Safari por las calles de Londres

Ya hemos dicho en más de una ocasión que en Londres se puede hacer de todo, incluso, porqué no, un safari. Las calles y parques de Londres cuentan con la suficiente fauna e historia como para rodar un documental digno de las mejores siestas vespertinas tras las noticias. Para esta visita, recomiendo seguir leyendo el artículo con la banda sonora del Hombre y la Tierra como fondo:

En la fresca mañana de febrero, a resguardo en el interior de su hogar y lejos de las impertinencias de su octogenaria dueña, protegido por unos visillos, un gato monta guardia. El alto rosal, sin flores ahora, le camufla lo justo dejándole una buena vista. El gato inglés, con una población que supera los 10 millones, es sin duda, protagonista tanto dentro como fuera de las casas londinenses.

gato5

Otros ejemplares más atrevidos, se aventuran a salir al exterior un busca del anhelado rayo de sol. Su aparente tranquilidad y dejadez, esconde tras de sí a uno de los más temidos carnívoros urbanos modernos. Un cazador esperando a su presa.

gato cornisa

Nos trasladamos hasta los jardines de la mismísima Reina. Son las 2:30 de la tarde y una pequeña familia de pelícanos llega fiel a su cita con la comida en la orilla norte del lago, en el parque de St. James. Estos gigantes alados han residido en esta privilegiada ubicación desde el siglo XVII, cuando llegaron a la ciudad como regalo del embajador ruso al rey Carlos II. Podéis ver algo más de su historia en el blog de Elena, de donde ha salido también la foto. No conviene fiarse de la cómica apariencia de estos Pelecaniformes. Cuando el cuidador de turno no llega a tiempo con el pescado a la hora de la comida, no le hacen ascos a otros aperitivos.

Pelícanos St James

Los parques, jardines, humedales y, como no, el propio Támesis, sirven de hogar a docenas de diferentes especies de aves acuáticas en Londres. Entre todas ellas, una destaca de forma majestuosa: el cisne. El protegido de la Reina. Siglos atrás, matar a un cisne habría sido considerado un acto de traición. Hoy en día no te costaría la vida, pero la multa puede llegar a 5000 libras.

cisne

Fuera del agua, la batalla entre palomas y gaviotas por defecar sobre los londinenses es siempre encarnizada. Pero, entre el blanco y negro de estas dos carroñeras urbanas, un personaje destaca de forma asombrosa. La cotorra de Kramer cuenta con una población de al menos 6000 ejemplares en el suroeste de Londres. El origen de esta exótica, a la par que ruidosa, ave está en entredicho. Hay quien dice que se escaparon del rodaje de la Reina de África, en los estudios de Ealing, en los años 50. O incluso que esta numerosa bandada desciende directamente de una pareja liberada por Jimi Hendrix en Carnaby Street en los 60.

Cotorras Londres

Lejos quedan los enfrentamientos de la berrea durante el pasado otoño. Los ciervos rojos machos del parque de Richmond se dan un respiro ahora. Los antepasados de esta colonia de más de 600 ejemplares llegaron a esta privilegiada parte de Londres hace cinco siglos. Hoy en día ya no deben temer a los cazadores. Su único enemigo son los perros con ganas de cachondeo.

Ciervos RichmondTwo deer at Richmond Park, London” de Keven Law from Los Angeles, USA

Al caer la noche, un escurridizo personaje sale de su madriguera y se adueña de parques y jardines. Se estima que unos 10.000 zorros viven en Londres. Extremadamente adaptado a su nuevo hábitat urbano, se alimenta de ratones y carroña, pero también del contenido de cualquier bolsa de basura descuidada.  El territorio lo es todo para él y cada vecindario cuenta con su zorro particular. Incluida la planta 72 del rascacielos más alto de la ciudad.

Zorro en el Shard

Los banqueros no son solo culpables de la crisis actual sino que también son responsables de la plaga de ardillas grises que campa a sus anchas por Londres. En 1876, Thomas Brocklehurst, un banquero de  la época, trajo consigo una pareja de ardillas grises de su último viaje a América. Hoy en día su población supera los 5 millones de ejemplares por todo el país y se ha unido a la deforestación como principal enemigo de la autóctona ardilla roja, de la que no veréis ni rastro en Londres. En caso de atrapar una ardilla gris en Reino Unido, según la ley de vida salvaje y campo de 1981, es ilegal ponerla en libertad, debe ser eliminada humanamente. Espero que, llegados a este punto, la canción de Felix Rodríguez de la Fuente haya terminado y podáis escuchar a esta inquietante ardilla.

Estos no son más que unos ejemplos de lo que se podría ver en un safari por Londres que podría durar muchas horas, pero en un buen día también podríais ver: pavos reales en Holland Park, carreras de galgos en Wimbledon, flamencos en la azotea de un restaurante, gatos callejeros que escriben libros, ratas y ratones

Share

Authors

Related posts

3 Comments

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. Rhamnus said:

    Y los cuervos!! Omnipresentes en los parques junto con los estorninos y las ‘wood pigeons’. Estos tres son ejemplos de aves que uno no suele ver en las ciudades españolas, y que por estos lares son como los gorriones y las golondrinas españoles!

*

Top