09.06.09
Mi vecina Isa, gran colaboradora de este blog a causa de sus viajes, se ha vuelto ya hoy para Madrid. Después de 3 años de andadura londinense, ha decidido retornar a la madre patria a iniciar una nueva vida. Me temo que su aclamada sección “Dónde está mi vecina?” tendrá que desaparecer.
Es lo que tiene vivir aquí entre emigrantes, que antes o después todos se vuelven para su país…

Isa en la Habana
Como no, si pongo una foto suya, tenía que ser una en la que estuviera de viaje. Ésta, es de cuando, paseando por las calles de la Habana, nos topamos con el hombre que aparecía en la portada de nuestra guía.
Suerte Isa!
05.22.09
En esta ciudad hay trabajos de todo tipo, como en todas partes, pero al tratarse de una gran capital, hay algunos trabajos bastante peculiares e interesantes. El mío no es uno de ellos, pero sí que conozco a bastantes personas cuyos curros dan que hablar. Una de ellas es mi vecina Isa, que trabaja para una importante firma de moda, por lo que viaja más que Willy Fog.
Es por todo esto que hoy voy a inaugurar una nueva sección en el blog “Dónde está mi vecina?“, que cuando menos es original. Cada vez que mi vecina se vaya de viaje yo lo pondré en esta sección e intentaré que ella me envíe una foto desde allí para que haya pruebas. No pidáis mucha calidad en las fotos, porque las hace con la BlackBerry y eso no da para más. También podréis ver la última foto en la zona inferior de la barra de la derecha.
A día de hoy está en Moscú, ha estado 3 días pero se vuelve ya esta noche. Lógicamente cuando esté en Londres, no lo pondré, pero ya veréis que no es muy a menudo. Aunque la sección empieza hoy, me voy a remontar un par de semanas, ya que ella estuvo también en el grupillo que fuimos a Cuba (aunque en esa ocasión no fue por trabajo) y nada más volver de allí tuvo que ir a Paris.
View Where is my neighbour? in a larger map
05.15.09
Una vez superado el shock inicial del maremágnum habanero, te vas haciendo a la ciudad y se empiezan a descubrir sus muchos encantos. La zona de la Habana Vieja, con sus plazas (la plaza Vieja, la de San Francisco, la de las Armas y la de la Catedral) es en la que más dinero están invirtiendo para restaurarla, siguiendo la iniciativa del gobierno de remodelar primero las zonas más turísticas, de forma que se aumenten los ingresos por turismo y así poder reformar el resto de la ciudad. Idea que, en principio parece bastante lógica, pero que no se si dejará muy satisfechos a los cubanos que ven como se trabaja sin descanso en edificios turísticos mientras sus casas aguantan apuntaladas con 4 maderos amenazando con venirse abajo en cualquier momento.

Plaza de San Francisco de Asis

El Capitolio
En una esquina de la Plaza Vieja hay una de las pocas cámaras oscuras del mundo (aquí en Greenwich hay una, pero es una basura) situada en una torre de 35 metros que te permite, con la ayuda de un gran guía, divisar toda la Habana. La siguiente foto está hecha desde la terraza de dicha torre.

La bahía
Paseando por la Habana nos encontramos con el que probablemente sea el personaje más fotografiado de la isla. Este simpático abuelete, que desde que apareció en la portada de la guía Lonely Planet del 2006, firma más libros que la J. K. Rowling.

El hombre de la Lonely Planet
No se si pondré algún post más sobre el viaje a Cuba, pero por si acaso lo dejo abierto con lo de “penúltima” como cuando vas de copas. Eso sí, es un viaje que recomiendo a todo el mundo (bueno, puede que no lo recomiende a gente con niños pequeños) y que hay que hacer antes de que se convierta en un destino playero más y que los grandes resorts se coman su encanto.
05.14.09
Después de pasar unos días en Trinidad partimos hacia La Habana, parando en Cienfuegos de camino. Allí echamos un vistazo rápido y paseamos un poco por un boulevard repleto de gente. También hicimos una parada en una barbería de la zona, para que un amiguete se afeitase un poco. Curiosamente la encargada de la tienda no daba ejemplo precisamente, pero ya se sabe, en casa del herrero…

La barbera de Cienfuegos
Por la tarde la llegada a la ciudad de La Habana fue casi traumática. Acostumbrados a la paz y tranquilidad de Trinidad, el caos de la capital cubana nos agobió un poco al principio. Dependíamos de los taxis para movernos y el tráfico y la polución pueden llegar a ser asfixiantes, pero al final todo es cuestión de acostumbrarse.
La Habana es como si el tiempo se hubiese detenido hace 50 años y se acabase de reanudar hace unos meses. Muchos edificios se caen a pedazos y los coches americanos de los 50 o los horribles ladas soviéticos sobreviven a base de imaginación de los cubanos, que se las ingenian para mantenerlos en funcionamiento intercambiando piezas de uno a otro.

La Habana profunda
05.14.09
En la segunda parte de este coñazo que os estoy dando sobre Cuba, os hablaba de la excursión a caballo que hicimos hasta el salto del Caburní y puse una foto del lugar, pero que no era gran cosa, por lo que lo mismo podía ser el salto del Caburní que un charco gordo y apestoso a las afueras de Alcorcón.
Así que, ahora, gracias a las fotos de Arantxa, la excursión queda un poco más ilustrada. Es la ventaja que tiene el irte de vacaciones con una fotógrafa.

- Riding through Valle de los Ingenios

- Salto del Caburní
También podéis ver una foto del grupo en la playa Ancon. Sí, como os podéis imaginar no salió a la primera, así que estuvimos dando el espectáculo en la arena durante un buen ratillo.

- Playa Ancon
05.14.09
A pesar de ser un país increible y único en el mundo, lo más relevante de allí, por supuesto, son los cubanos. Es completamente imprescindible hablar con los cubanos. Con viejos, jóvenes, niños, músicos, taxistas, jineteras,… con todos. Es más, yo no recomendaría ir a Cuba a alguien que no hablara algo de español, porque a pesar de que podría apañarse sin problemas, se estaría perdiendo una de las claves de este país.

Cubano with puraco

Niña cubana
Generalmente son gente dicharachera (probablemente la primera vez que utilizo este adjetivo sin acompañarlo de “reportero” y de “Barrio Sésamo”) y en seguida se entabla conversación. Al final, el denominador común de todas las conversaciones es que están hasta las pelotas de lo que alguno llamó “la gran mentira cubana”.

Jóven cubana
Se quejan de no ser libres para salir de su país cuando les venga en gana. De no poder viajar libremente por su propia tierra. De no poder acceder a playas, hoteles o lugares de su propia provincia, ya que están reservados para uso exclusivo de los turistas (a los cuales están, sin embargo, muy agradecidos por ir allá a contarles lo que pasa afuera y a gastar dinero para que ellos puedan vivir algo mejor).
Se quejan de que, a pesar de tener la educación “gratuita”, cada niño tiene que llevar muchas veces dinero a su maestro porque con su sueldo de menos de 15 dólares mensuales no tiene ni para vivir. Por no hablar de que cada vez que hay que pintar la escuela o cambiar los pupitres o la pizarra, los padres se reúnen para poner dinero. Se quejan de que la sanidad “gratuita” implica que le tienen que dejar algo también al médico de turno para que les atienda, ya que con sus 20 dólares mensuales no tendría ni para leche (1 litro de leche cuesta cerca de 1 dolar).

Cubano entrañable
05.13.09
En Trinidad, además de visitar a diario la playa de Ancón y sus chiringuitos (es importante mantenerse hidratado a base de cervecitas que si no se pierde la costumbre y luego al llegar a Londres lo pasas mal con 2 pintas), hicimos una excursión a caballo cruzando el Valle de los Ingenios hasta unas pozas para darnos un bañito.

Poza de Trinidad
Es una experiencia interesante, pero aún llevo el culo dolorido de montar y cuando apenas llevábamos media hora de camino, nuestro guía se calló del caballo y éste le pasó por encima de una pierna y de la cara. Suerte que se fue hacia el lado de la montaña y no al del barranco que teníamos a la izquierda. Al final todo se quedó en un susto, el hombre se quedó medio cojo el resto de la excursión y le dimos una caja de paracetamol, que seguro que al día siguiente le vino más que bien.
El miércoles después de comer en la playa, los más futboleros decidimos darnos una vuelta por dos hoteles cercanos para explorar la remota posibilidad de ver algo de la semifinal de Champions entre el Barça y el Chelsea. En el primer hotel no hubo suerte y de repente, en la terracita playera del segundo, vemos un grupo de unos 50 cubanos viendo algo en una tele muy cutre colgada de una pared. No podía ser otra cosa. Ahí estuvimos sufriendo con ellos durante un buen rato, hasta que en el minuto 93, cuando todo parecía perdido, el Barça marcaba el 1 a 1 que le daba el pase a la final. El grito que pegamos se debió de oir en media Cuba y nos abrazamos con todos aquellos cubanos desconocidos pero culés a muerte.
05.11.09
Como me temía, en Cuba no hubo forma de conectarse a Internet, al menos por un precio razonable. Así que iré contando por fascículos mi experiencia en tierras caribeñas.
El primer día, nada más llegar al aeropuerto José Martí de la Habana, nos recogió un chófer en una furgoneta para llevarnos a las 10 personas que íbamos directamente hasta la ciudad de Trinidad, Patrimonio Mundial de la Humanidad desde 1988. La verdad es que es un lugar increible situado entre la playa y la montaña, en el que se respira un ambiente completamente diferente a nada que yo hubiese visto antes.

Plaza Trinidad
Aquí nos alojamos en 3 casas diferentes de cubanos, ya que por ley sólo se les permite rentar 2 habitaciones en cada casa, con dos personas por habitación. Son casas que pagan una cantidad considerable al mes al gobierno en concepto de licencia y que te acogen en su casa encantados, a pesar de sus limitaciones, ayudándote en lo que necesites siempre que esté a su alcance.

Trinidad
En Trinidad alternamos las visitas a playa Ancón, con incursiones a caballo por el Valle de los Ingenios y con paseos por el propio pueblo para terminar las noches en la escalinata junto a la Casa de la Música. La verdad es que era para quedarse mínimo una semana entera allí…

Panorámica de Trinidad
05.03.09
A estas horas debería haber llegado al aeropuerto José Martí de la Habana. Si hay suerte, no nos hemos retrasado y no nos han perdido las maletas, una guagua debería recogernos para llevarnos directamente a la ciudad de Trinidad.
Allí estaremos hasta el jueves y luego iremos a la Habana a pasar el resto del viaje.
P.D.: Esto es un post programado y completamente hipotético, todo parecido con la realidad es mera coincidencia.
05.03.09
Estoy haciendo la maleta a última hora, como suele ser mi estilo. Mañana salimos para Cuba a las 11:30 desde el aeropuerto de Gatwick y nos esperan 9 horas de vuelo. No sé si podré conectarme a Internet desde algún sitio allí, así que por si acaso me despido hasta el lunes día 11.
A la vuelta os cuento…