Las cuadras de los ricos
El término mews originalmente era utilizado como nombre del edificio donde se mantenían los halcones para la caza. En Londres, en el siglo XIV, se creó el Royal Mews junto a Charing Cross para que la familia real se entretuviese con la cetrería.
Cuando el lugar se transformó en establo Real se mantuvo el nombre y de ahí el término dio el salto para denominar también esas pequeñas calles de servicio detrás de las casas adineradas del Londres del siglo XVIII y XIX.
Normalmente estos callejones sin salida de suelos adoquinados, tenían casas de dos plantas a cada lado, donde la planta inferior alojaba los caballos y carruajes y la superior los dormitorios de los mozos de cuadra. La situación de estos mews detrás de los bloques de viviendas victorianas era perfecta ya que mantenía el olor a cuadra lejos de las refinadas narices de la burguesía de Belgravia, Chelsea o Mayfair.
Un par de siglos después la situación ha cambiado sustancialmente, un buen número de aquellas casas señoriales aún lo siguen siendo, pero la mayoría han sido parceladas hasta la saciedad creando cientos de pisos, mientras que las antiguas cuadras son ahora el refugio de la élite, que sigue así manteniendo a salvo sus refinadas narices.
El Puente Enrollable
A simple vista no es más que una sencilla pasarela de acero y madera sobre uno de los canales situados al norte de Paddington. Pero en realidad se trata de, probablemente, el puente más original de Londres: El Rolling Bridge.
Para descubrir su peculiaridad es necesario verlo un viernes a las 12 del mediodía, que es la hora exacta en que el puente se enrolla de manera automática, encogiéndose en un octógono perfecto que nada tiene que ver con un puente.
El lugar no es fácil de encontrar, deberéis estudiaros bien el mapa, y sin duda es solo apto para amantes de la arquitectura o gente con mucho tiempo libre (los jubilados son bienvenidos). Aquí podéis ver el video completo del puente recogiéndose, pero advierto que son más de 2 minutos de lento encogimiento y que la música que le han añadido no lo hace precisamente más atractivo.
Las mejores galletas de Londres
Si por un casual, decidís hacer caso de mi artículo más repelente hasta la fecha y visitad los lugares más navideños de Londres, puede que a vuestro paso por Covent Garden os interesen un par de consejillos.
Arbolitos de Navidad y bolas dignas del Coloso de Rodas, acompañan a las clásicas actuaciones callejeras de la Piazza, pero el gélido viento invernal te acabará obigando a buscar refugio. Cuando lo hagas no te decantes por las terrazas a pie de calle con sus estufas y su mulled wine (vino caliente especiado). Las estufas no generan el calor que esperabas y te cobrarán cerca de 6 libras por cada vasito de vino picado caliente.
Mi consejo es que compréis unas galletas en el mítico Ben’s Cookies que hay en uno de los córneres del mercado y os salgáis del barullo para tomar una pinta en un cálido e histórico pub, el Lamb and Flag, a la vuelta de la esquina, donde con un poco de suerte podéis escuchar incluso algo de jazz en vivo.
Los 5 lugares más navideños de Londres
Todos los años intento retrasar en lo posible este fatídico momento, el de hablar de la Navidad. Pero, ante todo, este blog se debe a sus lectores. Sin ellos no tendría sentido escribir todas estas tonterías y para satisfacer mis ambiciones literarias bastaría con plasmar mis ideas en un amarillento post-it y plantármelo en la frente.
Pero antes o después los post-its terminan por despegarse y, además, son muchos los visitantes de Guirilandia que visitan Londres por Navidad o en este puente de la Inmaculada y buscan emociones fuertes plagadas de gordos empleados de la Cocacola con barba, duendecillos y abetos con bolas. Es por eso que durante un par de horas dejaré que el condenado espíritu navideño me posea y me ayude a escribir este post cual guiri en lista de espera para un exorcismo. Aquí tenéis los 5 lugares de Londres donde poder lucir vuestro jersey de lana con renos:
- Winter Wonderland. Situado en pleno Hyde Park, es la experiencia más navideña que se puede tener sin hacer de San José en el Belén viviente de tu pueblo. Lugar de peregrinación para toda familia en busca del sentimiento navideño/comercial. Es como la Mecca para los musulmanes o Kentucky para los pollos. Tiene la mayor pista de hielo de la ciudad, una noria gigante, atracciones, puestos de comida, mulled wine (vino calentorro) y dulzainas como para acabar con los piños de 3 generaciones.
- Mercadillo navideño alemán del Southbank. De las decenas de lugares que se autodenominan “Christmas Market” y que infestan el país durante este mes, al menos éste se situa en una de mis zonas favoritas, la orilla sur del Támesis. Tiene todo lo que se le puede pedir a un mercadillo alemán, es decir, cerveza y salchichas, además de otras 50 bonitas cabañas de madera en las que te facilitarán aliviar tu cartera de ese molesto exceso de dinero que a todos se nos acumula por estas fechas.
- Villancicos en Trafalgar Square. En Londres es poco probable que abráis la puerta de vuestra casa, hotel o albergue y os aparezca un puñado de angelicales niños con bufanda cantándote un villancico (Christmas carol), pero siempre podéis ir a Trafalgar Square en busca de ellos. Allí el generoso gobierno noruego obsequia cada año a la ciudad de Londres con un inmenso abeto de más de 20 metros como muestra de gratitud por su ayuda durante la Segunda Guerra Mundial. Junto a él, casi todas las tardes de 5 a 9, diversos grupos de todo el país, amenizan las navidades. El enorme árbol noruego se queda en la plaza hasta el 6 de enero cuando lo retiran y el Ikea te saca 5000 nuevas mesitas de noche Trondheim.
- Locura de compras bajo las luces de Navidad. Las calles de Oxford Street, Regent Street o Carnaby Street se inundan de gente en busca de gangas bajo sus extravagantes iluminaciones. Oficialmente las rebajas no comienzan hasta el 26 de diciembre o Boxing Day, pero el temor por bicho de la crisis ha provocado que, como si se tratase de una final de los 100 metros, se hayan producido varias salidas falsas. Claro que en este caso todos los participantes han salido con 21 días de antelación y la gran mayoría de los negocios, azuzados por los chollos de Internet, anuncian ya a bombo y platillo grandes descuentos en sus productos. Únete al rebaño y haz algo verdaderamente navideño: gástate el sueldo del mes.
- Covent Garden. Como podéis ver en la foto que acompaña el artículo, el mítico Covent Garden es, todos los años, es un baluarte de la decoración navideña. No le falta su gigantesco árbol de Navidad, villancicos los sábados, un belén digital e incluso algún que otro reno.
Foto de Pablo Olmeda en la galería FLickr de Guirilandia










