El viernes por la noche fui a ver la obra de teatro Breaking the Code, sobre la vida de Alan Touring, matemático inglés considerado el precursor de la informática moderna y pieza clave en la Segunda Guerra Mundial, con sus esfuerzos para descifrar los códigos nazis y su máquina Enigma.
La obra es completamente diferente a las representaciones habituales. En lugar de un teatro convencional, se ha elegido el Kew Bridge Steam Museum, un museo sobre el tratamiento y bombeo de agua con máquinas de vapor que, aunque algo alejado del centro de Londres, proporciona la atmósfera industrial perfecta para la época en la que se desarrolla la historia. Además, los fuegos artificiales de las celebraciones de la Bonfire Night terminaban de meterte en el ambiente bélico de la Inglaterra de la Segunda Guerra Mundial, a la par que complicaban todavía más mi seguimiento de los diálogos.
El escenario es minúsculo y extremadamente íntimo, con unas 50 sillas alrededor para los espectadores, lo que supone tener a los actores a un metro de tí y poder apreciar hasta el más mínimo detalle o gesto. Hay que decir que estuvieron perfectos, el actor principal que encarna a Touring lo borda.
En cuanto a la historia, está muy bien contada, a pesar de los saltos temporales que hay que adivinar, ya que aquí no te salen unos subtítulos como en la tele diciendo “Manchester, verano de 1933…”, pero el director se centra mucho en la vida personal y amorosa de Alan Touring y en el trato que sufrió por su condición de homosexual, cosa entendible ya que el tema volvió a la actualidad con la reciente disculpa oficial por parte de Gordon Brown por el trato que se le dió después de la guerra (incluso fue sometido a castración química por ser gay). Está claro que la obra se tenía que centrar en este aspecto, pero aún así, yo esperaba algo más del tema bélico o criptológico. Que se le va a hacer, deformación profesional, supongo…
Si os interesa, aún hay dos representaciones más, el martes y el miércoles que viene. Las entradas se pueden comprar aquí.









Un dato de los que te molan: “An urban legend holds that the logo of Apple computers is a tribute to Alan Turing, with the bite mark a reference to his method of suicide, something that the company denies”.
Cuanto aprendemos con este blog eh? Que barbaridad!
ostia yo vi una peli de ese tipo que se titulaba “enigma” que estaba muy bien… y creo que en la carrera tuvimos que hacer un trabajo sobre este tipo… o mejor dicho lo hizo jorge pequeño y yo me lo copié…
Perdona chavalico, lo hice yo con Jorge pequeño y luego tu te lo copiaste…
Menuda labor de investigación llevé a cabo con aquel trabajo y creo recordar que programamos la Enigma con el puto Component Pascal ese.
La disculpa me ha parecido bien, salvo la parte en la que dice Gordon Brown que Turing fue un matemático “bastante” brillante. OMG.
No había caído en que Turing había nacido en Londres hasta que he leído este mensaje tuyo. Hay que ver la de gente interesante que ha nacido y/o vivido aquí.