El Monumento al Artista Deconocido, situado detrás del TATE Modern, supone un magnífico ejemplo de combinación de arte y tecnología. La escultura de 3 metros de altura representa a un artista sujetando un pincel y fue diseñada por el colectivo Greyworld en 2007.
A primera vista no es más que una simple escultura de un tio con un pincel en la mano. Al poco rato te das cuenta de que las ropas que le cuelgan se agitan con el viento, tanto el abrigo como la bufanda. Y observándola detenidamente descubrirás que la ropa no es lo único que se mueve, ¡la estatua también! Cambia de posición cada cierto tiempo y, además, está programada para imitar los movimientos humanos. Si te sitúas lo suficientemente cerca y alzas los brazos hacia los lados no te asustes si la escultura te imita.
Creo que si pasáis por la TATE, merece una visita…








Eso es un mimo esclavo.