28/07 2011

Mercado de Whitecross

Una de las maravillas de Londres, es que a pesar de llevar trabajando casi tres años en una zona, un día, te desvías un poco de tu habitual ruta y descubres un rincón nuevo que merece ser compartido en el blog. Así es como me he topado hoy con el mercado de Whitecross, situado entre las estaciones de Barbican y Old Street.

Además, lo he encontrado a la hora justa, la de la comida. Ya que es principalmente un mercadillo de alimentos y funciona solo de lunes a viernes entre las 11 de la mañana y las 3 de la tarde. Está pensado por y para los miles de trabajadores de las oficinas colindantes que a diario visitan la calle en su “lunch break“.

En sus escasos metros, como solo puede pasar en Londres, se concentra toda la cocina mundial. Puestos de comida tailandesa, caribeña, italiana, española, mexicana,… Multitud de currys, salchichas alemanas, hamburguesas, dulces, burritos,… Allí el único problema es escoger un puesto. En mi caso, tras media hora de un lado para otro, he acabado en un puesto tailandés pidiendo un wrap de cuyo nombre no quiero acordarme, pero sin duda volveré con la lección aprendida.

Mercado callejero Whitecross

12/07 2011

Hitchcock, vecino de Leytonstone

Alfred Hitchcock nació en el 517 de High Road, en el barrio de Leytonstone al Este de Londres. Allí, creció en un entorno que posteriormente influiría en todas sus películas.

Las referencias a fruterías y verdulerías, como la que su padre regentaba, aparecen en varias de sus pelis. En Sabotaje (1936), llegó a reconstruir su barrio natal, mostrando una frutería junto a un cine, en un claro tributo a High Road. También son comunes en sus trabajos las tramas con gente perseguida por al policía o encarcelada injustamente, a raíz de aquella famosa experiencia traumática de su infancia, cuando su padre le envió a la comisaría del barrio con una nota que decía que había sido un niño muy travieso y que por favor le encerrasen. La policía hizo caso a la nota y, aunque solo fue durante 5 minutos, la experiencia alimentó la imaginación del genio durante décadas. Además en todas sus películas aparece la figura del transporte público, en el que se movió durante su juventud en el Este londinense. A menudo, el propio Hitchcock hace aparición perdiendo un autobús o tranvía en el último momento.

Actualmente, no queda nada de su casa natal. Algún lumbreras del Ayuntamiento decidió que a nadie le interesaba la creación de un museo sobre Hitchcock en su lugar de nacimiento, por lo que fue derruida en los 60 y en su lugar hoy podemos visitar una bonita gasolinera.

Las autoridades tardaron un poco más en reaccionar y, finalmente, cuando se cumplieron 100 años del nacimiento del mago del suspense, decidieron homenajearlo con la instalación de 17 mosaicos en la estación de metro de Leytonstone, en los que se pueden ver escenas de sus películas, imágenes del barrio y retratos del director, uno de los grandes de la historia del cine.

Hitchcock mosaico Leytonstone

4/07 2011

Primrose Hill

Desde esta colina al norte de Regent’s Park se puede disfrutar de una de las mejores vistas de la ciudad, a pesar de alzarse tan solo unos tristes 78 metros. Primrose Hill es sin duda uno de los lugares favoritos de los londinenses para pasar uno de esos escasos días soleados.

Refugio de ricos desde hace ya unos años, actualmente está plagado de actores, directores y modelos, como Jude Law, Tim Burton o Kate Moss. Pero años atrás tuvo, curiosamente, vecinos con un pensamiento bastante diferente paseando por sus calles, como uno de los padres del Comunismo, Friedrich Engels que, al igual que su amigo Marx decidió pasar sus últimos años de vida en Londres, en concreto en el 122 de Regent’s Park Road.

En la siguiente foto podéis ver algo del perfil londinense, con la omnipresente BT Tower en el centro e incluso el Shard a lo lejos a la izquierda. También, si os fijáis en el medio de la imagen, se puede ver un gran árbol bajo el que se cobijan los invitados de mi boda. La elección del lugar, totalmente esporádica y a última hora, no pudo ser más acertada.

Primrose Hill

3/07 2011

La Batalla de Cable Street

La imagen del Londres de calles grises y aburridas ha ido cambiando en los últimos años gracias en parte al arte callejero. Bansky, acapara todos los titulares, pero se pueden encontrar pintadas e increíbles grafitis por toda la ciudad.

Uno de los más curiosos se puede encontrar en el 236 de Cable Street en el East End. Se trata de un gigantesco mural de vivos colores que ocupa toda la pared de un edificio, y que representa la “Batalla de Cable Street“.

En 1936, Oswald Mosley, líder de la Unión Fascista Británica, no tuvo mejor idea que organizar una marcha de camisas negras en los alrededores de Whitechapel, centro de la comunidad judía londinense por aquel entonces. Ante tal provocación, un gran número de antifascistas (judíos, socialistas e irlandeses en su mayoría) trataron de impedir el avance de los seguidores de Mosley, que tuvieron que dispersarse. Este enfrentamiento está considerado como el comienzo de la resistencia británica al fascismo, en los albores del comienzo de la Segunda Guerra Mundial.

El mural se comenzó en 1976 y en su creación colaboraron varios artistas locales, que durante casi 20 años tuvieron que restaurar los daños causados por actos vandálicos.

Como curiosidad, en la pintura aparece la figura de un Hitler enclenque y en gayumbos, lanzado por un bombardero de la Luftwaffe sobre la multitud.