Wimbledones el torneo de tenis más antiguo del mundo (se lleva disputando desde 1877) y ha sido recientemente elegido el mejor evento deportivo de Reino Unido, lo que provoca que conseguir entradas para los principales partidos sea toda una aventura.
Lo que mucha gente no sabe es que todos los días se ponen a al venta unas 500 entradas para el día siguiente en Ticketmaster. Son para la pista central y cuestan 45 libras. Pero si no tienes suerte con el método digital siempre te queda el método tradicional, mucho más divertido, hacer cola. Ya he comentado alguna vez que hacer cola en este país es toda un acontecimiento. Les encanta, es algo cotidiano y son los mejores del mundo en ello. De ahí que hacer cola para conseguir entradas en Wimbledon pueda resultar un evento en sí mismo al margen del tenis.
Todas las mañanas se sacan a la venta entre 6.000 y 9.000 entradas a la venta en taquilla, pero a eso de las 10 de la mañana ya hay más gente en la cola que el número de entradas y las que son para las pista central o las pistas 1 y 2 son mucho más limitadas, unas 1.500. Así que si se quiere ver tenis del bueno, hay que estar dispuesto a invertir 24 horas completas, hay que hacer fila desde el día anterior.
Aquí se puede ver la historia de Carolineuna chica que, el año pasado, narró su experiencia en “the Queue” (la cola). Ella llegó a las 8 de la tarde del día anterior y ya tenía a 1.704 personas delante de ella. Sí, en esta cola, te entregan una tarjeta con tu posición nada más llegar. No está permitido guardar el sitio a absolutamente a nadie y cada persona podrá comprar una única entrada. Además el parque de Wimbledon está preparado para que puedan acampar unas 2.000 personas.
A las 6 de la mañana, los vigilantes que velan por la seguridad del campamento, despiertan al personal y a las 7 y media se distribuyen, a los primeros de la fila, aproximadamente 1.500 pulseras de colores que identifican a los que tendrán entradas para la central y las pistas 1 y 2. Luego toca, por fín, disfrutar del tenis…
Este fín de semana se celebró el London Sevens una de las principales competiciones de las series mundiales de Rugby a Siete que se organiza cada año. El rugby a siete es una modalidad, cada vez más popular, en la que sólo juegan 7 jugadores por equipo en lugar de 15, mientras que el tamaño del terreno de juego es el mismo. Los partidos duran unos 15 minutos, divididos en dos partes de 7 minutos cada una con un descanso de tan sólo 1 minuto entre ellas, lo que permite que se juegen competiciones completas en un sólo día o en un fín de semana, como es el caso del torneo londinense.
Al haber tan poca gente en el campo, los huecos son mucho más grandes y el juego es rapidísimo, anotándose una gran cantidad de ensayos en poco tiempo. Además las remontadas y los finales ajustados son muy comunes. Lógicamente sólo los jugadores más rápidos y en plena forma son capaces de jugar a esta variante, que es eralmente atractiva y espectacular.
El rugby, al contrario de lo que mucha gente pueda pensar, es sin duda el pariente rico del fútbol, al menos en cuanto a sus aficionados. Tradicionalmente los fans del rugby no tienen nada que ver con los hooligans del fútbol. Es muy común ver a las aficiones rivales mezcladas en el estadio, cantando y bebiendo juntos. Filosofía que es un fiel reflejo de lo que ocurre en el campo, ya que por muy salvaje que pueda parecer el juego, rara vez se producen enfrentamientos serios. En resumen, que el ambiente que se vive en un partido de rugby es inmejorable.
El domingo pude disfrutar de ese ambiente en Twickenham, el estadio más grande del mundo dedicado exclusivamente al rugby. Un impresionante recinto con más de un siglo de antigüedad y que ha sido remodelado recientemente para poder albergar a 82.000 almas.
Y por si la emoción de los partidos, el ambiente y el increible tiempo que hizo (25 grados y solazo en todo lo alto) no fueron suficiente, aprovecharon la ocasión para intentar batir el record mundial de mayor número de gente disfrazada en plan superhéroe. Por lo que había cientos y cientos de personas de todas las edades disfrazados de superman, ironman o bananaman, pero también muchos otros que se disfrazaron de lo que les vino en gana, que la cuestión era pasar un buen día…
Dentro de exactamente un mes dará comienzo el mundial de fútbol de Sudáfrica. Por primera vez en la historia, España acude como favorito, pero esta vez de los de verdad, y estoy seguro que cientos de españoles habrán reservado ya sus vacaciones en Londres para este verano pero no se han dado cuenta que ese partido de primera ronda o esos cuartos de final caen en medio de su estancia londinense. No os preocupéis, en Londres también se puede seguir a la Roja y sentirse como en casa. El espíritu del Ryans sigue vivo y te trae todos los partidos del mundial de Sudáfrica en pleno centro de Londres.
Mis más sinceras disculpas por el silencio de estos días, pero los blogs también se toman vacaciones de vez en cuando. Tras unos fantásticos días en las montañas suizas vuelvo a dar la paliza con temas sobre Londres. Pero antes, os dejo un resumen de estos días en Zermatt, impresionante pueblo situado en las faldas del Matterhorn.
Es muy difícil describir el contraste que supone pasar de una ciudad tan caótica como Londres a un pueblo de 5,000 habitantes a 1,600 metros de altitud, al que sólo se puede acceder en tren y en el que sólo están permitidos los vehículos eléctricos para evitar la polución.
Si eres de los que has decidido huir de las procesiones y visitar la capital inglesa durante esta Semana Santa, seguramente te estarás preguntando qué ofrecerá la ciudad estos días. Bueno pues principalmente va a ofrecer agua. Según la predicción de la BBC va a llover todo el puente, así que todo el mundo podrá disfrutar de un típico fín de semana de primavera inglesa. El lado positivo es que aquí no hay procesiones que se vayan a cancelar por la lluvia.
Al margen del clima, Londres dispone de su habitual oferta cultural en cuanto a museos y demás atracciones (no os olvidéis del 2 por 1) y también de esos rincones menos conocidos de la ciudad que poco a poco voy descubriendo. Pero concretamente, estos días de Semana Santa, quiero destacar un par de eventos deportivos importantes:
La regata Oxford contra Cambridge. La edición número 156 de la mítica competición de remo se celebra este sábado día 3. Yo estuve el año pasado y no estuvo mal, pero lo mejor es el ambientillo que se monta y el tomarse unas pintas al aire libre mientras los otros reman, así que si llueve mucho puede ser muy recomendable verlo en cualquier pub en lugar de acercarse a la orilla del Támesis.
El partido del Manchester United contra el Chelsea. Lógicamente no se juega en Londres, es en Manchester, pero en cualquier pub futbolero que se precie (y que tenga Sky Sports) habrá un ambientazo increible el sábado a partir de las 12 del mediodía, que es cuando empieza la previa. Los aficionados al fútbol no deben perdérselo ya que se juegan más de media liga en este partido.
Hago uso del título de la película de Jaime Chávarri, para avisar que el servicio público de alquiler de bicicletas llega a Londres este próximo verano. El funcionamiento será más o menos igual al ya existente en muchas ciudades de europa. Habrá que pagar una tasa de acceso al servicio, que será de 45 libras para el acceso durante todo un año, 5 libras para usarlo sólo durante una semana y 1 libra para el uso de un día. Por lo que parece una opción muy válida también para los turistas que quieran evitar el metro.
La red del servicio dispone inicialmente de unas 400 estaciones a lo largo y ancho de toda la zona 1 (podéis ver las localizaciones aquí), separadas entre sí por unos 300 metros, y se podrá hacer uso de las bicicletas las 24 horas del día, pero en trayectos de menos de media hora, ya que si disponemos de la bici durante más de media hora, hay que pagar cargos adicionales sergún la siguiente tabla:
Hasta 30 minutos
Gratis
A partir de media hora…
Hasta 1 hora
£1
Hasta 1 hora y media
£4
Hasta 2 horas
£6
Hasta 2 horas y media
£10
Hasta 3 horas
£15
Hasta 6 horas
£35
Hasta 24 horas (tasa máxima de uso)
£50
Otros cargos
Multa por devolución fuera de tiempo
£150
Multa por bici dañada
Hasta £300
Multa por no devolución
£300
Como podéis ver, si vais a usar la bici durante más de dos horas seguidas, ya no sale muy rentable, es mejor acudir a alguna empresa de alquiler de bicis. En principio media hora no parace mucho para una ciudad como Londres, pero según Transport for London, en 27 minutos se puede ir desde Hyde Park hasta la Torre de Londres. Eso habrá que verlo, pero yo desde luego soy un serio candidato a sacarme el bono anual.