Ceremonia de las llaves: 700 años de historia

Torre

Halt! Who comes there?
The keys.
Whose keys?
Queen Elizabeth’s keys.

¡Alto! ¿Quién anda ahí?
Las llaves.
¿Las llaves de quién?
Las llaves de la Reina Elizabeth.

Estas cuatro frases y alguna más, se repiten cada noche puntuales a las 21:53 de la noche desde hace unos 700 años, en la que presume de ser una de las ceremonias más antiguas de este tipo que aún se siguen celebrando.

Supone un gran ejemplo de la vieja puntualidad británica y solo se ha retrasado un día, durante un bombardeo en la Segunda Guerra Mundial. En aquella ocasión ni siquiera las bombas pudieron cancelar la ceremonia. En la Torre de Londres se guarda la carta que el oficial de la guardia mandó al Rey Jorge VI pidiéndole perdón porque la ceremonia se había retrasado y la respuesta del Rey diciendo que el oficial no debía de ser castigado ya que la causa del retraso fue una acción del enemigo. Así que se puede decir sin ninguna duda que es una ceremonia histórica, donde el nombre del poseedor de las llaves ha ido cambiando a lo largo de los años, así como lo ha hecho la inscripción en la parte delantera del traje de los beefeaters, donde en la actualidad se pueden leer las iniciales ER que quieren decir Elizabeth Regina.

La Torre se cierra cada noche siguiendo esta ceremonia, donde las llaves y un candil son los protagonistas. La Reina ya no vive en la Torre de Londres y las medidas de seguridad que protegen las joyas de la corona han evolucionado en esos 700 años, pero aún así un miembro de la guardia pasa la noche en la garita de al lado de la puerta y la puerta se cierra a cal y canto puntualmente.

Lo mejor de todo esto es que se puede asistir de forma gratuita a presenciar esta ceremonia histórica. Cada noche un grupo de alrededor de 30 personas es escoltado a las 21:30 desde la puerta oeste de la Torre a su interior. La ceremonia es explicada y todo el mundo es colocado al lado de la famosa Traitor’s Gate, o puerta de los traidores, por donde los prisioneros, entre ellos Ana Bolena, entraban a la Torre. El público guarda silencio hasta que, puntual, la ceremonia se lleva a cabo.

Termina con un soldado tocando The Last Post con una corneta. Esta composición se suele tocar en actos solemnes y en funerales militares, y tiene su origen en la guerra, cuando se tocaba para hacer saber a los soldados que la batalla había terminado aquel día y podían descansar. Estos soldados son bastante jóvenes y es para ellos un honor ser elegidos para tocar en esta ceremonia. El acto dura poco más de media hora y acaba a las 22:05 cuando, aunque parezca mentira después de haber cerrado las puertas tomándose tanta molestia, los asistentes son acompañados a la salida.

Está prohibido hacer fotos o grabar la ceremonia, pero la verdad es que eso contribuye a la solemnidad del momento. Es muy especial ver este ritual histórico y ver la Torre totalmente vacía y en silencio. Hasta finales del año pasado la única manera de conseguir entradas era mandando una carta con varias fechas en las que podías asistir y un sobre vacío con tu dirección y un sello para que te pudieran contestar mandándote las entradas. Por suerte parece ser que el proceso se ha modernizado y ahora se pueden reservar por internet. Eso sí, hay que hacerlo con mucha antelación, unos 6 meses como mínimo.

Share

Related posts

*

Top