No, no me refiero a las cabinas de toda la vida con su cortinilla y que nunca te pillaban sonriendo. En Londres, los matones de las fotos son los policías. Si venís de turismo y se os ocurre hacer fotos en una estación de metro podríais meteros en problemas. Como les pasó a estos turistas austríacos el mes pasado, a los que les obligaron a borrar todas las imágenes sobre transporte que habían tomado, alegando que cualquier foto relativa a transportes estaba “estrictamente prohibida”.
Aquí podéis ver la pinta de terroristas chungos que tenían los dos pollos austríacos. Un padre y su hijo. El número uno de la célula terrorista y su compinche.

Armados y peligrosos
Todavía peor es el caso de dos turistas madrileños a los que “pillaron” hace unos días haciendo fotos al muro del Palacio de Buckingham, por lo que los arrestaron y retuvieron durante una hora mientras comprobaban una a una todas sus fotos y revisaban sus nombres en todas las bases de datos terroristas disponibles.
Parece bastante contradictorio combatir el terrorismo aterrorizando a los turistas, pero claro supongo que en ciertos grupos de la policía no sienta bien que, la proliferación de cámaras que hay en la actualidad, les deje con el culo al aire en algunas actuaciones lamentables, como en la muerte de Ian Tomlinson durante las protestas de la reunión del G20, o en la posterior manifestación en su memoria, en al que a otro poli se le volvió a “escapar la mano“.








joder, pues a mi un dia me meten en la cárcel… aunque eso sería publicidad no?