La polémica Orbit Tower, sueño húmedo del Alcalde Boris Johnson para las próximas olimpiadas y diseñada por Anish Kapoor, se someterá al escrutinio del pueblo durante 6 semanas para ver si cuenta con su apoyo. En principio parece difícil teniendo en cuenta que va a costar 19 millones de libras, que a la mayoría de la gente ni le gusta y que, recientemente, ha saltado la noticia de que interferiría en la señal de televisión de la zona.
Se supone que representa los anillos olímpicos pero algo desbarajustados…. El que quiera criticarla que entre aquí.
El que haya visitado esta ciudad ya sabrá que Londres, exceptuando un clima agradable, tiene de todo. Incluso tiene su propia nariz, que se encuentra bajo uno de los arcos (el que está situado más al norte) del Admiralty Arch, el Arco del Almirantazgo, que comunica Trafalgar Square con The Mall, el camino que lleva hasta el Palacio de Buckingham.
La nariz se encuentra a una altura de unos dos metros, a la altura de la cintura si se va a caballo. La tradición dice que está allí en honor al Duque de Wellington, que era conocido por su gran napia y que la caballería real la frotaba al pasar por su lado para tener buena suerte.
Pero esta no es la única nariz de Londres, si no que, al parecer, hay unas cuantas más distribuidas por la zona del Soho. La teoría más creíble es la que dice que son obra del escultor Rick Buckley, que en 1996 decidió decorar Londres con moldes de su nariz, pero yo prefiero quedarme con la parte de leyenda, según la cual el que encuentre las 7 narices del Soho conseguirá infinita riqueza.
Yo como punto de partida os puedo decir que hay una junto al Milk Bar en Bateman Street y otra en Meard Street, pero hasta ahí puedo leer. Claro que si supiese donde están todas, tendría infinita riqueza y no estaría escribiendo estas gilipolleces…
Los amantes del pop art no querrán perderse esta exhibición del artista americano en pleno centro de Londres, en el Olyvia Fine Art Gallery, al lado de Piccadilly.
Se puede disfrutar hasta el 9 de mayo y lo que es mejor, ¡gratis! Así que hasta yo, que no soy muy devoto de Warhol, creo que me pasaré por ahí.
Hoy empieza la Affordable Art Fair (AAF), es decir la Feria de Arte a precios asequibles, en Battersea Park, que se prolongará hasta el domingo. Se trata de una feria en la que 120 galerías exhiben obras de arte contemporáneo, con precios desde 50 libras hasta un límite de 3000 (sí, ya se que aquí alguno habrá pensado que de asequible tiene poco), tanto de artistas consagrados como de jóvenes promesas emergentes.
Lo que no me gusta un pelo es el hecho de que hay que pagar entrada, desde 12 libras entre semana hasta 15 durante el finde. Supongo que será para evitar a los turistazos que se limitarían a echar la tarde por allí, pero lo de rascarse el bolsillo para optar a gastarse la pasta en arte me resulta de lo más absurdo, es un poco como si te cobrasen peaje al entrar al Corte Inglés.
En fín, que el que quiera ir, aquí tiene los horarios y los accesos. Eso sí, no contéis mucho con el metro el fín de semana, que como de costumbre estará hecho un cristo.
Ronzo es un artista callejero que se define a sí mismo como “un artista sin ánimo de lucro que existe porque esta frágil Tierra merece tener voz”. Está claro que este tío no va a cambiar el mundo, pero su última “obra” me ha gustado.
Primero hay que explicar que en la City de Londres hay unas columnas con una estatua de un dragón que delimitan los límites del distrito financiero. Lo que Ronzo ha hecho es instalar sus propias esculturas en frente de las originales, sólo que las suyas en lugar de dragón tienen a Crunchy, el monstruo del Credit Crunch, por lo que ahora estos pequeños Crunchys delimitan el territorio donde se ha originado la crisis económica.
Siguiendo la iniciativa de los amigos de Londonist, de crear un mapa de Londres alejado de la exactitud de Google Maps, me decidí a crear mi propio mapa de Notting Hill, con ningún lujo de detalle y a escala 1/loquesea.
El caso es que han tenido el detalle de colgarlo en su web e incluso me han pedido que me guarde el original en papel por si en el futuro consiguen exhibirlo en algún sitio. Tiembla Tate Modern…