Una hora en la National Gallery

National Gallery

La National Gallery de Londres forma junto a El Prado de Madrid y el Louvre de París la triada de pinacotecas más importantes (posiblemente) del mundo. Muchos de los cuadros que alberga son tan famosos y reproducidos que ostentan la categoría de superestrellas de la cultura popular, son iconos globales como Marilyn Monroe o Superman. La cantidad de obras imprescindibles es tan apabullante que cualquier selección se queda corta. Pero como en Guirilandia intentamos ofrecer pistas al turista que solo dispone de un rato para recorrer la nobles galerías del edificio de Trafalgar Square, vamos a escoger diez de los mejores cuadros, tratando de incluir en la selección, además de los superventas de la historia del arte occidental, alguna que otra sorprendente curiosidad.

National Gallery con lluvia

    1. The Arnolfini Portrait, el Retrato de los Arnolfini, de Jan van Eyck (1434).
      The ArnolfiniUno de los cuadros más famosos del mundo. No sólo nos resulta familiar por nuestros manuales de escolar, sino que ha sido utilizado en cortinillas de TV, y en publicidad de todo tipo. Se puede decir que es un cuadro que ha vendido de todo. Escena burguesa donde las haya, nos presenta a la pareja de esposos, él un rico italiano afincado en Brujas, posando en un interior. Observando el detalle del mobiliario y los objetos domésticos, se aprecia el nivel de precisión que alcanzó la pintura flamenca. En el espejo del fondo se distinguen dos figuras reflejadas, uno de ellos, probablemente el propio autor del cuadro.
    2. Venus and Mars, Venus y marte. Sandro Boticcelli (1485).
      Obra maestra de una de las figuras indiscutibles del renacimiento italiano. La diosa del amor y el dios de la guerra descansan tras un rato de solaz. Sátiros traviesos roban las armas del dios y le dejan desarmado. Un alegoría de la conquista del amor sobre la guerra.
    3. The Virgin of the Rocks, La virgen de las rocas, Leonardo da Vinci (1508).
      Artista total, hombre del Renacimiento por excelencia. Pensador, inventor y por supuesto artista. De esta obra, originariamente el panel central de un tríptico, hay dos versiones, la otra está en el Museo del Louvre de París. Es una imagen bastante original de la virgen, ya que no se corresponde exactamente con ningún episodio de su vida. Los expertos coinciden en que no se trata de una anunciación. El artista juega con el enigma y coloca la acción ante un paño de rocas erosionadas que potencian ese misterio y hacen pensar en un entorno marino, litoral.
    4. The Ambassadors, los Embajadores, de Hans Holbein el Joven (1533).
      Se trata de un “cuadro con secreto”. Es el retrato de dos jóvenes franceses en misión diplomática en Londres, donde fue pintado. A los jóvenes les acompañan una serie de objetos que transmiten los atributos del saber de la época, las ciencias, las artes, la música. Las dos figuras representan el personaje del humanista del Renacimiento. Pero si uno mira bien hacia el centro, en la parte inferior del cuadro se distinguen unos extraños trazos blancos. Se trata de un dibujo pintado en anamorfosis, como esas señales de tráfico de la carretera que sólo se ven correctamente cuando se llega a un punto determinado. Para desvelar el secreto deberéis contemplar el cuadro desde una distancia y posición concreta. Este detalle particular convierte al cuadro en una vanitas y nos viene a recordar que todo lo gobierna la muerte y a ella no escapan el poder, la gloria, el saber o la juventud.
      Los embajadores
    5. Supper at Emmaus, La cena de Emaús de Michelangelo Merisi di Caravaggio (1601).
      Maestro indiscutido de la luz y de la sombra. De ningún artista barroco puede decirse que no haya sido influido por él de alguna manera. Sus pinturas religiosas están elaboradas tomando como modelos a gente del pueblo llano, que el artista convierte en santos y vírgenes demasiado mundanos, lo que llegó a acarrearle más de un disgusto con sus clientes. La misma vida de Caravaggio es una historia apasionante: vivió deprisa, se metió en líos y murió joven, entre medias tuvo tiempo de alcanzar la genialidad artística. La obra representa una de las apariciones de Jesús a sus discípulos tras la crucifixión.
    6. Venus at her Mirror, La venus del espejo, Diego de Velázquez (1647-51).
      En la sala 30 tenemos la colección de pintura barroca española. Hay cuadros de Velázquez, Murillo, Ribera, Zurbarán y otros maestros. De Velazquez tenemos una de sus obras maestras. La Venus del espejo es uno de los primeros desnudos integrales de la historia de la pintura. En la época en que fue pintada la representación del cuerpo desnudo estaba fuertemente regulada y sujeta a la censura. Por eso se cree que fue encargada para colgar en el gabinete privado de su primer dueño, para su propio deleite personal. En el cuadro vemos a Venus y a su hijo Eros, éste le ofrece un espejo en que el que se refleja el rostro de la diosa. Sufrió un ataque el 10 de marzo de 1914 por parte de la sufragista Mary Richardson, quien infringió a la tela varios cortes con un hacha.
    7. Lady standing at a Virginal, Mujer tocando el virginal de Johannes Vermeer (1670-72).
      Se puede decir que todas y cada una de las obras conservadas de Vermeer, que no son tantas, son obras maestras. Esta aborda un tema habitual tanto en su producción como de la pintura holandesa de género, las escenas musicales. Encontramos todos los elementos clásicos del artista. El rico interior burgués, la modelo elegantemente ataviada, cuadros sobre las paredes que aportan un matiz simbólico a la escena. También está presente el célebre alicatado de Delf con sus figuras azules. A finales de este mes de junio se inaugura en la National Gallery una exposición temporal sobre Vermeer y la música que ningún amante del pintor holandes debería perderse.
    8. The Fighting Temeraire, El temerario remolcado a dique seco, Joseph Mallord William Turner (1839).
      William TurnerEl temerario fue un barco que tuvo un importante papel en la Batalla de Trafalgar en la que los ingleses se enfrentaron a la escuadra franco-española. En el año 2005, al cumplirse el II Centenario del acontecimiento histórico, la BBC organizó una encuesta en la que el cuadro de Turner salió elegido como el favorito del público británico. La tela cuenta la historia del último viaje de temerario, remontando el Támesis desde su base a los astilleros para ser desguazado en un crepúsculo luminoso y remolcado por un vapor. Se nos transmite así una atmósfera de fin de una época, una cierta melancolía por un pasado heróico dominado por la voluntad humana apunto de ser sustituído por el mundo de las máquinas.
    9. The Sunflowers, Los girasoles, Vincent Van Gohg (1888).
      La imagen más reproducida en el merchandising de la National Gallery. Forma parte de una serie de quince cuadros pintados por el  artista holandés. Los más populares y reproducidos son el que tenemos en Londres y la versión que se exhibe en la Neue Pinakothek de Múnich. Fue un período fecundo y feliz para el autor quien se encontaba conviviendo y colaborando artísticamente con Gauguin, a cuya habitación parece que iban destinada la serie. En 1987 la casa Christies vendió en Tokio uno de los cuadros por casi cautro millones de dólares, inaugurando de esta manera un periodo de récords en las susbastas de pintura moderna. Aunque precio alcanzado resulta quizá ridículo si lo comparamos con los 250 millones de dólares que la familia real qatarí pagó el año pasado un cuadro de nuestro próximo artista.
    10. Les Grandes Baigneuses, Las grandes bañistas. Paul Cézanne (1894-1905).
      Bañistas de CezanneTerminamos nuestro breve recorrido con una obra del artista que se considera como el padre de todo lo que vendría después. En él se encuentran ya las claves de la pintura vanguardista, sobre todo el cubismo, que Picasso y Braque llevaría a su culmen. Trabaja un tema habitual en la pintura clásica, una serie de figuras femeninas tomando un baño en un paraje natural; pero en esta obra el paisaje muestra ya trazas de esa transformación cubista.
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5 Comments

  1. calvanki said:

    anda que no hablar del caballo!!!!
    Muy buena selección!!! Y el cuadro ese es mejor verlo con una cuchara por la parte cóncava y ves la canina que da gusto!!!

  2. Mariano Cruz said:

    No sé cúantos miles de cuadros tendrá la National Gallery, pero dada la envergadura cualquier selección es, como decimos en la introducción del post, arbitraria. Yo siento especial debilidad por autores que se han quedado fuera, como Campin y alguno que otro de la escuela holandesa. Se trataba de seleccionar, dentro de los "superventas" un grupito que nos diera un recorrido "popular" por la historia de la pintura occidental. Si hubiéramos metido a tres o cuatro británicos entre los diez, la selección hubiese estado obviamente sesgada del lado de allá, lo cual no quiere decir que el del caballo, Gainsborough, etc, no sean tn pintores de primera fila. Lo bueno de todo esto es que cada uno tiene su selección propia.

  3. David said:

    No soy muy ducho en arte pero creo que el primero de los cuadros, en castellano se titula "El matrimonio Arnolfini" o "Giovanni Arnolfini y su esposa".

  4. Alba said:

    y los girasoles de Van Gogh o los autorretratos de Rembrandt?

  5. Alba said:

    vaya, igual me he dejado algún párrafo sin leer, perdón!! (el verano) buena recopilación

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