Las plantas superiores se esconderán entre los grises cielos londinenses, pero eso no hace que los rascacielos se escapen del azote de la crisis. En los últimos años se han emprendido varios proyectos de envergadura que tienen como propósito aumentar el espacio de oficinas de la capital hasta límites insospechados.
Pero, ¿de verdad hace falta tanto espacio para oficinas? La tendencia actual no es para nada la de ampliar los negocios, sino más bien la de recortar personal.
En la ciudad hay ahora mismo al menos 5 grandes rascacielos en construcción: el Shard, el Pinnacle (cuyas obras vuelven a estar paralizadas), el Walkie Talkie, el Cheesegrater y la torre del 100 de Bishopsgate; unos más avanzados que otros y alguno, como el Shard, a pocos meses de su finalización. Entre los 5 tan solo tienen contratado el espacio para una empresa, según publica reuters.
En Cannon Street, uno enfrente del otro, están estos dos edificios ultramodernos y recién terminados que, lejos de las capacidades de los grandes rascacielos, ofrecen cerca de 40.000 metros cuadrados de oficinas. De momento, ni un alma trabaja allí.









Se convertiran en edificios fantasmas hasta que pase la crisis y para entonces habrán dejado de ser edificios de última generación …
yo creo que guirilandia debería rentar un espacio de esos,jjejejeje
[...] Margaret Thatcher. Para su entierro deciden utilizar el recién finalizado y completamente vacío Shard como mausoleo, convirtiéndose así en la mayor pirámide funeraria de la historia. El gobierno [...]