The Nags Head, un motivo para visitar Belgravia

Nags Head

Belgravia es uno de los distritos más ricos del mundo. Un lugar donde los precios de la vivienda parecen reventar nuevos techos cada año. Ya en 2010, el precio medio andaba por los 6,6 millones de libras, pero el metro cuadrado puede alcanzar cerca de 50.000 libras. Ya solo el 1% del 1% se puede permitir vivir allí, en un lugar privilegiado donde tristemente 1 de cada 5 viviendas está vacía. Viviendas históricas que actualmente no son más que un registro más en el portfolio de la sociedad de inversión de turno.

Con este caché no parece que allí se pueda hacer nada más que pasear por sus bonitas pero asépticas calles, sorteando los Rolls Royce y Bentleys que se amontonan torpemente junto a las aceras. El despilfarro casi se puede respirar en el aire. Hasta que, de repente, uno se topa con el Nags Head.

La excéntrica decoración del lugar te deja impresionado nada más llegar. Ni un centímetro de sus paredes forradas de madera o sus bajos techos queda al aire. Fotos, cuadros, viejos dispositivos, sombreros y demás parafernalia procedente de otras épocas se adueñan del lugar. Aquí no hay lugar para televisiones. De fondo suena sutilmente un disco de Leonard Cohen y, ya antes de pedir, la camarera nos deja claro de forma amable pero tajante, que esa llamada tendrás que atenderla en la calle. En efecto, en el Nags Head no se permite hablar por el móvil. No os quedará más remedio que recurrir a esa costumbre tan arcaica como los desvencijados muebles que pueblan el estrecho pub, habrá que conversar.

Pintas junto al brasero

No sé si lo ha mencionado ya, pero The Nags Head es un PUB. No es un bar de cocktails disfrazado de pub, ni una atracción turística con nombre de pub, ni mucho menos uno de esos restaurantes trendy que por tener una barra dicen ser un pub. Esto es un PUB. Y es de los de luz tenue, rincones acogedores junto al brasero, buenas ales, música en directo de vez en cuando y personal que no hace prisioneros. El landlord o dueño del lugar no estaba por allí en esa ocasión, pero tiene fama de arisco, un requisito indispensable en todo pub inglés que se precie, y tiene cierta obsesión por hacer que la gente cuelgue sus abrigos.

Hay gente que se queja del trato recibido por los camareros o el landlord, y probablemente con toda la razón. Si lo que buscas es el clásico garito homogéneo, globalizado y políticamente correcto, que ofrezca la comida y bebida de siempre, servida por sonrientes mozalbetes con poca experiencia y así poder consultar tu muro de Facebook con una mano mientras con la otra sujetas una copa de Pinot Grigio; probablemente este no sea tu sitio.

Si por el contrario uno busca un lugar único, estrafalario e independiente, donde ver a gente rara y donde las cosas se hacen deliberadamente de forma diferente, The Nags Head supone una de las mejores experiencias en cuanto a pubs que he experimentado en los últimos 7 años y hace que la visita a Belgravia que, normalmente no hace sino encender la llama interna de la injusticia y las desigualdades sociales, merezca la pena.

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3 Comments

  1. R&INO said:

    Ya está. Ya has conseguido que deje de ser un rincón secreto para pasar a ser un bareto masificado. En un par de meses servirán Estrella Galicia. Congratulations

  2. Rham said:

    Me has despertado la curiosidad, pero mirando reviews del pub dn otros sitios, he visto que tienen una de esas pantallas grandes para los deportes del fin de semana, con lo que ya ha perdido puntos, y eso sólo hará que no me desplace hasta Islington un fin de semana para probarlo. Sin embargo, el nombre queda ahí, y la idea de que no permitan móviles, etc. mola, así que la próxima vez que pase por la zona tendré que echar unas pintas a ver qué tal es.

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