Después de pasar unos días en Trinidad partimos hacia La Habana, parando en Cienfuegos de camino. Allí echamos un vistazo rápido y paseamos un poco por un boulevard repleto de gente. También hicimos una parada en una barbería de la zona, para que un amiguete se afeitase un poco. Curiosamente la encargada de la tienda no daba ejemplo precisamente, pero ya se sabe, en casa del herrero…

La barbera de Cienfuegos
Por la tarde la llegada a la ciudad de La Habana fue casi traumática. Acostumbrados a la paz y tranquilidad de Trinidad, el caos de la capital cubana nos agobió un poco al principio. Dependíamos de los taxis para movernos y el tráfico y la polución pueden llegar a ser asfixiantes, pero al final todo es cuestión de acostumbrarse.
La Habana es como si el tiempo se hubiese detenido hace 50 años y se acabase de reanudar hace unos meses. Muchos edificios se caen a pedazos y los coches americanos de los 50 o los horribles ladas soviéticos sobreviven a base de imaginación de los cubanos, que se las ingenian para mantenerlos en funcionamiento intercambiando piezas de uno a otro.

La Habana profunda








¿Realmente la polución es tan notable en La Habana o tu comentario es el resultado del contraste con las zonas que habías visitado justo antes?
Realmente en algunas zonas notas el escozor en la garganta del humo, pero luego cuando te internas en la Habana Vieja por ejemplo, ni siquiera está permitido que circulen coches, por lo que ahí no hay ningún problema.
Es que hay algunos “almendrones” circulando (creo recordar que era así como llaman a los clasicos americanos de los 50) que me rio yo del protocolo de Kyoto. Y los ladas son aun peor. Un día cogimos un taxi lada en el que casi ni se podía respirar dentro, yo creo que no tenía tubo de escape o algo…
Vaya, pues es muy interesante saberlo. Gracias por la respuesta. :)
Pedazo de resumenes, Jorge! Me han gustado, de verdad :) No sabes las ganas que tengo de pisar yo esos lares… cruzar el charquito…
Enhorabuena por las fotos, las hayas hecho tú o tu compi, son chulisimas.