Escrito en Sitios
22/12 2011

Las mejores galletas de Londres

Si por un casual, decidís hacer caso de mi artículo más repelente hasta la fecha y visitad los lugares más navideños de Londres, puede que a vuestro paso por Covent Garden os interesen un par de consejillos.

Convent Garden Navidad

Arbolitos de Navidad y bolas dignas del Coloso de Rodas, acompañan a las clásicas actuaciones callejeras de la Piazza, pero el gélido viento invernal te acabará obigando a buscar refugio. Cuando lo hagas no te decantes por las terrazas a pie de calle con sus estufas y su mulled wine (vino caliente especiado). Las estufas no generan el calor que esperabas y te cobrarán cerca de 6 libras por cada vasito de vino picado caliente.

Mi consejo es que compréis unas galletas en el mítico Ben’s Cookies que hay en uno de los córneres del mercado y os salgáis del barullo para tomar una pinta en un cálido e histórico pub, el Lamb and Flag, a la vuelta de la esquina, donde con un poco de suerte podéis escuchar incluso algo de jazz en vivo.

Ben's cookies

Escrito en Sitios
5/12 2011

Los 5 lugares más navideños de Londres

Todos los años intento retrasar en lo posible este fatídico momento, el de hablar de la Navidad. Pero, ante todo, este blog se debe a sus lectores. Sin ellos no tendría sentido escribir todas estas tonterías y para satisfacer mis ambiciones literarias bastaría con plasmar mis ideas en un amarillento post-it y plantármelo en la frente.

Pero antes o después los post-its terminan por despegarse y, además, son muchos los visitantes de Guirilandia que visitan Londres por Navidad o en este puente de la Inmaculada y buscan emociones fuertes plagadas de gordos empleados de la Cocacola con barba, duendecillos y abetos con bolas. Es por eso que durante un par de horas dejaré que el condenado espíritu navideño me posea y me ayude a escribir este post cual guiri en lista de espera para un exorcismo. Aquí tenéis los 5 lugares de Londres donde poder lucir vuestro jersey de lana con renos:

  • Winter Wonderland. Situado en pleno Hyde Park, es la experiencia más navideña que se puede tener sin hacer de San José en el Belén viviente de tu pueblo. Lugar de peregrinación para toda familia en busca del sentimiento navideño/comercial. Es como la Mecca para los musulmanes o Kentucky para los pollos. Tiene la mayor pista de hielo de la ciudad, una noria gigante, atracciones, puestos de comida, mulled wine (vino calentorro) y dulzainas como para acabar con los piños de 3 generaciones.
  • Mercadillo navideño alemán del Southbank. De las decenas de lugares que se autodenominan “Christmas Market” y que infestan el país durante este mes, al menos éste se situa en una de mis zonas favoritas, la orilla sur del Támesis. Tiene todo lo que se le puede pedir a un mercadillo alemán, es decir, cerveza y salchichas, además de otras 50 bonitas cabañas de madera en las que te facilitarán aliviar tu cartera de ese molesto exceso de dinero que a todos se nos acumula por estas fechas.
  • Villancicos en Trafalgar Square. En Londres es poco probable que abráis la puerta de vuestra casa, hotel o albergue y os aparezca un puñado de angelicales niños con bufanda cantándote un villancico (Christmas carol), pero siempre podéis ir a Trafalgar Square en busca de ellos. Allí el generoso gobierno noruego obsequia cada año a la ciudad de Londres con un inmenso abeto de más de 20 metros como muestra de gratitud por su ayuda durante la Segunda Guerra Mundial. Junto a él, casi todas las tardes de 5 a 9, diversos grupos de todo el país, amenizan las navidades. El enorme árbol noruego se queda en la plaza hasta el 6 de enero cuando lo retiran y el Ikea te saca 5000 nuevas mesitas de noche Trondheim.
  • Locura de compras bajo las luces de Navidad. Las calles de Oxford Street, Regent Street o Carnaby Street se inundan de gente en busca de gangas bajo sus extravagantes iluminaciones.  Oficialmente las rebajas no comienzan hasta el 26 de diciembre o Boxing Day, pero el temor por bicho de la crisis ha provocado que, como si se tratase de una final de los 100 metros, se hayan producido varias salidas falsas. Claro que en este caso todos los participantes han salido con 21 días de antelación y la gran mayoría de los negocios, azuzados por los chollos de Internet, anuncian ya a bombo y platillo grandes descuentos en sus productos. Únete al rebaño y haz algo verdaderamente navideño: gástate el sueldo del mes.
  • Covent Garden. Como podéis ver en la foto que acompaña el artículo, el mítico Covent Garden es, todos los años, es un baluarte de la decoración navideña. No le falta su gigantesco árbol de Navidad, villancicos los sábados, un belén digital e incluso algún que otro reno.

London: Covent Garden is getting ready for ChristmasFoto de Pablo Olmeda en la galería FLickr de Guirilandia

24/11 2011

Consumismo devorando Capitalismo

El Royal Exchange, en la City, fue fundado en 1565 por Sir Thomas Gresham para actuar como centro del comercio de la ciudad. Sin duda uno de los primeros templos al Capitalismo, con un espacioso trading floor en el medio (lo que en español se conoce como parqué), donde los comerciantes y mercaderes negociaban, rodeado por varios niveles de oficinas y tiendas.

Situado frente a la estación de Bank y encajado entre las campechanas calles de Conrhill y Threadneedle (Colina del maíz y aguja e hilo), es a menudo confundido por los turistas con el Banco de Inglaterra, que en realidad es el edificio, algo menos impresionante, situado a la izquierda.

Como todo en esta zona de la ciudad, el Royal Exchange se ha calcinado un par de veces, y el edificio actual y su impresionante fachada Corintia datan de 1844. Durante un siglo funcionó como lugar de comercio, pero con la llegada de la Segunda Guerra Mundial y, a pesar de que se salvó de los bombardeos, la actividad decayó por completo.

Royal Exchange

El lugar se buscó unos cuantos empleos temporales mal pagados, como sede del Teatro Mermaid o como casa del London International Financial Futures Exchange. Hasta que, hace una década, fue completamente renovado y se convirtió en un lujosísimo centro comercial en los que Tiffany, Bulgari o Cartier campan a sus anchas. El Capitalismo se alimenta de Consumismo hasta que éste, al final, le acaba devorando su propio terreno.

Merece la pena echarle un vistazo e incluso os podéis permitir el lujo de tomaros algo en el Gran Café. Sí, es caro, pero no prohibitivo…

Royal Exchange interior

 

16/11 2011

San Bartolomé el Grande

Con la Iglesia de St. Bartholomew the Great pongo el broche final al misterioso y recóndito barrio de Smithfield, tras pasar por ese rincón del pecado que fue Pye Corner, el lugar donde fue desmembrado William Wallace y el mercado de los carniceros de todo tipo.

Esta iglesia normanda, fundada como monasterio Agustino en 1123, es una de las más antiguas de Londres y de las pocas que se libraron del gran incendio de 1666, de los zepelines alemanes de la Primera Guerra Mundial y de los bombarderos de la Segunda. Tan solo el tiempo y el abandono lograron hacer mella en el edificio y obligaron a reformarlo en el siglo XIX.

La entrada que da acceso al patio de la iglesia es uno de los pocos supervivientes del recinto original, la entrada Oeste, cuyo edificio del periodo Tudor resiste de forma subrealista acorralado por la civilización.

Entrada San Bartolome

Desde el patio, en ese pequeño espacio frecuentado por unos pocos sabios, rodeados por tumbas y por el Otoño, se tiene la mejor vista de la iglesia.

Iglesia St. bartholomew the Great

Nada más entrar a la iglesia, a la derecha, nos econtramos con otro pequeño recuerdo del pasado monástico, una sección del claustro reconvertida en un místico café en el que tomar algo caliente ilumnados por la escasa luz que entra por las vidrieras.

Cloister Cafe

Si queréis visitar la iglesia por dentro, me temo que deberéis pagar el canon turista. Es el precio de la fama por haber sido escenario de películas como Shakespeare in Love o Robin Hood, y por haberse celebrado allí la última boda de 4 Bodas y un Funeral, en la que Hugh Grant casi se casa. Sin duda su interior merece la pena, pero eso ya lo tendréis que descubrir vosotros…