Desmontando a Shakespeare

William Shakespeare

Paseando por la orilla sur, justo al lado de la Tate se encuentra el Teatro The Globe, una reproducción del teatro construido en 1599  en el cual Shakespeare representaba sus obras. Un incendio primero y los puritanos de Cromwell después acabaron con él en el siglo XVII.

El actual teatro fue construido a finales de los 90 y, al ser un recinto abierto, solamente cuenta con representaciones teatrales durante el verano, aunque se puede visitar en cualquier época del año previo abono de las 13,50 libras de rigor.

Lo que muchos no saben es que la figura de Shakespeare está rodeada de misterio y hay quienes aseguran que el mayor icono de la literatura inglesa es sólo un mito, una leyenda, una invención.

La historia oficial dice que Shakespeare nació en 1564 en Stratford-upon-Avon, pequeña localidad a unas 100 millas al noroeste de Londres, siendo el tercero de los ocho hijos de Mary Arden y John Shakespeare. En 1582, a los 18 años se casó con Anne Hathaway que, presumiblemente ya estaba embarazada, y tuvo con ella dos hijas, Susanna y Judith, y un hijo, Hamnet.

Desde este momento no hay constancia de la vida de Shakespeare hasta que aparece en Londres en 1592 ya como dramaturgo y hacia finales de siglo ya era un escritor, actor y copropietario de la Lord Chamberlain’s Men, compañía teatral que, tras la muerte de Isabel I, Jacobo I tomaría bajo su protección pasando a llamarse King’s Men.

Ya rico, adquirió una propiedad en Blackfriars y la segunda casa más grande de Stratford y para 1613 otra propiedad en Stratford pero incluyendo como copropietarios a 3 amigos de modo que su mujer no pudiese reclamar nada a su fallecimiento. En 1611 se trasladó de nuevo a Stratford y el 23 de Abril de 1616 falleció y fue enterrado en la Holy Trinity Church de la misma localidad.

Escribió más de 41 obras entre comedias, tragedias, poesía y obras históricas que han adquirido o perdido notoriedad según el entorno social del momento y que hoy en día se siguen representando por todo el mundo.

Entonces, ¿cuáles son los motivos para poner en tela de juicio su existencia?

  • No existen apenas hechos documentados de su vida.
  • No hay constancia de que realizase estudios, lo que choca con el gran contenido histórico, político, económico, social, matemático, astronómico e incluso militar de sus obras.
  • Nunca viajó fuera de Inglaterra y las descripciones de las ciudades italianas en que ambienta parte de sus obras son extraordinarias.
  • Solamente su hija Susanna tuvo descendencia: Elisabeth pero ésta no tuvo hijos con lo que su linaje desaparece.
  • En los documentos legales encontrados que involucraban a sus hijas, éstas firman con marcas y no con sus nombres ¿cómo pudo el mayor literato de su época permitir que su descendencia creciese analfabeta?
  • Sus obras se ambientan en entornos de clase alta cuando él provenía de las clases más bajas del estamento social y no reflejan sus vivencias personales, ni siquiera la muerte de su hijo Hamnet con 11 años.

Desde 1770 se comenzó a dudar de la autoría de las obras y aparecieron algunos candidatos:

Christopher Marlowe.

Marlowe

Nació en 1564 y estudio en Cambridge. Fue una especie de “agente 007” de la época, trabajando como espía para Sir Francis Walsingham, secretario de la reina y jefe de lo que hoy sería el servicio secreto. Instalado en Londres, se unió a la “Escuela de la Noche”, una sociedad de librepensadores.

El 30 de Mayo de 1593, Marlowe se encontraba en una posada de Deptford acompañado de varios miembros de la Escuela de la Noche. Tras la cena, comenzó una trifulca que acabó con Marlowe muerto por una daga que le atravesó un ojo y llegó hasta el cerebro. Fue enterrado al día siguiente en una tumba anónima.

Hay indicios que apuntan a que el cadáver no era el de Marlowe y que fue un montaje para que escapara ya que semanas antes Thomas Kyd, amigo suyo detenido bajo sospecha de traición, le implicó tras ser torturado. Además, el arzobispo de Canterbury, John Whitgift, reunía pruebas para acusarle de herejía.

Thomas Walsingham, protector de Marlowe, habría organizado todo para permitirle escapar hacia Francia y posteriormente a Italia. Nada es casualidad. Deptford era una población de la que partían los barcos con destino a la Europa continental y el forense que atendió al cadáver fue W. Danby, forense de Isabel I. Como espía que había sido, no convenía que fuese interrogado ya que podía disponer de información comprometedora para miembros importantes de la corte y el gobierno.

A salvo y establecido en Italia, habría escrito sus obras que habría enviado a su protector Thomas Walsingham para que éste las hiciese firmar por un hombre de paja, Shakespeare, a cambio de dinero. Las obras de Shakespeare comenzaron a aparecer a partir de 1594, tras la supuesta muerte de Marlowe y en ellas se plagian frases enteras de las obras de éste.

Sir Francis Bacon.

Francis Bacon

Nació en 1561 y llegó a ser Lord Canciller de Inglaterra con Jacobo I. Comenzó estudios de Ciencias en Cambridge, abandonándolos en 1576 cuando fue enviado a Francia como agregado del embajador Inglés. En 1579 al fallecer su padre, regresa a Inglaterra donde vuelve a estudiar Derecho.

Sus obras son filosóficas y políticas. En “La Tempestad” se pueden encontrar múltiples alusiones a conocimientos legales que Bacon si tendría y Shakespeare no, además de haber infinidad de paralelismos entre las obras publicadas por ambos. Por otro lado, debido a su posición dentro el Gobierno y las sospechas de conexión entre él y los Rosacruces y Francmasones, se cree que pudo publicar parte de sus obras bajo el pseudónimo de Shakespeare con mensajes ocultos que no podría haber publicado con su nombre.

Walt Whitman dijo una vez a Horace Traubel: “Estoy con vosotros, compañeros, cuando decís “no” a Shakespeare… es a lo que puedo llegar. Respecto a Bacon, bueno, veremos, veremos.

Edward de Vere.

Edward de Vere17º Conde de Oxford, nació en 1550. Fue autor teatral, poeta, deportista, mecenas, político y militar. ¿Por qué un noble se escondería tras un pseudónimo? Porque en la Inglaterra del XVI los nobles podían escribir y publicar pero las obras de teatro estaban muy mal vistas. Además podría ser hijo ilegítimo de Isabel I, la reina virgen, por lo que una excesiva publicidad sobre su persona no era conveniente.

Orson Welles dijo: “Creo que Edward de Vere fue Shakespeare; si usted no lo cree así, tiene unas divertidas coincidencias que explicar”.

En 2007, los actores Sir Derek Jacobi y Mark Rylance iniciaron un movimiento llamado “Declaración de Duda Razonable” sobre la autoría de las obras de Shakespeare. El documento ha sido respaldado desde entonces por casi 2.600 personas entre actores, escritores, profesores universitarios…

Otro tema polémico es el asunto del nombre y la firma. En la época Isabelina, la ortografía ni era fija ni absoluta lo que ha permitido que nos llegara el nombre de nuestro personaje escrito como Shakespeare, Shackspeare y Shakspeare (en su testamento), Shakspere (partida bautismal), Shaksper, Shaxpere, Shaxper, Shake-speare, Shaxberd.

Entre los documentos que nos han llegado de su puño y letra, todos legales pues no hay constancia de ninguna obra manuscrita, se han identificado 6 firmas (3 de ellas en su propio testamento) y todas diferentes no sólo en los trazos sino también en la grafía utilizada. Los expertos que las han analizado dudan que fuesen escritas por la misma persona.

En 1623, siete años después de su muerte, se publicó una recopilación de 36 de sus obras que se llamó “First Folio”. De ellas, sólo 16 habían sido publicadas con anterioridad y de éstas, sólo 9 llevaban su nombre como autor. Entre sus coetáneos, escritores como Ben Johnson o Leonard Digges, no hacen mención alguna a su vida, familia o logros o le llaman siquiera por su nombre.

Mark Twain, en su libro “Is Shakespeare Dead?” (1909), se preguntaba: “¿No es extraño, cuando se piensa en ello, que se puedan enumerar todos los célebres ingleses, irlandeses y escoceses de los tiempos modernos, hasta más allá de los primeros Tudor -una lista que contenga, digamos, quinientos nombres- y que usted pueda recorrer los libros de historia, las biografías y enciclopedias y conocer los pormenores de las vidas de todos y cada uno de ellos,… menos uno. Sólo uno, el más extraordinario y el más célebre de todos ellos: ¡Shakespeare!?”

Su muerte también es un misterio. Cualquiera en el momento de hacer su testamento y explicar sus últimas voluntades mencionaría sus logros más notables. Pues Shakespeare no lo hizo. A lo largo del testamento se detalla con gran precisión, lo que lega a cada uno de sus seres queridos y amigos: dinero y primas condicionadas a cumplir ciertos requisitos, objetos, posesiones… y algo de humor sarcástico cuando menciona que a su mujer simplemente le deja su segunda mejor cama. Pero ni la más mínima mención a sus obras literarias, su tesoro más valioso y el legado más importante que le proporcionó a la Cultura Universal. De hecho confirma no poseer ni un solo libro.

Respecto a su tumba, en la Holy Trinity Church de Stratford, podemos ver el famoso monumento que le representa escribiendo, con una hoja de papel en la mano izquierda y una pluma de ave, renovada cada año en la conmemoración de su nacimiento, en la derecha.

Tumba Shakespeare

Bajo el monumento yace la tumba sobre la que una leyenda cuenta que sus obras inéditas acompañan al polvo de sus huesos, y en la que se puede leer la siguiente maldición a modo de epitafio:

Good frend for Iesvs sake forbeare,
To digg the dvst encloased heare.
Bleste be ye man yt spares thes stones,
And cvrst be he yt moves my bones.

Dicho monumento es lo más apropiado para un escritor… si no fuese porque no es el original sino que data de 1748 y fue encargado por el empresario teatral John Hall para promocionar la industria turística de la zona.

Antiquities Warwickshire

El monumento original no representaba a un escritor sino más bien a un comerciante bigotudo sosteniendo entre sus manos lo que parece ser un saco de lana o grano y que se puede ver en este grabado de la obra Antiquities of Warwickshire de Sir William Dugdale, publicada en 1665.

¿Existió William Shakespeare o fue una personalidad inventada? Puede que nunca llegue a aclararse y quizás no sea importante. Lo que sí es un hecho es que alguien escribió todas esas obras que han sido, son y serán uno de los mayores tesoros de la literatura universal.

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6 Comments

  1. Ainara JustGo said:

    Que post más interesante!!! No tenia ni idea de estas especulaciones y teorias…
    Vaya con Shakespeare… si es que no es algo nuevo que los politicos y las grandes celebridades nos escondan cosas al pueblo!! Ya lo hacían entonces…

    Muy buen post Jorge y David!

  2. lucia said:

    Me ha gustado mucho el artículo. Como la chica del anterior comentario, yo tampoco tenía ni idea de las dudas sobre su existencia.

    Saludos.

  3. Enric said:

    Si queréis más información yo recomiendo el libro “Shakespeare: The World as Stage” por Bill Bryson. Se lee muy bien, el estilo del autor no se hace nada farragoso (se lee en una semanica a ritmo de metro) y explica muy bien lo poco que sabemos acerca de Shakespeare, y desmonta y/o aporta datos sobre varias teorías y mitos sobre el autor (cómo las expuestas en este post).

    Un saludo!

  4. calvanki said:

    Ese David!! Magistral!!! Un puntazo el colega!!! Yo me acuerdo en la Uni hacer un trabajo del Fausto de Marlowe y empezar a indagar en estas historias de que pudo a ver sido él quién escribiera Romero y Julieta, Hamlet y toda la pesca. ¿Quién sabe? Hasta que no inventemos la máquina del tiempo, seguiremos alimentando especulaciones!!!!

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