Hoy, a pesar de la resaca o el cansancio, todo buen español camina con la cabeza muy alta y una sonrisa de oreja a oreja por Londres. Nadie te reprocha el haber llegado a las 11 y media a la oficina, todo lo contrario, es lo que esperan de tí. Te felicitan por todos lados: en casa, los vecinos; en la oficina, los compañeros; en el restaurante de siempre, los camareros sudamericanos con los que te has ido picando durante todo el mundial. Así da gusto ir a trabajar un lunes…
En cuanto a ayer, pues ya os podéis imaginar, cualquier pub con tele abarrotado de españoles o apegados a españoles, es decir, esos ingleses, coreanos, chinos, filipinos, franceses,… que por tener una novia, amigo, perro, camiseta o gorra español han decidido apoyar a la roja a muerte, porque caemos bien y porque sabían que la fiesta estaba asegurada.
Y después de esos 120 minutos de tensión y sufrimiento, todos a Piccadilly y a Trafalgar Square, a bordo de un autobús de los rojos, pero esta vez rojo por fuera y por dentro (esta foto es de Álvaro).
Nosotros en concreto escogimos la segunda opción, en parte porque hay más espacio, pero principalmente porque siempre da un placer especial celebrar cualquier éxito español en la plaza que conmemora una de nuestras mayores derrotas. La foto no hace en absoluto justicia al impresionante escenario que nos encontramos al llegar a la plaza, así que si consigo algo mejor escribiré otro post.
El festival de Earl’s Court ha pasado, en 30 años, de ser una pequeña feria callejera a un festival que se prolonga durante todo el mes de julio, donde los artistas locales muestran su talento. Han dividido los eventos en cuatro categorías: Look, read, do, listen, es decir, mirar, leer, hacer y escuchar.
El día importante es este domingo, cuando montan la feria callejera al lado de la estación de metro, en las calles Hogarth y Kenway, con música en directo, puestos de comida y de artesanía y activiades para toda la familia.
Dentro de exactamente un mes dará comienzo el mundial de fútbol de Sudáfrica. Por primera vez en la historia, España acude como favorito, pero esta vez de los de verdad, y estoy seguro que cientos de españoles habrán reservado ya sus vacaciones en Londres para este verano pero no se han dado cuenta que ese partido de primera ronda o esos cuartos de final caen en medio de su estancia londinense. No os preocupéis, en Londres también se puede seguir a la Roja y sentirse como en casa. El espíritu del Ryans sigue vivo y te trae todos los partidos del mundial de Sudáfrica en pleno centro de Londres.
Ya sabemos que, en el calendario actual, se celebra prácticamente una chorrada al día, pero parece ser que la de mañana puede resultar divertida. Se trata del Record Store Day, es decir, el día de las tiendas de discos, una excusa como otra cualquiera para que las tiendas de música independientes monten una fiesta.
Un buen número de tiendas de toda Inglaterra organizarán conciertos gratuitos en sus locales. Pure Groove, cerca de la Catedral de St. Paul’s, ofrecerá música en directo desde las 10 de la mañana, con los Bombay Bicycle Club, como actuación estrella, tocando en acústico a las 6 de la tarde. En el Rough Trade también podremos disfrutar de un programa de música en vivo durante todo el día, tanto en la tienda del Este en Brick Lane, como en la del Oeste al lado de Portobello. Aquí podéis ver un listado completo de las tiendas que participan en el Record Store Day.
Al final tuvimo algo parecido a longaniza. Mi flatmate Carmen se acercó a la tienda de los Hermanos García y estos le colaron un embutido mucho más cercano a ser un chorizo que una longaniza, pero el detalle es lo que importa.
El menú según Ferrán Adriá habría sido algo así como: Entrantes fríos compuestos por hierbas aromáticas, fromage fresco y frutos del bosque, deposición de gallinacio asalmonada llevada a ebullición, carpaccio especiado de cerdo, confit de pato en base crujiente y cocktail de legumbres aromatizadas, seguido de amalgama de sémola de trigo con selección de verduras y hortalizas. Es decir, que hubo ensalada, huevos con salmón, chorizo, paté, hummus y cuscús. Todo muy bueno por cierto.
Hoy se celebra en ciertas parte de España el Jueves Lardero, el jueves en que comienza el Carnaval. En Aragón, bajo el refrán “Jueves lardero, longaniza en el puchero”, se celebra esta festividad poniendose ciego a longaniza. De hecho, a estas horas, en alguna plaza de Zaragoza los abuelos estarán desafiando las inclemencias del tiempo y lucharán a muerte por, al menos, dos raciones de pan con longaniza que el Ayuntamiento suele repartir gratis todos los años.
Al azar ha querido que yo esta noche tenga cena en casa de mi vecina junto con un montón de amiguetes. La anfitriona, de nacionalidad italiana, por alguna extraña razón, decidió cocinar cuscús esta noche, pero en cuanto le he comentado el tema de la longaniza ha aceptado el desafío sin rechistar.
¿Conseguirá encontrar longaniza en Londres? No se, pero está claro que si lo consigue tendré que dedicarle un post y si la longaniza es de Graus… ¡le hago una web entera!