Post etiquetado como "City"
  • Despacho sobre ruedas

    Primera hora de la mañana. Media oficina agolpada contra una de las ventanas haciendo comentarios extraños. Pregunto qué es lo que pasa, pero nadie contesta. No me extraña, no es fácil de explicar, lo mejor es que te asomes por la ventana tu mismo.

    despacho sobre ruedas

    ¿Notas algo extraño? Sí, eso que hay en medio del tráfico es un despacho sobre ruedas, con jefe y dos secretarias incluidas, que esta mañana circulaba por delante de mi oficina. No se de dónde ha salido ni cuál es su propósito, pero sin duda no hacía día para sacar a pasear el despacho. Al menos esta vez he conseguido prueba gráfica para que no me traten de loco, no como aquella vez hace 3 años cuando se me escapó la cama sobre ruedas.

  • Consumismo devorando Capitalismo

    El Royal Exchange, en la City, fue fundado en 1565 por Sir Thomas Gresham para actuar como centro del comercio de la ciudad. Sin duda uno de los primeros templos al Capitalismo, con un espacioso trading floor en el medio (lo que en español se conoce como parqué), donde los comerciantes y mercaderes negociaban, rodeado por varios niveles de oficinas y tiendas.

    Situado frente a la estación de Bank y encajado entre las campechanas calles de Conrhill y Threadneedle (Colina del maíz y aguja e hilo), es a menudo confundido por los turistas con el Banco de Inglaterra, que en realidad es el edificio, algo menos impresionante, situado a la izquierda.

    Como todo en esta zona de la ciudad, el Royal Exchange se ha calcinado un par de veces, y el edificio actual y su impresionante fachada Corintia datan de 1844. Durante un siglo funcionó como lugar de comercio, pero con la llegada de la Segunda Guerra Mundial y, a pesar de que se salvó de los bombardeos, la actividad decayó por completo.

    Royal Exchange

    El lugar se buscó unos cuantos empleos temporales mal pagados, como sede del Teatro Mermaid o como casa del London International Financial Futures Exchange. Hasta que, hace una década, fue completamente renovado y se convirtió en un lujosísimo centro comercial en los que Tiffany, Bulgari o Cartier campan a sus anchas. El Capitalismo se alimenta de Consumismo hasta que éste, al final, le acaba devorando su propio terreno.

    Merece la pena echarle un vistazo e incluso os podéis permitir el lujo de tomaros algo en el Gran Café. Sí, es caro, pero no prohibitivo…

    Royal Exchange interior

     

  • Mercado de Smithfield

    El actual edificio victoriano data de 1868 y su interior ha sido completamente acondicionado convirtiéndolo en uno de los mercados de carne más modernos de Europa, pero en este lugar se ha comerciado con carne desde hace casi un milenio y en el siglo XIX se movían allí cerca de 2 millones de cabezas de ganado anuales.

    A pesar de estar situado en pleno centro, entre Farringdon y Barbican, a pocos minutos de la Catedral de St. Paul’s, los turistas no acuden en masa a comprarse un perrito caliente los sábados por la tarde ni a hacer fotos a los sangrientos delantales de los carniceros. Éste es un mercado de verdad. Se trata del último mercado de abastos que sobrevive en el centro de Londres. Abre de lunes a viernes a las 3 de la mañana y si quieres verlo en plena actividad hay que acudir antes de las 7.

    A sus espaldas tienes siglos de truculenta historia, cargados de ejecuciones, torturas y venta de ganado, que se pueden ver representados en varios paneles informativos en la calle principal, donde también hay varias de las míticas cabinas de teléfono británicas. En la siguiente foto se puede ver a dos de los representantes más populares, la K2 en primer plano, diseñada en 1926 con sus 18 paneles de cristal en cada lado y la K6, construida en 1935 para conmemorar el 25 aniversario en el trono del rey Jorge V. Por cierto, la K no viene del término perroflautil “kabina”, sino de kiosk.

    Smithfield Market

  • Multa a caballo

    La estampa de la policía montada patrullando por la City es muy habitual y son objeto de deseo fotográfico para los sorprendidos turistas que se encuentran con la inesperada presencia ecuestre entre el agobiante tráfico y los rascacielos.

    Pero es posible que para los locales no sea una imagen tan bucólica. Sobre todo cuando uno de ellos te para en mitad de la calle para multarte por montar en bici por la acera y lo hace montado en su caballo sobre esa misma acera, ¡lo cual es también ilegal! (leer regla número 54). He aquí la foto de un absurdo…

    Multa a caballo