En Trinidad, además de visitar a diario la playa de Ancón y sus chiringuitos (es importante mantenerse hidratado a base de cervecitas que si no se pierde la costumbre y luego al llegar a Londres lo pasas mal con 2 pintas), hicimos una excursión a caballo cruzando el Valle de los Ingenios hasta unas pozas para darnos un bañito.

Poza de Trinidad
Es una experiencia interesante, pero aún llevo el culo dolorido de montar y cuando apenas llevábamos media hora de camino, nuestro guía se calló del caballo y éste le pasó por encima de una pierna y de la cara. Suerte que se fue hacia el lado de la montaña y no al del barranco que teníamos a la izquierda. Al final todo se quedó en un susto, el hombre se quedó medio cojo el resto de la excursión y le dimos una caja de paracetamol, que seguro que al día siguiente le vino más que bien.
El miércoles después de comer en la playa, los más futboleros decidimos darnos una vuelta por dos hoteles cercanos para explorar la remota posibilidad de ver algo de la semifinal de Champions entre el Barça y el Chelsea. En el primer hotel no hubo suerte y de repente, en la terracita playera del segundo, vemos un grupo de unos 50 cubanos viendo algo en una tele muy cutre colgada de una pared. No podía ser otra cosa. Ahí estuvimos sufriendo con ellos durante un buen rato, hasta que en el minuto 93, cuando todo parecía perdido, el Barça marcaba el 1 a 1 que le daba el pase a la final. El grito que pegamos se debió de oir en media Cuba y nos abrazamos con todos aquellos cubanos desconocidos pero culés a muerte.








Y seguro que os acordásteis de kobe también, jajajaj
[...] la segunda parte de este coñazo que os estoy dando sobre Cuba, os hablaba de la excursión a caballo que hicimos [...]
ahhh…para que veas lo que duele montar un animalejo de estos…jajaja