-
El cajón de la australiana
Si habéis seguido la trama de los “mensajes de amor o terror“, recordaréis que, en la última entrega, prometí hacer una foto del cajón de mi compañera australiana. Ya hemos hablado más de una vez sobre los australianos. Yo diría que son espíritus libres, aunque otros os dirían que simplemente son un poco guarros.
Los australianos suelen ser gente alegre, buenas personas, que disfrutan como pocos de las fiestas y a los que les encanta viajar. Más bien necesitan viajar, es como una necesidad fisiológica para ellos. Aunque luego, todas estas cualidades no hacen más que incrementar una cierta dejadez muy característica pero difícil de explicar.
Hay multitud de ejemplos. Mi compañera de trabajo sin ir más lejos, es una adicta a las compras y viene siempre impecable, pero no tiene inconveniente en cortarse las uñas en su escritorio o en venir un día con zapatos diferentes en cada pie. Dijo que no se había dado cuenta porque se había vestido a oscuras, pero es que los dos zapatos eran del pie izquierdo!
Por otra parte parte, el amigo Fruco siempre cuenta, con cierta nostalgia, que una vez tuvo por compañero de piso un australiano que, preocupado por el medio ambiente, reciclaba hasta los envases de los yogures. El único inconveniente consistía en que su papelera de reciclaje no era más que una esquina de la habitación justo encima de la moqueta. Ya os he dicho que son espíritus libres.
En fín, aquí os dejo con el correspondiente cajón de la australiana. Uno de esos profundos, pensado para guardar ficheros, pero que en este caso podría dar de comer a una familia durante una semana. Así a primera vista, veo 4 cajas de cereales, una de galletitas, otra de Weetabix (unos mazacotes de trigo muy populares para el desayuno), un frasco de olivas, una bolsa de anarcados y un bote de miel. Pero ahí hay mucho más…
-
Mensajes de amor o de terror?
Es increible la de cosas que puede llegar a tener una persona en su escritorio de la oficina. Si además, esa persona es australiana, la cantidad de cosas es aún más increible. Observando un poco toda la porquería que acumula dicha persona sobre su mesa se puede saber mucho sobre ella y esto es a lo que se dedica, bueno… más bien dedicaba, un dominicano que hacía la limpieza por las noches en mi oficina.
Estos son sólo una muestra de las decenas de mensajes que dejaba el individio todas las noches en el escritorio de la australiana. El autor fue despedido hace ya meses, pero estos dos post-its habían permanecido ocultos durante todo este tiempo en el interior de un libro.
-
Día de Australia en Londres
Hoy se celebra el Australia Day, que conmemora la llegada de la primera flota Británica a la isla, en 1788, proclamando la soberanía sobre la costa este de Australia. Es decir, al igual que hacemos nosotros con el día de la Hispanidad, ellos celebran la invasión y destrucción de la cultura indígena por parte del colonialismo Británico, que por aquella época acababa de perder las colonias en Norteamérica y tenían ganas de “parasitar” otro territorio.
El caso es que Londres está plagado de Aussies, se calcula que unos 200.000, por lo que a lo largo y ancho de la ciudad se puede disfrutar de varios eventos.
Por supuesto, en los Walkabout habrá fiesta todo el día, el más recomendable es el de Shepherds Bush, con música en directo desde las 12 del mediodía (abstenerse personas sensibles al “barro”). La cadena Belushi’s también organiza fiestas por todo Londres a partir de las 6, pero sin duda mi elección sería el Waxy O’Connors, un enorme pub irlandés en pleno centro de Londres, que también celebra el día de Australia con comida y bebida Aussie y música en directo desde las 4.
-
Cheese rolling
Esta mañana en la oficina, como siempre después de un fín de semana (de los largos en este caso, que ayer era fiesta aqui en UK), los primeros minutos son para charlar de lo que hemos hecho con los compañeros que se sientan a mi lado. Sarina, una compañera australiana que se sienta en frente mio, acostumbra a irse con sus amiguietes aussies de viaje en una furgoneta destartalada. Los típicos road trips de las películas americanas.
Este finde fueron a la clásica Cheese-Rolling en Gloucestershire. Esta carrera absurda en la que lanzan un queso rodando colina abajo y los más pirados del lugar se lanzan a por el revolcándose durante 200 metros. Por supuesto, tratándose de australianos, alguno tenía que participar y el caso es que uno de ellos ganó.
La verdad es que no me enteré de tan magno evento, porque me habría gustado ir y quien sabe si participar…
Post etiquetado como "australianos"









