Bastante interesante el partido de ayer en Craven Cottage. El Fulham venció por 2 a 1 al Shakhtar Donestk con un golazo de Bobby Zamora en la segunda parte que rompía el empate a uno. Estuvimos sentados en The Putney End, que sería equivalente al fondo sur del estadio, muy cercanos al río y, por lo tanto, pelados de frío. Lo más grave es que por una estúpida regla de la UEFA no sirven alcohol en los partidos europeos, así que ni siquiera pudimos echarnos una pinta para entonar el cuerpo.
Es la esquina de la derecha de nuestra grada está situado el Cottage Pavillion, una auténtica casita de campo con su magnífico balcón desde donde disfrutar el partido. Al parecer el arquitecto que construyó el estadio se olvidó de dejar un hueco para los vestuarios, así que tuvieron que construir esta casa.
Lo que no conseguí ver por ningún lado es el árbol que, en teoría, aún sobrevive dentro del estadio, ya que antiguamente era una zona boscosa…
Esta noche voy al estadio del Fulham, Craven Cottage, a ver el partido de ida de deciseisavos de final de la Europa League (la copa de la UEFA de toda la vida), contra el Shakhtar Donetsk. Así, sobre el papel, no parece el partido del siglo, pero ver en directo un partido de fútbol en Inglaterra siempre vale la pena y el rival es de los equipos que vienen rebotados de la Champions, así que puede ser un encuentro bonito. Además tengo curiosidad por ver el campo del Fulham que, a pesar de ser pequeñajo y poco conocido, ha sido su sede desde 1896.
Veremos si los Ucranianos salen picados después de que esta misma semana, durante un paseo del grupo de jugadores por la ciudad, el portero de Harrods les prohibiese la entrada a los grandes almacenes porque iban todos en chandal y zapatillas. Lo mejor es que el dueño de Harrods, Mohamed Al Fayed, es curiosamente también el propietario del Fulham. Que gustazo le tuvo que dar al portero de la entrada el prohibirle la entrada a tios que ganan hasta 2 millones de libras al año…
Ayer decía que con Internet es difícil mantener ningún secreto hoy en día pero, al mismo tiempo, la red de redes es un medio tan fiable como un grupo de estudiantes borrachos a las 4 de la mañana.
Siguiendo los rumeros internautas, nos plantamos en el The George de Liverpool Street media hora antes del comienzo del partido, esperando poder pillar gafotas de esas para disfrutar de las 3 dimensiones. El cartel a la entrada del bar despejaba cualquier duda…
Sin perder las esperanzas, nos metimos en un autobús y fuimos hacia el Bar Kick, en Shoreditch, donde los rumores eran más fuertes. Fracaso total, el camarero nos dice que no sabe de dónde han salido esos rumores, pero que allí de 3D nada y encima no tienen ni pintas. Al final, lo vimos en otro bar cercano y en las dos dimensiones de toda la vida, pero al menos con un par de pintas, que esas nunca te fallan…
Parece ser que lo echaron en el Slug and Lettuce de Islington. Pero según las impresiones de los que estuvieron por allí, la pantalla de 47 pulgadas que LG ha desarrollado para aprovechar el 3D puede resultar espectacular en tu propio hogar; pero cuando estás al fondo del bar, pegado a la puerta de los baños y medio tapado por un fan melenudo del Manchester, el único efecto que notas es el de la estupidez de llevar semejantes gafas.
Esta tarde la cadena Sky retransmitirá el primer partido de f’útbol en directo en 3D de la historia. Se trata, nada más y nada menos, que de un Arsenal-Manchester United y sólo se podrá ver en 3D en 9 pubs privilegiados de Reino Unido. Al parecer 4 de ellos en Londres, pero la cadena no ha querido dar los nombres para evitar las avalanchas de gente.
De todos modos, hoy en día con Internet, es difícil mantener ningún secreto y los rumores sitúan la acción en estos pubs: el Bar Kick, en Shoreditch,The George, al lado de Liverpool Street Station, TheElk Bar, en Fulham y el Sirocco, en Shaftesbury Avenue.
Todos hemos visto, en cientos de películas, la famosa pista de hielo a los pies del Rockefeller Center en la ciudad de Nueva York. Parece que no exista otra pista de hielo urbana en el mundo, pero la realidad es que las hay a patadas y, en Londres, hay un buen puñado situadas en lugares privilegiados que nada tienen que envidiar a la Gran Manzana.
Pista de hielo de la Torre de Londres. Situada dentro del foso (seco) del castillo, completamente pegada a la muralla de uno de los monumentos más famosos de Londres y con una imprescindible cafetería desde la que observar a la gente haciendo el indio si eres de los que no ha nacido para el patinaje artístico.
Pista de hielo del Museo de Historia Natural. En frente mismo de la espectacular fachada del National History Museum y con su correspondiente cafetería con un balcón al aire libre para disfrutar del espectáculo.
Winter Wonderland en Hyde Park. Por tercer año consecutivo, las ferias llegan al corazón de Hyde Park, donde además de patinar sobre hielo (en la pista más grande del centro de Londres), se puede disfrutar de más de 200 atracciones, circo, noria, puestos de comida e incluso mercadillo alemán navideño.
Estos son sólo los lugares más céntricos y por lo tanto los más representativos, pero algo más alejadas podemos encontrar otras pistas también interesantes, como la de Hampton Court Palace, la del estadio de Wembleyo la de Canary Wharf.
Los que seguís el blog desde el principio, puede que os acordéis de que el año pasado, durante un tiempo, tuve la genial idea en la cabeza de correr la marathon de Londres. Por suerte, al final la cosa no pudo ser y ahora ya soy consciente de que no me veo capaz de someterme a semejante entrenamiento.
Lo que sí que voy a hacer es resaltar un poco la forma de organizar las carreras en este país. La verdad es que desconozco cómo se hace en otras partes, pero aquí, en la gran mayoría de las carreras populares, los corredores recaudan fondos para alguna organización. Esto hace de la marathon de Londres el mayor evento anual del mundo en recaudación de fondos para caridad. Cerca del 80% de los corredores compite recaudando fondos en la marathon. Teniendo en cuenta los 50.000 parcipantes que la corren todos los años, el resultado son cifras impensables, como los 41.5 millones de libras que se recaudaron en el 2006.
Lo normal es que la persona que se decide a competir, se ponga en contacto con todos sus amigos, familiares y compañeros de trabajo, les exponga la idea y, a través de una página web, estos contactos deciden si le apoyan o no con una aportación económica, del importe que se pueda.
Este año que viene, mi amigo Alex (un suizo abducido por españoles) ha decidido correrla y ya se está preparando. Recauda fondos para la Chailey Heritage School, una escuela para niños de 3 a 19 años con discapacidades físicas. Si alguien quiere aportar, lo puede hacer aquí.
Ayer por fín fui a ver un partido en directo aquí en Londres. Como no, tenía que ser el Arsenal, mi equipo favorito de la ciudad. El partido no era como para tirar cohetes, tercera ronda de la Carling Cup contra el West Bromwich Albion, por lo que, como cabía esperar, Wenger sacó a toda la chavalería a jugar.
El estadio es impresionante. A pesar de ser enorme (más de 60.000 espectadores) es tremendamente cerrado, por lo que la visibilidad es muy buena, independientemente de dónde estés sentado.
La primera parte fue bastante aburrida. Los jóvenes delanteros del Arsenal eran un desastre y el W.B.A. lo intentaba con más empeño pero no conseguía marcar. Por suerte el ambiente es impresionante y compensa el mal juego. Los duelos de cánticos entre las aficiones duran todo el partido, aunque no haya mucha emoción sobre el terreno de juego. Cuando aún no se había llegado al descanso, una absurda agresión de un jugador del W.B.A. le costó la expulsión acompañada de un atronador coro de “Off! off! off!“, lo que supuso el fín de las esperanzas del modesto equipo de las afueras de Birmingham.
En la segunda parte, el entrador del Arsenal por fín dio entrada a Carlos Vela, que revolucionó el partido, de manera que el equipo local terminó ganando por 2 a 0.
Por fín, después de un verano lleno de aburrido Cricket, de Tour tostón y de Wimbledon sin Nadal, vuelve la Premier League este fín de semana. Esta misma misma mañana he leido un extenso artículo en una revista deportiva mientras iba en el metro, en el que comparaban las mejores ligas europeas y en el que concluían que actualmente la liga española estaba por encima de la inglesa. Y es que, entre la última victoria en Champions por parte del Barça y los fichajes de Ronaldo y Xabi Alonso por el Madrid, han hecho caer en picado a la Premier que, sin embargo, sigue siendo la liga con mayor repercusión a nivel mundial.
Veremos si luego la temporada confirma lo dicho o por el contrario las previsiones se van al garete. No olvidemos que es año de mundial, así que los jugadores querrán lucirse para ganarse el puesto. Madre mía lo que daría por una final España-Inglaterra…
Si vuestra intención es venir a Londres a ver famosetes, deberíais pensadlo dos veces, porque ultimamente van soltando hostias como curas y encima salen de rositas.
En la esquina de la derecha y con calzón de leopardo tenemos a Amy Winehouse, que recientemente ha sido declarada inocente del cargo de asalto, que presentó una muchacha que intentó hacerse una foto con la cantante y a cambio se llevo un piñazo en el ojo.
En la esquina de la izquierda, con calzón “red“, el capitán del Liverpool, Steven Gerrard, que también ha salido airoso del juzgado después de haberle metido unos cuantos leñazos a un tío en un bar, porque éste se negaba a poner la musica que Gerrard quería.
Así que ya sabéis, si os cruzais con algún famoso, fotillo desde lejos y gracias…
Tranquilos no he huido. Estoy de vuelta en Londres. En realidad llegué ya el domingo a las tantas, es lo que tiene Ryanair. Todo el que viaje con Ryanair desde Zaragoza, debe saber que es prácticamente imposible llegar a tu destino en Londres antes de las 2 de la mañana y eso sin facturar equipaje, con el correspondiente ahorro de tiempo de espera de la dichosa maleta.
Han sido 4 días bastante bien aprovechados. No había visto a muchos de mis excompañeros de trabajo desde que me fui en octubre, así que me dejé caer por mi antigua oficina y me pegué cerca de 3 horas rajando con todo el mundo. No conducía un coche desde las Navidades pasadas, pues estos días me he metido más de 700 km. para el cuerpo. No veía a mi perro desde hace más de medio año, pero por fín conseguí verlo y pasar con él un buen ratillo (intentaré montar un video para que lo veáis). Por supuesto también hubo la clásica dosis de familia y amigos.
Además, para escapar del calor fritero que azota Zaragoza en esta época, el fín de semana me escapé al Pirineo junto con dos amiguetes y, aprovechando un bonito día soleado, bajamos el barranco del Hospital, que en esta época se puede hacer tranquilamente en bañador para coger algo de color (en mi caso, para dejar de ser transparente).