Ya sabemos que, en el calendario actual, se celebra prácticamente una chorrada al día, pero parece ser que la de mañana puede resultar divertida. Se trata del Record Store Day, es decir, el día de las tiendas de discos, una excusa como otra cualquiera para que las tiendas de música independientes monten una fiesta.
Un buen número de tiendas de toda Inglaterra organizarán conciertos gratuitos en sus locales. Pure Groove, cerca de la Catedral de St. Paul’s, ofrecerá música en directo desde las 10 de la mañana, con los Bombay Bicycle Club, como actuación estrella, tocando en acústico a las 6 de la tarde. En el Rough Trade también podremos disfrutar de un programa de música en vivo durante todo el día, tanto en la tienda del Este en Brick Lane, como en la del Oeste al lado de Portobello. Aquí podéis ver un listado completo de las tiendas que participan en el Record Store Day.
Sin duda, una de las principales atracciones de Londres son sus mercados callejeros. Están repartidos por toda la ciudad, son muy variados y cada uno tiene sus propios horarios de apertura que hay que tener en cuenta. Aquí tenéis un mapa de Londres con todos los mercadillos y sus diferentes días de apertura, sacado de StreetSensation (pinchad en el mapa para verlo más grande).
Acabo de descubrir que no he estado en al menos 7 de ellos, pero todo se andará. De los que sí que conozco, recomendaría, como no, el mercado de Portobello, pero no os quedéis donde la marabunta, id hasta el final y pasado el puente descubriréis la parte más auténtica del mítico mercadillo.
Por el Este, el conjunto formado por Brick Lane, Spitafiledsy UpMarket, es la opción perfecta para un domingo soleado. Encontraréis comida internacional, ropa cool y artículos inútiles varios. Aunque no soy muy amigo del mercado de Camden, reconozco que también merece una visita, principalmente la zona más al norte, el Stables Market.
Si podéis, esperad a visitarlos en primavera, porque aunque funcionan durante todo el año y están acostumbrados a viento, frío y lluvia, con buen tiempo se aprovechan y disfrutan el doble.
Mañana sábado, de 10 de la mañana a 8 de la noche, el mercado de Spitafields albergará el Japan Matsuri 2009, un festival para celebrar el arte y la cultura japonesa. Habrá un buen puñado de actividades, espectáculos y exhibiciones de artes marciales, además de chiringuitos varios en los que dejarse el dinero y hasta 20 puestos de comida japonesa donde degustar algo de Wa-shoku.
Si tengo tiempo de pasarme un rato por allí, ya contaré alguna cosa más e intentaré colgar alguna foto.
Hace ya unos meses, publiqué un post sobre Brick Lane, aprovechando una visita dominguera que hice con Álvaro y un par de amigas más. El caso es que esta mañana, bueno eran ya las 12, me he levantado con espíritu trabajador y mientras me hacía unos huevos rotos, me he currado un breve vídeo sobre nuestra visita a los mercados de Brick Lane y Spitafields.
Hace unos días, en una estación de metro de cuyo nombre no quiero acordarme, les eché unas monedas a unos músicos por primera vez desde que estoy aquí. Resulta que además de tocar en la calle y en el metro (busking, que estos ingleses tienen un verbo para todo), tienen un grupillo llamado Fernando´s Kitchen y han actuado ya en varios sitios.
Fernandos´s Kitchen
Sí, los que me conozcáis un poco ya sabréis porque les eché dinero, bueno… y los que tengáis ojos también lo sabréis. Aclaración: lo de debajo de la rubia es un cajón flamenco, no un pedestal. El caso es que además tocan bastante bien, podéis escucharlos y verlos en su my space. La semana que viene tocan en el 1001, igual hay que pasarse…
Este domingo nos hemos dado una vueltecilla por la zona deBrick Lane. Hemos pateado mucho mercadillo, hemos comido un burrito asqueroso y luego hemos seguido pateando entre puestecillos inverosímiles plagados de cargadores de móvil, planchas, sillas, radiocasetes, películas de VHS, bicis, hebillas y demás chatarra. Sin duda el mercado más curioso y original de los que he visto en Londres.
Como es habitual en estas citas, a cierta hora el cuerpo nos pidió un receso y fuimos a un par de pubs a reposar cuerpo y alma; y ya de paso a echarnos unos vinos. Todo en esta zona tiene un aire vintage muy peculiar y los pubs no podían ser menos. En la Casa Blue, los sofás, las mesas y las decoración parecen recién sacados de un contenedor, lo que unido al ambiente sobrecargado con millones de barritas de incienso y a unas camareras muy afables a la par que buenorras, hacen de este sitio un lugar realmente acogedor en el que nos hemos tirado, fácilemente, unas 3 horas.
Después de beber y cenar en este sitio, la cosa se ha liado y hemos hecho la parada obligatoria en el 1001. Había una especie de conciertillo de música funky o algo así y por supuesto nos hemos encontrado con gente de Granada, Sevilla, Bilbao… Está claro que somos una plaga.