Una hora en Tate Modern

Tate modern

El segundo museo que visitamos es el Tate Modern, la Tate, que es también el segundo museo más visitado de Londres, tras el British. Y lo hacemos con una guía de lujo, Raquel Cortés, licenciada en Historia del Arte y encargada de enseñarnos algo del siempre polémico arte moderno y contemporáneo.

Llama la atención la arquitectura del edificio, y es que se trata de la antigua central eléctrica de Bankside, abandonada desde 1981, y a la que casi no se le han hecho remodelaciones, exceptuando la caja de cristal que corona el edificio, que alberga la cafetería, y la enorme Sala de Turbinas, que supone la entrada al edificio y en la que suele haber instalaciones artísticas temporales.

Sala de turbinas

La Tate se remodeló para formar parte de esos proyectos más o menos problemáticos llamados Millennium Projects, construidos para celebrar el año 2000. Está situada en la orilla sur del Támesis, y pese a que todas las guías de viaje recomiendan Southwark como estación de metro más cercana, mi recomendación para el turista es ir hasta la estación de St. Paul’s o Blackfriars, al otro lado del río, y desde ahí atravesar el Millennium Bridge, que sirve de entrada triunfal al museo.

La colección de arte que alberga es enorme, así que cada cierto tiempo va rotando. Si se quiere visitar una obra en concreto, lo mejor es comprobar primero en su web si está en exposición. La entrada es gratuita, pero las exposiciones temporales suelen costar un mínimo de 12 o 14 libras. Para los que no traguen el arte contemporáneo, les recomiendo que al menos suban a tomarse un café a la cafetería de la última planta y disfruten de sus famosas vistas.

La visita la haremos desde arriba a abajo, comenzando por la 4ª planta y terminando en la 2ª. Aquí podéis encontrar un PDF con el mapa del museo.

  • 1. Composición C (Nº III) con rojo, amarillo y azul {Composition C (No. III) with red, yellow and blue} – Piet Mondrian – 1935
    Mondrian composition cPiso 4. “Structure and Clarity”. Sala 2: “Around Abstract Art 1920-1935”.
    Mondrian es uno de los artistas más importantes e influyentes de la abstracción geométrica. Cambió a esta tendencia desde que viera en París las obras cubistas de Braque y Picasso en 1910 (algunas de las cuales están también en la Tate). Siete años después, de vuelta en Holanda, conoció a Theo van Doesburg, con quien fundaría el periódico y movimiento De Stjil (“El Estilo”), donde daría rienda suelta a sus creencias artísticas, que denominó “neoplasticismo”. Pensaba que el arte no debía representar imágenes de objetos reales, sino expresar únicamente lo absoluto y universal que se oculta tras la realidad. Para ello, eliminó las líneas curvas de todas sus obras y se limitó a pintar líneas y ángulos rectos, denominó a casi todas sus obras “Composición” y usó en ellas sólo el color blanco, el negro y los colores primarios (rojo, azul y amarillo), que consideraba como los colores elementales del universo. Las pinturas de Mondrian influirían mucho en otras ramas artísticas, como en los diseños de la Casa Hermès o de Ives Saint-Laurent, así como en el diseño industrial y más tarde el diseño gráfico. Imagen © 2007 Mondrian/Holtzman Trust c/o HCR International, Warrenton, VA.
  • 2. Cabeza, conocida como “El túnel” – Julio González – 1933-34
    Piso 4. “Structure and Clarity”. Sala 2: “Around Abstract Art 1920-1935”.
    Escultor español considerado el padre de la escultura en hierro. Procedente de una familia de orfebres, llevó su obra a un estilo abstracto con influencia del cubismo, probablemente al mantenerse en contacto con la obra de Picasso en París. Pero González no sólo tomó los principios básicos del cubismo, la simplificación de las formas a pura geometría, sino que añadió a sus obras otro elemento fundamental: el espacio, tratándolo como si fuera otro de sus materiales. En esta obra, el “túnel” es importante como forma física pero también como forma que elimina un espacio, un lugar al que no llega la luz, es la nada, pero a la vez es algo físico. Con su técnica consigue una forma tridimensional sin acabar de “rellenar” todo el volumen, un efecto denominado “pintar en el espacio”. Muchas de sus obras hacen referencia a la figura humana, aunque siempre en el contexto del arte abstracto, por lo que llegar a “ver” las formas puede resultar más que complicado.
  • 3. Cabeza de mujer (Fernande) {Head of a woman (Fernande)} – Pablo Picasso – 1909
    Picasso cabeza mujer fernandePiso 4. “Structure and Clarity”. Sala 11: “Cubism”.
    Hay varias obras de Picasso en la Tate, pero he querido destacar ésta por tratarse de una escultura, arte al que estamos menos acostumbrados a ver con su firma. Esta Cabeza de mujer representa a su amante por aquél entonces: Fernande Olivier. Se conocieron en París, en un edificio conocido como el Bateau-Lavoir, donde residían artistas y escritores y donde Picasso se había instalado en 1903. Con esta obra (que tiene varias réplicas en otros museos) Picasso logra lo que hasta entonces nadie había logrado: traspasar la expresión pictórica del cubismo a la escultura. El cubismo supone la síntesis de la naturaleza a formas puramente geométricas; Picasso llevaría este concepto aún más allá en años posteriores, al lograr deshacer el único punto de vista, representado desde la época del Renacimiento, para representar varios puntos de vista en la misma obra, lo que hace que sus figuras tengan un aspecto desfigurado. Hasta separarse de Fernande, en 1912, podemos verla como musa en casi todas las obras de Picasso. Imagen © Succession Picasso/DACS 2002, courtesy Private Collection
  • 4. Nenúfares {Water-lilies} – Claude Monet – después de 1916
    Piso 3. “Transformed Visions”. Sala 10: “Elegies”.
    Esta obra forma parte de una serie del mismo nombre que Monet pintó desde la década de 1890 hasta su muerte en 1926, en su casa de Giverny, al noroeste de París. El propio artista llegó a reconocer estar obsesionado con pintar su pequeño estanque japonés. Monet fue el precursor del movimiento Impresionista, que buscaba de forma casi obsesiva la plasmación de la luz, el instante y la modernidad en sus obras. Este movimiento, principalmente francés, influyó en otros artistas posteriores, dando un giro a la pintura del momento (por un lado, realista y dura, por el otro, de temas míticos). Sin duda fue Monet el que más se preocupó por la captación de la luz, llegando a realizar series de innumerables obras sobre un mismo tema a distintos momentos del día. Estos Nenúfares son la culminación de su fascinación por la luz y sus efectos en un entorno natural. Tanto le importaba, que se olvida de las formas realistas.
  • 5. Islas amarillas {Yellow Islands} – Jackson Pollock – 1952
    Piso 3. “Transformed Visions”. Sala 2: “New Images of Man”.
    Pollock fue el inventor de una nueva técnica pictórica llamada “Action Painting”, o “pintura de acción”, y que consistía en pintar de forma subconsciente, como un autómata. Colocaba el lienzo en el suelo y usaba los pinceles con movimientos bruscos, con trazos que sobrepasan a veces el propio lienzo e incluso balanceando los botes de pintura sobre el mismo. En este caso se pueden ver las manchas de pintura negra que, todavía húmeda, se vertieron por el lienzo una vez colocado éste en vertical. Pollock llegó a decir que cuando pintaba no era muy consciente de lo que estaba ocurriendo, se dejaba llevar por el sentimiento del momento, dejando caer la pintura y moviéndose libremente alrededor del lienzo.
  • 6. Adolf, el superhombre: traga oro y vomita basura* {Adolf, the Superman: Swallows Gold and Spouts Rubbish} – John Heartfield – 1932
    Adolf the supermanPiso 2. “Poetry and Dream”. Sala 5: “John Heartfield”.
    Toda la sala está dedicada a los fotomontajes de Heartfield, pero sin duda éste es de los más famosos. Aunque Hitler aún no tenía en el momento de la obra una posición de poder, Heartfield muestra el ambiente del momento y presupone ya las terribles consecuencias que vendrían, sosteniendo incluso, en su firma, que se trata de una radiografía y no de un fotomontaje. Heartfield perteneció al movimiento Dadá, que en Europa se caracterizaba por una burla a los artistas burgueses y proclamaba una forma de actuar algo inconsciente, pero en Alemania se vivió de forma más crítica y ácida, debido a su situación política. El artista no se quedó corto condenando la política del Tercer Reich y de Hitler, teniendo que huir por ello finalmente a Checoslovaquia. En sus obras expresa también su afiliación al Partido Comunista y su ideología marxista. La crítica mordaz de este artista llegó hasta España, como puede verse en “Madrid 1936″, en la misma sala.
    * La traducción del título también puede interpretarse como “…suelta sandeces”.
  • 7. Cadeau* – Man Ray – 1921 (réplica de 1972)
    Man Ray CadeauPiso 2. “Poetry and Dream”. Sala 2: “Surrealism and Beyond
    Man Ray es, junto con Salvador Dalí, la figura más importante del Surrealismo, una tendencia que elogiaba la creación de obras de forma automática, sin dejar espacio a la razón ni a la realidad. Aunque el autor es más conocido como fotógrafo, esta pieza (y el Teléfono langosta de Dalí, que también tiene la Tate pero que no está en exhibición) es de las más importantes del movimiento, puesto que Man Ray toma un elemento cotidiano, una plancha, y lo transforma para convertirlo en algo inservible, extraño y un tanto perturbador con connotaciones un tanto sádicas, muy a la manera de pensar del autor. Llegó a decir que el aspecto erótico de la obra venía por haber roto un vestido a tiras con él y ponérselo a una joven para que bailara. La obra original de 1921 fue robada durante su primera exposición, ésta es una de las cinco pruebas para las réplicas que hizo para una galería italiana en 1972. *”Regalo” en francés. Imagen © Man Ray Trust/ADAGP, Paris and DACS, London 2002.
  • 8. Cabeza de campesino catalán – Joan Miró – 1925
    Piso 2. “Poetry and Dream”. Sala 2: “Surrealism and Beyond
    Es una de las obras más importantes de Miró en los años 20, con ella el artista reafirma su identidad catalana, por lo que suele entenderse como un autorretrato. El propio Miró llegó a decir que pintó esta obra entre alucinaciones, muy al estilo surrealista, debido al contacto que tuvo con estos artistas en París. De hecho, algo muy común entre los artistas del grupo era experimentar con distintas drogas para mantenerse fuera de la realidad y llegar al verdadero subconsciente para realizar sus obras. Ese carácter onírico puede verse en los colores usados aquí por el artista. Aunque se engloba a Miró dentro del Surrealismo, su forma de pintar y los temas que trata terminarían por apartarle de la senda marcada por artistas como Man Ray o Dalí.
  • 9. Whaam! – Roy Lichtenstein – 1963
    Esta obra está basada en una imagen de “All American Men of War” pubicada por DC Comics en 1962. Lichtenstein es, junto con Warhol, el artista más importante del Pop Art, un movimiento que reivindica la cultura pop, de masas, como única y verdadera. En toda su obra se puede ver una inspiración e ironía hacia los comics, la publicidad y, en general, todo lo que conforma la cultura de masas de mediados del siglo XX en Estados Unidos. La técnica que usa Lichtenstein está también basada en los cómics; aunque parezcan serigrafías a gran escala, en realidad son puntos de pintura hechos a mano. En España pueden verse obras de Lichtenstein en distintos museos así como dos grandes esculturas, una en el Paseo Colón de Barcelona y la otra en el patio interior del Edificio Jean Nouvel del Museo Reina Sofía, en Madrid.
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4 Comments

  1. Edward desde Facebook said:

    A mi lo que me llamó la atención era una sala en donde había expuestos carteles de propaganda de la URSS. Lo que no sé es si esa exposición era temporal (de esto hace ya casi 3 años) o permanente.

  2. Iván desde Facebook said:

    esa sala sigue existiendo Edward, el otro día estuve y la vi, muy interesante. Para mi lo mejor es la planta segunda, con los grandes murales… lo peor, la de mas arriba, sin ninguna duda :S

  3. Pingback: Portraits for a Monday: Me, Myself and I | the hat of the mad

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