Más alojamientos de lujo

Con el tema de la fiesta de Haloween, los agujeros que aquí llaman hostels, estaban bastante llenos, así que hace un par de días me tuve que cambiar de sitio. Dejé el Kings Hotel y me fui a 20 metros de éste, al Lisa Hotel. Al entrar al menos parecía algo menos tétrico, mi habitacíon era minúscula y sin baño, pero al menos era más o menos apañada. Cuando llegó la noche todo cambió.

Primero he de decir que está haciendo mucho frío estos días, e incluso una noche llegó a nevar durante un par de horas, lo que aqui es muy raro en esta época. Así que podéis imaginar la agradable sorpresa que me supuso descubrir al acostarme que la ventana esta rota y que entra un viento helador justo al lado de la cama. Bajo a recepción y se lo digo a un recepcionista seco y malencarado de 2×2 que hay allí. El tipo lo único que me ofrece es un radiador eléctrico, pero bueno con el cacharro ese a toda leche consigo dormirme. Tras un intenso día pateando la ciudad, no suelo tener problemas para conciliar el sueño.

Al día siguiente en lugar de arreglar la ventana, lo único que me encuentro es algo de celo precintando la ventana y un radiador mejor, que al menos no mete ruido. Me vale, a estas alturas ya no exijo mucho, abandoné hace ya días mis aspiraciones en cuanto al alojamiento. Me como un sandwich de jamón serrano que he traido de casa y me echo a sobar. Pero a las 5 o las 6 de la mañana me despierta un ruido de bolsas que había dejado en el suelo junto con un “hihihihihi”. ¡Mierda! no puede ser… Los ratones han olido el jamón, han conseguido entrar en la bolsa y se han papeado al menos 2 lonchas.

Bolsa agujereada por ratones

Y además no han sido nada tontas, que en la bolsa también había un paquete de pan de molde y se han pillado algo para acompañar. Yo creo que de haber tenido también un tomate, se habrían preparador un “pa amb tomàquet” de lujo.

Un poco de pan para empujar

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One Comment;

  1. Vicespert said:

    Fantástica esta entrada, no he podido evitar reirme. La verdad que la experiencia de desprenderte de todo tiene que ser muy buena. Yo pasé 21 días en Londres estudiando inglés (mas fiesta que estudiar) y la verdad, que la ciudad me encantó, en ningún lugar había estado mejor hasta ahora, eso si, echaba de menos el sol (soy de Valencia).

    Un saludo, y sort.

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