7 rincones secretos de Londres

st Dunstan-in-the-east

Es la pregunta de todos los veranos, la clásica petición que muchos visitantes me hacen. ¿Puedes recomendar lugares que no sean muy turísticos en Londres? Son gente que visita Londres por segunda, tercera, cuarta… vez. Aquí es cuando viene lo interesante. Ya has marcado la casilla de la Torre de Londres, los principales mercadillos, el Big Ben, el Madame Tussauds y el maldito cambio de Guardia. Incluso puede que hayas visitado tres o cuatro de los principales museos, los gratuitos, claro está, que para eso somos españoles.

¿Crees que ya lo has visto todo? En realidad ahora es cuando de verdad puedes disfrutar de Londres. Ahora puedes recorrer un barrio de las afueras, donde viven londinenses de verdad; o dejarte atrapar por los cantos de sirena de algún pub lúgubre, que te haga perder la tarde; o incluso puedes recorrer la ciudad en busca de algún rincón oculto que ni los propios locales conocen. Aquí dejo 7 de los muchos lugares secretos que esconden las enrevesadas calles de Londres:


1.
The Attendant, una cafetería en unos urinarios victorianos.

Cafe en los urinarios

En Londres todo es posible, incluido el disfrutar de un café y un trozo de tarta casera entre meaderos. Tras 50 años de abandono, alguien tuvo la genial idea de renovar y, sobre todo, limpiar a conciencia estos antiguos lavabos públicos del siglo XIX.

2. El puente enrollable.

Es difícil de encontrar, no tiene ninguna utilidad y si no pasas por allí un viernes a las 12 del mediodía carece por completo de interés, pero aún así se trata probablemente del puente más original de LondresEl Rolling Bridge. Se trata de un diseño de Thomas Heatherwick, el arquitecto que diseñó el impresionante pebetero Olímpico de Londres 2012, y solo se enrolla formando un octógono perfecto los viernes al mediodía.

Puente enrollable

Casas falsas de Leinster Gardens3. Las casas falsas de Leinster Gardens.

Puede que incluso hayáis pasado por allí alguna vez sin notar nada raro. Pero las casas del 23 y 24 de Leinster Gardens, en el barrio de Bayswater, no son casas reales.

No son más que una forma elegante de tapar un solar, una cicatriz en el corazón de la ciudad, abierta en el siglo XIX por el trazado del metro, que por aquel entonces se hacía de forma algo más rudimentaria: cavando zanjas y dejando agujeros de ventilación para dejar salir el humo de las locomotoras.

Tienen hasta cámaras de seguridad, ya sean de verdad o de mentira…

4. Un tanque soviético en las calles de Londres.

Cuesta imaginar cómo un T-34 procedente del desmantelamiento del ejército soviético en Checoslovaquia, puede acabar en una calle cualquiera del barrio londinense de Borough como lienzo improvisado de grafiteros de la zona.

Cuenta la leyenda que un hombre de negocios, tras recibir la negativa del ayuntamiento para construir en esa parcela, acabó jugándosela a los burócratas obteniendo permiso para situar allí este monstruo de 30 toneladas con el cañón apuntando a sus oficinas.

Tanque Londres

5. La copia del 10 de Downing Street.

Si tu sueño es hacerte una foto saliendo del 10 de Downing Street, una de las puertas más famosas del mundo, siento desilusionarte. Pero la morada del primer ministro británico no es accesible al público. Sin embargo, Londres esconde, en el 10 de Adam St, una copia bastante pasable para dar el pego en la foto. ¿Sabrías decir cuál es la verdadera?

10 de Downing st

Una pista para diferenciarlas, el primer ministro no necesita llaves.

6. St. Dunstan in the East.

Nunca hago un listado de lugares poco conocidos que visitar en Londres sin mencionar mi favorito, esta vieja iglesia con casi un milenio de historia y muy poca suerte. Tras sufrir grandes daños en el incendio de 1666, Sir Christopher Wren, como no, se encargó de reconstruirla. A principios del siglo XIX, su estado era otra vez lamentable y fue de nuevo reconstruida, para ser masacrada más tarde en los bombardeos alemanes de la Segunda Guerra Mundial.

Fue entonces cuando se acabó su historia como iglesia y empezó una nueva como jardín público. Hoy en día se conserva la torre diseñada por Wren y la mayoría de sus muros. En su interior, a cielo descubierto, podemos encontrar un simple jardín o, mejor dicho, un auténtico oasis moderno en medio del principal centro financiero del mundo.

St Dunstan in the East

 7. Las siete narices del Soho.

Como no, en el número 7 tenían que estar las 7 narices del Soho, que traerán infinita riqueza a aquel que las encuentre, o al menos eso dice la leyenda. La cruda realidad es que un escultor repartió a finales de los 90 más de 30 narices por los principales lugares turísticos de Londres, como muestra de repulsa al creciente número de cámaras de vigilancia de la ciudad, de un gobierno que mete las narices donde nadie les llama. Una bonita metáfora que sirve como excusa para recorrerse el sorprendente Soho.

Nariz del Soho

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2 Comments

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. Artnexus said:

    El Quid de visitar un pais durante la época de vacaciones es conocer esos "ríncones" auténticos, donde la verdadera esencia de ese país sale a relucir.

    Interesantes lugares.

*

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