La famosa plaza londinense de Trafalgar se encuentra flanqueada por cuatro pedestales (plinths). Los dos situados más al sur sustentan estatuas de Henry Havelock y Charles James Napier, grandes generales del Imperio. Los otros dos pedestales, más cercanos a la National Gallery, fueron diseñados para sujetar estatuas ecuestres y, en efecto, uno de ellos tiene a Jorge IV a lomos de su caballo, pero para el cuarto pedestal, finalizado en 1841, se quedaron sin dinero.
En 1998, un lector del Evening Standard sugirió que se podía mover la escultura ecuestre de Jorge III que hay a 5 minutos de la plaza para ocupar ese cuarto pedestal. La idea parece perfecta si tenemos en cuenta que se trata del Rey que ocupaba el trono en la época de la batalla de Trafalgar, pero la idea no se tuvo en cuenta y en su lugar se creó un proyecto por el cual diferentes obras de arte se van turnando para ocupar tan privilegiado lugar.
Desde entonces ha habido de todo, incluyendo algo de “arte” viviente hace un par de años. Durante todo el último año, una embotellada réplica gigante del buque insignia (flagship) del Almirante Nelson en la batalla de Trafalgar, había coronado el cuarto pedestal. En nuestra galería de Flickr se puede ver una foto de la misma, gracias a Laura_11.
La nueva pieza, desde hace una semana, sitúa por fín una estatua ecuestre en el cuarto pedestal. Se trata de una obra de 4 metros de alto de un niño en su caballito (rocking horse). A mi personalmente, la cara inexpresiva del niño no me dice nada, pero desde luego me parece mejor opción que el pollo azul gigante que ocupará el lugar al año que viene.









a ver cuando ponen ahí un toro con dos cojones!!!