Archivo: junio, 2011
  • Cerrado por boda

    Disculpen por la prolongada ausencia y la escasez de entradas en las últimas dos semanas, pero la ocasión así lo requería. Uno no se casa todos los días…

    Como no podía ser de otra forma, la boda fue en Londres. No podía traicionar a Guirilandia. Y la ciudad me correspondió, al fín, con la llegada del verano. Un día magnífico en el que todos los invitados difrutaron (o al menos eso creo) y tanto mi mujer como yo lo pasamos en grande.

    Yo siempre digo que Londres, con buen tiempo, es insuperable y en el día de mi boda lo exprimimos al máximo. No faltó la llegada de la novia en black cab, la mía y la de mi best man montando sendas Boris Bikes, el picnic con champagne en Primrose Hill, el tour a bordo del mítico autobús rojo routemaster por la ciudad y la cena en el corazón de la City.

    Para los que os haya cogido por sorpresa, debéis saber que, aún sin saberlo, a través de Guirilandia habéis sido testigos de todo. Como el día tormentoso en que la conocí hace hoy justo dos años, todos los viajes con ella en los que se convirtío en la musa de mis videos, el día en que le propuse matrimonio o la visita para conocer a su familia.

    Esta semana aún será complicado ponerme al día con el blog, pero intentaré que la luna de miel no le afecte demasiado.

  • Solsticio de verano

    Hoy es el día más largo del año en el hemisferio Norte. El día en que el sol llega a su máxima posición meridional.  Aquí en Londres no se a qué posición llegará, con que llegue me conformo… Ayer estuvo toda la tarde lloviendo y, en lo que va de mes, prácticamente no hemos pasado de los 20 grados, así que la llegada del verano aún está por ver.

    En Inglaterra, los druidas han celebrado la cita en Stonehenge desde tiempos inmemoriables. En la actualidad, como casi todas estas celebraciones, se ha convertido en un circo al que acuden un puñado de druidas y hippies acompañados de miles de turistas y jóvenes en busca de fiesta. En definitiva, gente que en ciertos medios españoles serían considerados perroflautas.

    Esta mañana se han reunido unos 18,000 de ellos para NO ver salir el sol, ya que estaba nublado.

    Solsticio verano

  • Sin entradas para los Juegos Olímpicos

    Ya pertenezco oficialmente al club de pringados que se han quedado sin entradas para los Juegos Olímpicos. Somos 1,2 millones. Nada menos que un 64% del total de aplicantes.

    Contaba con que no tenía ninguna posibilidad de conseguir entrada para la ceremonia de inauguración, pero también solicité para el atletismo, fútbol, baloncesto, tenis y hasta la gimnasia, en total casi 600 libras en entradas, y nada. Y eso que no solicité para ninguna final, pensando que sería imposible. Lo que está claro es que el procentaje de entradas a precios asequibles es mínimo, probablemente ridículo.

    Lo único que he recibido es el clásico sorry británico, acompañado de un buen puñado de excusas y de la “exclusiva oportunidad” de gastarme la pasta en una nueva ronda con las entradas restantes, las caras, a partir del 24 de junio a las 6 de la mañana. Esta vez bajo el régimen de “quién da la vez?”, lo que implica que habrá gente desde las 6 de la mañana saturando los servidores olímpicos y refrescando sin parar su navegador de Internet.

    Entradas Londres 2012

  • Borrachos con chistera

    Esta semana se están celebrando las tradicionales carreras de Ascot. Hay pocos acontecimientos que reflejen tan bien la sociedad actual británica, donde “el aparentar” es la clave. Allí se junta la alta sociedad con sus mejores galas y los que se disfrazan de ricachones con chistera y pamela para pertenecer a la élite aunque sea por un día.

    Durante 300 años los ingleses han utilizado esta carrera de caballos como excusa para la ostentación y el pavoneo. Allí, esos mismos ingleses que veréis este verano en Mallorca completamente borrachos y con quemadoras de segundo grado en los hombros, se pasean con sus caros atuendos y beben champagne del bueno. Pero cuando el alcohol hace su efecto, una botella de Laurent Perrier Rose de 98 libras, tiene el mismo uso que una litrona de cerveza en cualquier antro de los suburbios.

    Así es como acabó ayer el “ladies day” en Ascot. Aunque la mona se vista de seda… british se queda.

    Pelea en Ascot