La vida en el albergue
Esta pasada noche he compartido cuarto en el albergue con una joven danesa y me ha dicho que esta noche vienen 2 amigas suyas a la misma habitación. Me escapé a la primera de las alemanas pero parece ser que lo de dormir con 3 jóvenes rubias era mi destino. ¿Será la mierda del karma ese que me intenta compensar? Si es así, ya me podía compensar con alojamiento y trabajo, que ahora mismo me hacen más falta.
Pero en fín, intentaré llegar borracho esta noche a la habitación…
Vuelta al albergue
Ya me dejo de flashbacks y escribo sobre el día a día. Hoy he vuelto al puto albergue. Al Clink Hostel del que os hablaba en el primer post. Parece ser que voy a compartir habitación con un francés y una coreana. Si fuera un chiste, seguro que ganaba yo, el español.
Puede que me arrepienta toda la vida, pero antes de esa habitación me habían propuesto meterme en una con 3 alemanas y la he rechazado. Seguro que ahora la mayoría pensareis: “serás gilipollas, maldito maricón!”. Pero la experiencia me dice que, las posibilidades de que eso hubiese terminando en orgía, son inexistentes; e incluso si las hubiese, 3 alemanas son muchas para mí, que no soy Alfredo Landa.
Bueno voy a ver si veo la Fórmula 1 en algún sitio. A ver si a esta gente le mola Hamilton o no.
Nota mental: mañana sin falta me compro un cortauñas, que se me olvidó echarlo al neceser y después de 10 días aqui, o me las corto de una vez o me las voy a tener que empezar a afilar en la moqueta como los gatos.
Llegada a Londres
Hola a todos y todas, después de 10 días vagando por Londres, voy a comenzar el blog que quería haber escrito desde el primer día, pero que por unas cosas u otras no he tenido tiempo ni ganas de empezar.
Llegué a Londres el miércoles 22 de Octubre, aunque en realidad era ya jueves ya que a lo que llegué al albergue eran las 2 de la mañana. El albergue que elegí para las primeras noches es el Clink Hostel www.clinkhostel.com, que está situado a 5 minutos de la estación de King’s Cross. Había leido algún comentario acerca de que era un buen albergue para gente como yo, que venia a buscar casa y trabajo. Pues no hagáis ni puto caso a esos comentarios. Es un albergue como todos, lleno de gente joven, sin un duro y con ganas de emborracharse todos los días.
Yo llegué a las 2 de la mañana todo preocupado porque podía despertar a mis compañeros de habitación (a 4 bed room) y al llegar me encontré con un agujero de unos 7 metros cuadrados, con 4 literas y con cosas, ropa y pelos por todas partes. Me hice mi cama y me metí a sobar, o al menos a intentarlo.
A la media hora, llegó un australiano bastante cocido, nos presentamos y tal y me dijo que había dejado a otros dos colegas en el bar del albergue mucho más jodidos que él. Los amigos no se hicieron esperar. En efecto llevaban una buena torrija y uno de ellos venía además acompañado de una inglesa pechugona y algo entrada en carnes. Al parecer me he metido en la cama del que pretende zumbarse a la tetona. Le digo que es la cama que me han dado y tal, nos presentamos y esas cosas. A la inglesa no parece importarle mucho que haya 4 tíos en un espacio de 7 metros cuadrados donde se la pretenden trinchar, pero dice que se va al baño durante un par de minutos para que nos apañemos.
En fín, que todo se resolvió de la siguiente manera: el primer australiano y yo, nos dimos media vuelta e intentamos dormir (él lo tenia más facil por la merluza que llevaba), el segundo aussie se fue a seguir bebiendo y el australiano que vino acompañado, se preparó la litera de encima mio y se zumbó a la inglesita con fuertes jadeos y no menos movimiento de litera.
Sí, eso mismo pensé yo: “Empezamos bien…”
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