Ryanair inventa una tasa de 2€ para costear las indemnizaciones
Ryanair introducirá una nueva tasa de 2€ por persona para todas las reservas hechas a partir del próximo lunes 4 de abril, con el objetivo de que entre todos le financiemos los costes derivados de cancelaciones y retrasos, en virtud de la normativa EU261.
Ryanair ha confirmado que, en el pasado año, han tenido que hacer frente a unos costes de más de 100 millones de euros en compensaciones y gastos legales, provocados por más de 15.000 vuelos cancelados y 2 millones y medio de pasajeros afectados. Según la compañía, la mayoría de estos problemas han sido casos de “fuerza mayor”, como la nube de ceniza volcánica islandesa, el temporal de nievel de finales del año pasado o las huelgas de controladores aéreos.
Según el portavoz de Ryanair “La normativa EU261 es claramente discriminatoria con las aerolíneas, haciéndolas responsables de retrasos, cancelaciones y gastos de atención al pasajero en casos de fuerza mayor”. Puede que sea injusto, ¿pero es acaso más justo hacernos pagar a los pasajeros? Una vez más, Ryanair juega al mismo juego pero con sus propias normas…
Mensajes de amor o de terror?
Es increible la de cosas que puede llegar a tener una persona en su escritorio de la oficina. Si además, esa persona es australiana, la cantidad de cosas es aún más increible. Observando un poco toda la porquería que acumula dicha persona sobre su mesa se puede saber mucho sobre ella y esto es a lo que se dedica, bueno… más bien dedicaba, un dominicano que hacía la limpieza por las noches en mi oficina.
Estos son sólo una muestra de las decenas de mensajes que dejaba el individio todas las noches en el escritorio de la australiana. El autor fue despedido hace ya meses, pero estos dos post-its habían permanecido ocultos durante todo este tiempo en el interior de un libro.
Verdades y mentiras sobre Londres: La bandera del Palacio de Buckingham
Es inevitable. Si te encuentras por cualquier motivo frente al Palacio de Buckingham, tienes una alta probabilidad de que el listillo de turno suelte una de las trolas más populares de la ciudad: “Si la bandera ondea en todo lo alto eso es que la Reina está en Palacio”. Hay diferentes variantes de la misma tontería, pero normalamente la gente no conoce el “misterio” que encierran las banderas.
Normalmente no escribiría sobre una tontería así (y mira que escribo tonterías…), pero ahora que se empieza a calentar motores para la Boda Real del príncipe Guillermo con Kate Middleton y ya que seguro que Londres se llena de españoles cotillas y Jorge Javieres y Carmeles de pacotilla, puede que una aclaración sirva para que, al menos unos cuantos, nos podamos hacer los listillos apropiadamente.
Tradicionalmente, la única bandera que se utilizaba en Palacio era la Royal Standard, la bandera real de la Reina Isabel II como soberana del Reino Unido. Sólo ondeaba cuando la Reina se encontraba en casa y jamás lo hacía a media asta, independientemente de quién la palmase.
En 1997, tras la muerte de Diana, la opinión pública protestó energicamente por el hecho de que no se mostrase señal de duelo alguna desde el Palacio de Buckingham. La Reina que, se encontraba fuera de Londres, en el Palacio de Balmoral, por lo que no había ninguna bandera ondeando en el Palacio londinense, terminó cediendo a la presión de “la plebe” y decidió romper el protocolo. Ordenó que se izara la Union Jack (la bandera del Reino Unido) a media asta durante el entierro de Diana.
Desde entonces, cuando la reina no está en Palacio, la Union Jack ondea en lo alto del Buckingham Palace (haciéndolo a media asta cuando fallece algún miembro de la familia real o alguna personalidad) y cuando vuelve, se calza las pantuflas y la bata de andar por casa, es cuando se hiza la bandera real o Royal Standard.
Sobrevivir un sábado en Londres
Hacía ya tiempo que no me pegaba un sábado londinense como el de este fín de semana. Hay pocas ciudades que soporten este ritmo. Una enorme manifestación con más de 250.000 personas por el centro y, al mismo tiempo, una competición de remo histórica, entre las Universidades de Oxford y Cambridge, que suele reunir a otras 250.000 personas junto al Támesis, al este de la ciudad.
La carrera la ganó Oxford de calle. A la altura de Hammersmith, donde yo estaba, ya llevaban una buena ventaja. Pero lo importante fue la barbacoa y las cervezas de antes. El clima, como de costumbre, nada agradable, pero podría haber sido peor, no sé… podríamos haber tenido un tornado o algo así.
Después de la carrera, unas horas de reposo y fiesta de cumpleaños en casa de un amigo. No se ha disfrutado de Londres hasta que no pasas por una de estas “house parties“. Son toda una institución. Comienzan con una invitación por parte de uno de los habitantes de la casa, enviada por ejemplo a 15 o 20 amigos. Los demás habitantes de la casa también pueden invitar a un puñado de amigos, que para eso tienen que aguantar el jaleo. Además cada uno de los invitados originales es animado a traerse a su vez a algún que otro amigo, pero siempre cumpliendo unas normas. La principal norma escrita es que te vengas con una botella de alcohol debajo del brazo (y si te vas a poner ciego de Whisky, como de costumbre, no seas tan cutre de traer una botella de vino blanco del Tesco), la ley no escrita dice que, si te traes amigos, mejor si son solteros/as y con ganas de juerga, si tienes un amigo amargado te lo dejas en casa.
En esta ocasión terminamos unas 40 personas de fiesta (bastante recogida, las hemos tenido de 100 personas) en una casa de Earl’s Court hasta las 4 de la mañana y con flamenco en directo como regalo para el cumpleañero. Muy divertido el finde. Lástima que hoy lunes aún esté recuperándome…
Archivo: marzo, 2011










