Este año sin duda es el que menos lotería llevo de los últimos 10 años. Al no estar por España me he librado del habitual acoso de las participaciones de todos los años. Si esta vez tampoco me toca, al menos me habré ahorrado una pasta en papelitos.
Casi toda la gente que conozco se va marchando estos días a sus respectivos países de origen. Vamos, que el “vuelve a casa, vueeeeeeeeelve” no sólo funciona en España. A mi aún me quedan un par de días de curro, así que a aguantar el tirón.
Por cierto, después de tanto esperar las cartas del jodido Barclays, el viernes me llegaron un buen puñado y ahora por fín tengo todo lo necesario para la conexión a Internet, además de una tarjeta de débito de más y un par de cartas extras con mi número PIN. Con lo que llevan gastado en papel, ya podrían haberme regalado una vajilla, al estilo de las Cajas españolas.







