Mercadillo de Duke of York Square

Mercadillo Duke of York

Recuerdo que la primera vez que visité el mercadillo de comida callejera de Duke of York Square, hace ya unos años, no había más de una docena de puestos, que servían de avituallamiento entre compra y compra, o para reponer fuerzas tras una sesión cultural, como fue mi caso.

Este lugar supone todo un aliciente extra para los que tienen la suerte de visitar la Saatchi Gallery un sábado. Es uno de mis museos favoritos, pero el arte contemporáneo que allí se exhibe es totalmente impredecible y en ocasiones difícil de digerir, por lo que a menudo le deja a uno un sabor agridulce que es conveniente solventar cuanto antes.

Hoy en día se apilan en eun espacio sorprendentemente reducido al menos 40 o 50 puestos de todo tipo, que pugnan por llamar la atención de la adinerada clientela. Porque si hay algo en esta zona, a escasos minutos de Sloan Square y en plena King’s Road o calle del rey, es dinero.

Un primer vistazo al mercado bastará al visitante avispado para descubrir que este no es un mercadillo callejero al uso. La gente hace cola junto a puestos que venden exclusivamente raciones de ostras y copas de Prosecco, la melodía que suena de fondo es la de una pequeña banda de Jazz que toca con la soltura y vivacidad de quien augura una buena recaudación, y el personal allí viste ropa de domingo escogida de un armario vestidor que solo tiene ropa de domingo. Es decir, estamos ante un mercadillo de comida callejera pero pijo, probablemente el mercadillo más posh de la ciudad.

Duke of York

Aquí, además de las ostras, podemos tomar nougat francés, trufas de Umbría, café blue mountain jamaicano o aceite de argán marroquí. Pero como no solo de manjares de dioses vive el hombre rico, también hay hueco para el falafel, los crepes, el fish and chips, el sushi, el curry, las empanadas argentinas, los quesos de todas partes, la miel, la comida china, peruana, vietnamita, italiana o cualquier otra cosa imaginable, donde incluso el puesto de pollo caribeño tiene cierto aire refinado.

Toda esta oferta y su exclusiva ubicación no implican que los precios sean desorbitados, ya que por suerte no cuenta con la fama de Portobello o Camden, por lo que su visita, siempre en sábado y de 10 de la mañana a 4 de la tarde, es muy recomendable. Y aquí podéis encontrar un listado con los horarios de muchos otros mercadillos de comida callejera en Londres.

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