Ahora que el tema de los rascacielos está más de moda que nunca con la inauguración de esa bestialidad de edificio que es el Burj Dubai, el más alto del mundo con 828 metros, no está de más repasar la actualidad del skyline de Londres, mucho más humilde que el de Dubai, pero también en pleno auge.
Hace pocos días, la Heron Tower, todavía en construcción, se convertía en el rascacielos más alto de la City de Londres al superar los 183 metros de la Tower 42. Cuando la estructura esté terminada, presumiblemente en unas pocas semanas, su cima alcanzará los 202.5 metros de altura y, una vez coronado con el pincho moruno, llegará a los 246, conviertiéndose en el techo de Londres, al superar al One Canada Square de Canary Wharf. La verdad es que ahora mismo es un edificio bastante feo y, aunque parece que mejorará bastante con los remates finales, no va a aportar gran cosa al skyline londinense.
A pocos metros al sur de este nuevo rascacielos se está gestando otro, The Pinnacle, que actualmente, como se puede ver en la anterior foto, no es más que un enorme agujero pero que a finales del 2012 debería ser el edificio más alto de la City con 288 metros y 63 plantas.
Y éste último no será el más alto de Londres y por lo tanto de Reino Unido, porque para Mayo de 2012, justo antes de las Olimpiadas, el impresionante Shard, debería alzarse hasta los 310 metros (más de 1000 pieses) en la orilla sur del Támesis. Actualmente apenas sobresale a cuatro plantas de altura, pero eso significa que los cimientos ya están echados y ahora debería empezar a crecer sin descanso.









Qué maravilla. Edificios estéticos, interesantes, diferentes…
Ojalá todas las ciudades siguiesen esa senda
El Shard sería no sólo la construcción más grande de UK, sino también de toda Europa (excluyendo a los rusos, a los que les ha dado ahora por construir torres en lugar de hacer bombas atómicas). Como todos los proyectos de este tipo, hay multitud de defensores y de detractores. Yo he visto un par de fotos con recreaciones del bicho una vez finalizado y me gusta. Es una especie de cohete futurista asomado al Támesis que sire de contrapeso a todos los rascacielos ubicados al otro lado del río. Lo que sí que resultan feos de verdad son casi todos los bloques de oficinas que se construyeron en los años 60 y 70 a lo largo de todo Londres, sin ningún criterio estético o urbanístico. Pero eso de momento tiene poco arreglo…
La Tower 42 no es que sea (o vaya a ser) fea, es que es aburrida. Sobre todo, si la comparamos con The Pinnacle o el Shard que, por cierto, me encantan.
La última aseveración de #2 es muy cierta y, posiblemente, frustrante para los ingleses preocupados del aspecto arquitectónico de Londres. Incluso me preocupa a mí un poco…
Ten en cuenta que #2 es en realidad David, que por cierto cree que el Gherkin es ese bicho de la peli al que no puedes dar de comer despues de las 12. Vamos que sus conocimientos arquitectónicos dejan bastante que desear…
“(…) cree que el Gherkin es ese bicho de la peli al que no puedes dar de comer despues de las 12″, me parto.
Aun así, tiene razón en lo de que hay edificios que afean Londres y que tienen poco arreglo de momento.
Jorge, no te equivoces, David es el bicho al que no se le puede dar de comer despues de las doce.
[...] pasado mes de enero hice un repaso de algunos de los nuevos rascacielos que se están construyendo en Londres, algunos de los cuales, debido a la complicada situación económica no van evolucionando como [...]