cuidada web, donde incluyen un bonito mapa que sitúa todos y cada uno de los establecimientos que conforman la zona.
Cuando se va a viajar en el metro de Londres, la primera lección a aprender es la de mantenerte en el lado derecho de las escaleras mecánicas. “Stand on the right” recuerdan unos carteles contínuamente. Y es que la parte izquierda está reservada para la gente que, como yo, va siempre al galope arriba y abajo porque tiene prisa.
Siempre hay algún turista que no se entera y se planta en todo lo ancho de la escalera con su mochilaza cruzada creando un efecto tapón. Pero la diplomacia londinense hará que algún viajero con prisa le suelte un educado “excuseme“, cuando en realidad querría apartarlo de una colleja mientras le grita de todo (o al menos eso me pasa a mí).
A los que de verdad tengo en mi lista negra es a los que llevan aquí más años que el Big Ben y siguen sin enterarse. Por una parte está la típica mujer con uno de esos bolsos/saco, que se situa correctamente a la derecha pero con el bolsazo bajo el sobaco izquierdo eclipsando cualquier ruta alternativa. Su representante masculino sería el ejecutivo con maletín de portáil del Jurásico que por supuesto lleva colgado de su brazo izquiero para ir destrozando tibias de la gente que va con prisa. También esta el ejemplar “soy el rey del mambo” que es el tipo alto y grande que decide bajar las escaleras de forma pachanguera agarrándose a los dos pasamanos al mismo tiempo. Pero que eres? un mono? Pégate a la derecha de una vez hombre! La versión femenina consiste en una tia retaco con unos taconazos de palmo que se mete al lado izquierdo porque cree que baja las escaleras como Usain Bolt, cuando hasta la gente que está quieta va más rápido que ella. A todos estos, yo les quitaría la Oyster y le prendería fuego delante de ellos, en plan manifestación antiglobalización.
Así que si visitais Londres ya sabéis, echaros a la derecha…
Ya no me volveré a quejar de no poder practicar los deportes que me gustan en Londres. Está claro que el que no esquía en esta ciudad es porque no quiere. Sólo hay que acercarse a la estación de metro de Angel, que tiene una de las escaleras mecánicas más largas de Europa y, a poder ser, fuera de la hora punta.
Ahora sólo me hace falta encontrar algún sitio donde hacer barranquismo… Si sigue lloviendo como lo está haciendo ahora, igual es cuestión de encontrar una calle empinada y tirarme cuesta abajo.
Después de un fín de semana en el que, lo mismo daba el sol, que te caía una granizada, llegamos al mil veces repudiado lunes con solazo de justicia y con la previsión de alcanzar los 30 grados al mediodía. Además parece que el tiempo va a seguir así al menos dos días más. Seguro que llega el finde y se pone a llover otra vez, pero en fín… a mi la verdad es que me gusta bastante el clima de aquí. Lo peor es coger el metro en estos días de calor, el ambiente es sofocante y hay veces que irrespirable.
Hoy aprovecho también para actualizar la ubicación de mi vecina, que ayer me envió fotos desde Nueva York. Estamos pensando que debería mostrar en las fotos un cartel o un moñaco tipo duendecillo de la peli Amelie. Se aceptan sugerencias, pero que sean poco aparatosas, que la pobre tiene que viajar ligera.
Wall Street
Metropolitan Terrace
Statue of the Liberty
Manhattan
Por cierto os planteo el acertijo que nos puso un amiguete el viernes en una cena: ¿Qué cuatro países del mundo tienen una sola vocal en su nombre? Importante, Los nombres son en inglés y lo mejor es que se lo planteéis a la gente cuando no haya Internet a mano, porque si no, no tiene gracia. Nosotros sacamos tres de forma bastante rápida, pero para el cuarto recurrimos al señor Google como vulgares cobardes.
Hoy me han llegado un par de librillos que compré la semana pasada en Amazon. Llevo un tiempo algo enganchado a las novelas de fantasía tipo Señor de los Anillos pero de escritores actuales y el otro día, DAZ me recomendó “el Nombre del Viento” de Patrick Rothfuss, que es el primer libro de lo que será una trilogía. Al parecer está teniendo mucho éxito.
The Name of the Wind
Sí, debe ser bastante friki, pero yo a veces lo soy. Eso sí, me lo he comprado en inglés claro, así que a ver lo que me cuesta leerlo.
Esta mañana en la oficina, como siempre después de un fín de semana (de los largos en este caso, que ayer era fiesta aqui en UK), los primeros minutos son para charlar de lo que hemos hecho con los compañeros que se sientan a mi lado. Sarina, una compañera australiana que se sienta en frente mio, acostumbra a irse con sus amiguietes aussies de viaje en una furgoneta destartalada. Los típicos road trips de las películas americanas.
Este finde fueron a la clásica Cheese-Rolling en Gloucestershire. Esta carrera absurda en la que lanzan un queso rodando colina abajo y los más pirados del lugar se lanzan a por el revolcándose durante 200 metros. Por supuesto, tratándose de australianos, alguno tenía que participar y el caso es que uno de ellos ganó.
La verdad es que no me enteré de tan magno evento, porque me habría gustado ir y quien sabe si participar…
Ayer por la noche fui a ver un Burlesque, espectaculo teatral o como quiera que se llame. No soy muy amigo de estas cosas, pero hay veces que se ve alguna performance interesante o al menos entretenida. Pero este no fue el caso de ayer.
El grupillo que actuaba estaba compuesto por una chica caracterizada de niña repelente y un tanto sobreactuada, que ya antes de comenzar, iba pululando por el bar metida en su papel y causando cierta vergüenza ajena. Y luego había otros 3 tíos, a cual más extraño.
La muchacha llevaba el peso de la actuación. Primero nos contó un cuento infantil, luego cantó un par de canciones y simuló un orgasmo. Uno de los tíos soltó un par de monólogos bastante largos (pero no en plan comedia, si no todo lo contrario). Durante el segundo me dormí un ratillo y eso que no estaba mal, pero bueno, me desperté para escuchar el final.
En medio de todo esto, apareció otro de los componentes, un enano, con la cara pintada de blanco y desplazándose a medio kilómetro por hora. Sacó una percha de una maleta, se puso a bailar con ella durante un rato y se fué a la misma velocidad desesperante. Como colofón, apareció un último tipo disfrazado de moñaco, que hizo un teatrillo raro y terminó grapándose un globo a un brazo y metiéndose un cuchillo por la nariz.
Parece ser que voy a seguir sin ser muy amigo de estas cosas…
Parece que por fín hoy las aguas vuelven a su cauce en la City. Esta mañana ya no se veían policías por todos lados y las medidas de seguridad son las normales. El balance que ha dejado la dichosa reunión del G2o es de circo, pero un circo que ha costado más de 7 millones de libras a la ciudad. Que digo yo… los mandamases estos no podrían hablar de lo que sea por el Messenger? De verdad tienen que montar este cipote cada vez que hablan de sus cosas?
Está claro que entre los manifestantes siempre va a haber un grupillo de desgraciados que la monten, pero es que en el lado de los banqueros también parece ser que hubo algún cabrón que otro. Primero leí unas declaraciones de un alto cargo de un banco diciendo que no tenían ningún miedo porque ellos se mantenían en forma y alguno de ellos incluso practicaba taekwondo y boxeo (el muy gilipollas igual se pensaba que le iban a venir de uno en uno a disputar un combate siguiendo la reglas oficiales). Y también parece ser que desde las ventanas de algunos bancos, ciertos individuos agitaban billetes de 10 libras al paso de los manifestantes.
Para colmo, ayer ya se unió al circo Alain Robert, el “Human Spiderman“, que es un francés que se aburre mucho y de vez en cuando le da por escalar edificios. Pues en esta ocasión se subió al edificio de Lloyds.
Hoy no voy a poder escribir mucho. Se me ha hecho ya muy tarde probando cosillas para el nuevo diseño que espero colgar muy pronto. En fín, otro día que quería echarme pronto para descansar, pero entre unas cosas y otras, las 12 otra vez.
Al menos os voy a contar las novedades con respecto al escándalo del niño este que había sido padre con 13 años, o como a mi me gusta llamarle, “el crío de los cojones”. Al final, las pruebas de ADN han demostrado que NO es el padre y por lo tanto, se ha demostrado también, que la madre, de 15 años, que decía haberle entregado su “flor” al crío de mierda, se ha podido cepillar a medio barrio.