Contrastes
01.11.09
En Londres, como en todas las grandes ciudades, te puedes encontrar con personajes y ambientes totalmente opuestos y, en principio, completamente incompatibles. Hoy de camino a casa de unos amigos para cenar, me he encontrado con los extremos más opuestos de la sociedad. Primero, por la zona de Notting Hill, al salir de casa, se me ha cruzado una de esas limusinas Hammer, de tropecientos metros de largo, con una ventanilla bajada de la que asomaba una rubia sonriente e impresionante.
Luego, al llegar a Marble Arch (en pleno centro de Londres), he tenido que esperar un rato y, mientras tanto, he asistido a la mudanza de un mendigo de un soportal de Oxford Street a otro contiguo, trasladando una cantidad ingente de cartones. No sé como esta gente sobrevive a estas noches de 5 grados bajo cero.
Y luego hemos llegado por fín a casa de estos amigos que viven en pleno Mayfair en una casa sencillamente impresionante, para pegarnos una cena memorable. En fín… supongo que el corolario sería decir que Londres es la ciudad perfecta, pero sólo si tienes dinero.
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Tags: fiesta, Notting Hill, Oxford Street








Pienso lo mismo de Barcelona…