A pesar de ser un país increible y único en el mundo, lo más relevante de allí, por supuesto, son los cubanos. Es completamente imprescindible hablar con los cubanos. Con viejos, jóvenes, niños, músicos, taxistas, jineteras,… con todos. Es más, yo no recomendaría ir a Cuba a alguien que no hablara algo de español, porque a pesar de que podría apañarse sin problemas, se estaría perdiendo una de las claves de este país.

Cubano with puraco

Niña cubana
Generalmente son gente dicharachera (probablemente la primera vez que utilizo este adjetivo sin acompañarlo de “reportero” y de “Barrio Sésamo”) y en seguida se entabla conversación. Al final, el denominador común de todas las conversaciones es que están hasta las pelotas de lo que alguno llamó “la gran mentira cubana”.

Jóven cubana
Se quejan de no ser libres para salir de su país cuando les venga en gana. De no poder viajar libremente por su propia tierra. De no poder acceder a playas, hoteles o lugares de su propia provincia, ya que están reservados para uso exclusivo de los turistas (a los cuales están, sin embargo, muy agradecidos por ir allá a contarles lo que pasa afuera y a gastar dinero para que ellos puedan vivir algo mejor).
Se quejan de que, a pesar de tener la educación “gratuita”, cada niño tiene que llevar muchas veces dinero a su maestro porque con su sueldo de menos de 15 dólares mensuales no tiene ni para vivir. Por no hablar de que cada vez que hay que pintar la escuela o cambiar los pupitres o la pizarra, los padres se reúnen para poner dinero. Se quejan de que la sanidad “gratuita” implica que le tienen que dejar algo también al médico de turno para que les atienda, ya que con sus 20 dólares mensuales no tendría ni para leche (1 litro de leche cuesta cerca de 1 dolar).

Cubano entrañable








Vaya, es una entrada muy interesante. Seguro que los cubanos con los que hablaste te estarían muy agradecidos si supieran que has publicado esto en un sitio al que se puede llegar desde casi todo el planeta. Es importante que los que estamos fuera sepamos lo que realmente pasa dentro.
PS: Gracias por el enlace. :)
Es curioso esto.
Yo tengo un amigo que fue y su experiencia fue la contraria. Observó, descontento está claro, pero afirmaba que los cubanos en el fondo estaban orgullosos de su “revolución”.
No te digo yo!!!
Quien lo diría, te has convertido en un auténtico anticastrista. O en una Gloria Stefan en maño. ;)
Por cierto, podías explicar que es eso de las jineteras, que me has dejado en ascuas…
vaya fotos guapas. Me encantan los retratos